Publicado el 25 de Septiembre del 2011 por Germánico en Cine
Hablemos de Películas: Kárate a muerte en Torremolinos.

Nota Real: 1(5) (y ya estoy siendo hasta generoso)

Nota por Risas: 5 (5)

Esta hermosa película española, un clásico donde los haya, fue dirigida por Pedro Temboury, y es considerada la peor película del cine español (aunque tampoco es para tanto). Como historia, tiene la siguiente:

Año 2000. El malvado Doctor Malvedades va a Torremolinos para resucitar a cuatro karatekas ahogados en la bahía de Málaga mientras ejercían como mercenarios en la Segunda Guerra Mundial. Con la ayuda de los zombies secuestra a cinco jóvenes recién desvirgadas, con la intención de despertar al monstruo Jocántaro, bestia mitad pulpo-mitad centollo, y con su ayuda dominar el mundo.

Jess, un surfista católico y célibe, reúne a un grupo de amigos (un karateka, un cura, una monja y un yuppie) y acuden al rescate de Danuta, una de las chicas secuestradas y novia de Jess. Para enfrentarse a los secuaces de Malvedades, invocan el espíritu del señor Miyagi para que les enseñe a karate.

Paralelamente, las autoridades han puesto en manos de Chuck Lee, famoso karateca, y el doctor Orloff, parapsicólogo adicto al cannabis, la resolución del secuestro de las adolescentes.

 

Esta película no es más que una especie de gamberrada, de frikada de un director que se aburría un poco junto con sus amigos, una película cuyo presupuesto era ínfimo (ni a los 6000 euros llegaba). Se rodó en 12 días, con la colaboración de

El maestro que dirigió esta obra de arte.

amigos y de gente que ni sabía de qué iba, con una semana más para la postproducción. La banda sonora incluso es bastante buena, con alguna canción que sólo escucharla, en la escena en la que era escuchada, era unas risas.

El argumento es bastante típico si lo miramos desde un punto de vista normal, pero teniendo en cuenta la experiencia de los actores, los chistecitos y lo bizarro del asunto, pierde toda esa lógica aplastante hasta llegar a encontrarte con eso.

Pero dejadme empezar por el principio, por favor: todo comienza con un malo maloso cuyas cejas son de quita y pon, que giran como la tierra en cada escena. Seguimos con la temible criatura llamada Jocántaro que, en el momento que se oye: Mitad pulpo, mitad centollo, te hace soltar una carcajada. Los surfistas católicos célibes son otro ida de pinza, junto con zombis ninja, peleas de kárate al más puro estilo de las películas de Bruce Lee y comentaristas de radio. Pero nada de eso es comparable con la cantidad de vísceras sacadas, los corazones de gelatina, y la cara de los transeúntes cuando se encuentran con el rodaje en plena calle sin saber muy bien de qué coño va el asunto.

Y bueno, hay otras joyitas que para qué… No os las contaré y así veis la película, pero os aseguro que hay escenas en la que os querréis sacar los ojos xDDD.

Aún así, con todo lo mala que dicen que es (y asegurándoos que viendo las primeras escenas yo me dije: qué coño hago viendo esto), merece la pena verla. Es más, os insto a que lo hagáis si lo que queréis es ver una película de un humor extravagente y absurdo, de guiños rarunos y, ante todo, tremendamente friki.

Y por todos los dioses, no apaguéis la televisión cuando veais que llegan los créditos: ahí está el verdadero final.

Vedla, y luego temed a Jocántaro.