Publicado el 6 de Abril del 2011 por Demerzel en Gamers
Max Payne 3 resurge de sus cenizas.

Ocho años han pasado desde el fantabuloso Max Payne 2, referente en los shooter de la época y secuela de Max Payne 1, aventura que a su vez fundó las bases jugables que serían copiadas hasta la saciedad por los juegos de acción a partir de ese momento. Aunando un argumento de film noir con una estilo gráfico fotorrealista (todo lo fotorrealista que permitía la tecnología por aquel entonces), más una buena dosis de plomo y espectaculares saltos a cámara lenta al más puro estilo Matrix, ambos Max Payne se convirtieron en clásicos inmediatos -sobre todo en el ámbito del PC, donde destacaban con unas versiones muy superiores a las capacidades de las antiguas consolas-.

Max Payne 1…

… y Max Payne 2.

Si algo caracterizaba a los Max Payne era su ambientación oscura y adulta, que daba forma a una densa trama policiaca contada mediante imágenes con actores reales en viñetas de comic (de la trama no hablaré aquí, que para eso están los juegos. Si no los habéis probado ya estáis tardando). Drogas, violencia,  pesimismo, tensión sexual y venganza, todo ello bajo un escenario tan icónico como apropiado: la lluviosa ciudad de Nueva York. Tenían su puntito de humor (negro), pero esas tétricas bases parecían inamovibles en la saga. Por eso, cuando hace un par de años Rockstar (en lugar de Remedy, la desarrolladora original) empezaron a desvelar información sobre un nuevo Max Payne viejuno, calvo y con barriga  pegando tiros entre favelas brasileñas, muchos fans hicieron saltar todas las alarmas.

Ha pasado mucho tiempo desde entonces, y ante la falta de novedades, algunas voces empezaban a susurrar la palabra “cancelación”. Nada más lejos de la realidad. Max Payne 3 sigue vivito y coleando.

Es ahora cuando empezamos a comprender el porqué de aquel drástico cambio gracias a la nueva información vertida en la revista EDGE, cuyos scans podéis encontrar AQUÍ. *

Esta reveladorea información explica que, en realidad, el Max calvorota no será el único al que controlemos en el juego, ya que la historia saltará entre varios periodos temporales completando poco a poco el puzzle. A medida que avencemos se irán desvelando las razones por las que nuestro atormentado anti-heroe ha dejado el Departamento de Policia de Nueva York. Así comprobaremos que el cambio de Max es gradual, y tiene su razón de ser. Y sí, volverá a salir con pelo y gabardina.

También se conoce que ha sido implementado un sistema de coberturas, algo imprescindible hoy día en un juego de estas características. Esta pequeña concesión a la modernidad no impide que la mecánica jugable principal sea la misma de siempre: a medida que vayamos aniquilando enemigos, nuestra barra de “bullet time” (invento del primer Max Payne) se irá rellenando. Esta barra es la que nos permitirá ralentizar el tiempo durante unos segundos; vamos, lo mismito que antaño.

Por lo demás, en Rockstar aseguran que están poniendo especial énfaisis en los entornos destructibles y las animaciones, usando captura de movimiento a mansalva para que quede lo más realista posible. Esto se traduce en que, cuando Max salte hacia un lado para esquivar balas, el personaje parecerá saber de antemano cómo y dónde caerá, cambiando su postura en consecuencia para absorver el golpe. Y todo ello en el aire y a cámara lenta. Esto será en parte posible gracias al motor gráfico Euphoria, visto ya en títulos como Red Dead Redemption o GTAIV, que dota a los personajes de un sistema muscular y nerviso de manera que el cuerpo se comporte y se mueva de una forma distinta dependiendo del contexto y entorno.  Con Max Payne 3 prometen llevar esta tecnología un paso más allá.

Pero que nadie se lleve a engaño; que sea de Rockstar no convierte a este Max Payne 3 en un sandbox “estilo GTA”. La linealidad del juego -y con ella las situaciones límite encriptadas- respetará también a sus predecesores, así como el particular estilo de comic entre misión y misión para ponernos en situación (aunque en este último aspecto también encontraremos nuevas secuencias hechas con el motor del juego y divididas en varias ventanas, como en la serie 24).

Salvo lo dicho, poco se sabe del argumento en sí (algo relacionado con un secuestro; nada importante), pero está confirmado que Max visitará varios lugares además de Brasil, su destino final. Entre esos lugares muy probablemente se encuentre Nueva York en forma de flashback para explicar qué pasó allí, y de paso para contentar a los fans más nostálgicos.

Para terminar, una curiosiadad. Se rumorea que Sam Lake, guionista del primer Max Payne (y del reciente Alan Wake) y el tipo que prestó su cara a Max para la ocasión, hará el papel de otro personaje en esta tercera parte. No hay nada confirmado, pero el rumor me da pie a hablar sobre las múltiples caras que ha tenido Max.

En Max Payne 1, como hemos dicho, fue Sam Lake:

Este hombre no es actor ni falta que le hace. Esa cara de estreñimiento crónico no tenía precio. Será gracioso si acaba haciendo el cameo.

En los primeros concept arts de Max Payne 3 utilizaron al mismo actor de Max Payne 2, Timothy Gibbs.

Sin embargo, en el modelo ingame que podemos ver en los scans, Max tiene por fin la cara de la persona que siempre le ha puesto voz, James McCaffrey. James también le prestará los movimientos en esta ocasión. Por una vez, él se lo guisa y él se lo come. Ya era hora, el tipo se lo merecía.

Y eso es todo. De momento el juego no tiene fecha de salida, pero mucho tienen que cambiar la cosas para que le veamos el pelo (o la calva) antes de 2012. Es de esperar que cuando salga lo haga para PS3, Xbox360, y con suerte PC.

Visto lo visto, al bueno de Payne le va a tocar seguir sufriendo un poco más.

*Si el enlace con los scans no funciona, probad con este otro.