Publicado el 28 de Junio del 2011 por Boss en Gamers
Estados Unidos rechaza la ley contra videojuegos violentos.

“Los videojuegos comunican ideas por medio de dispositivos literarios familiares y gracias a características que son distintivas del medio. Además, los estudios psicológicos que investigan las conexiones entre la exposición a los videojuegos violentos y los efectos negativos en niños no prueban que dicha exposición provoque que los menores actúen agresivamente. Cualquier efecto demostrado es al mismo tiempo demasiado pequeño e indistinguible de los efectos producidos por otros medios.

“Dado que California ha declinado restringir a esos otros medios, su regulación de los videojuegos es altamente excluyente, y levanta serias dudas sobre si el Estado está persiguiendo los intereses que invoca o si en su lugar desfavorece un punto de vista en particular.

“El Estado de California falló en mostrar que la ley satisfacía la necesidad alegada de los padres que deseaban restringir el uso de sus niños a los videojuegos violentos. El sistema voluntario de clasificación de la industria de los videojuegos [ESRB] ya cumple con esa función.”

“Además, como una medida para ayudar a los padres, el Acto [la ley rechazada] es demasiado incluyente, pues no todos los padres desaprueban que sus hijos compren videojuegos violentos. El Acto no puede satisfacer el escrutinio riguroso.”

 

Este comunicado ha sido el que nos ha hecho saber que se ha rechazado en Estados Unidos una ley que promovía las restricciones en la venta de videojuegos violentos a menores de edad. Con ello se sienta un precedente en la consideración de esta forma de entretenimiento al mismo nivel que el cine o los libros, y se permite que se acoja al derecho a la libertad de expresión.

Mucha gente está contenta por el resultado, ya que este sector, junto con otros como el de los juegos de rol, se ha visto injustamente demonizado por parte de la sociedad desde casi sus comienzos. Sin embargo, esto me deja una pregunta en la mente: ¿No debería educarse a los padres y a los menores en una cultura de la no violencia (entendida como realidad social) en lugar de permitirles el acceso libre a ella sin explicaciones ni control alguno en cine, prensa, televisión, videojuegos etc?.