Publicado el 16 de Noviembre del 2011 por Kaim Argonar en Gamers
[Crítica Fifa 12] Si algo está bien…

¿Por qué tocarlo?

Al menos eso, es lo que se suele decir. ¿Por qué deberíamos modificar algo que está funcionando y a la par está haciendo que nuestra máxima competencia siga estando un nivel muy por debajo nuestro?
Pues al parecer ese pensamiento no sobrevoló los estudios de EA Sports durante el proceso de producción de la nueva entrega de Fifa 12.

Sin liarme en interminables análisis de todo aquello que ya sabéis, vamos en este caso al menos, a hablar de aquello que puede hacer que un jugador compre o no la nueva edición de la saga.
Y no es otra cosa, que la novedad implantada este año en el sistema de control del jugador. Algo que ha dado excelentes resultados, pero que al parecer, sobretodo hablando del sistema defensivo, ha sido cambiado totalmente y dado un lavado de cara nuevo.
Este año con la nueva entrega, nuestro jugador ya no dispone de una acción combinada que es presión + entrada, sino que mantiene una presión a 2 metros del jugador, y disponemos de un botón diferente para realizar la entrada. Aparte de eso, un par de innovaciones más. Innovaciones que no lo son. Simplemente han cogido el sistema defensivo que tenía Fifa  y han decido trocearlo y pasar de lo que sería el control automático a un sistema de intuición totalmente manual.
Aquellos que hayan jugado a las últimas entregas y saben lo que es jugar con controles y medidores de potencia manuales, saben a lo que me refiero.

¿Cuál es la consecuencia? Pues bien, una de ellas al menos, es lo ortopédico que se vuelve el juego. Con entradas a destiempo mal hechas, un sistema mucho más táctico que complica la jugabilidad de Fifa que ya de por si exigía cierto grado de compromiso con el jugador, y en general un quebradero de cabeza que para aquellos veteranos que se ven en la obligación de tener que aprender y dedicar horas aparte a aprenderse los nuevos controles.

Y digo obligación, porque los que hayan jugado seguro que estarán pensando “Eh, que el sistema defensivo se puede cambiar del táctico, al clásico”. Desde luego, podemos volver a jugar como antaño, pero es aquí donde encontramos la peor consecuencia de todas. Que juegues contra el equipo que juegues te vas a encontrar a 11 Iniestas que bajo presión, reculan hacia atrás, mantienen el balón, hacen giros y cambios de sentido. Y lo peor, es que si los pones bajo una presión de 2 hombres o más el juego se vuelve al más puro estilo PES, y el jugador es totalmente intocable y se lleva por delante al defensa entre rebotes y entradas fallidas. Y eso, es a partir del nivel difícil para arriba. Es decir, que podemos mantener un juego como antes pero hasta nivel medio.

En resumen, por todo lo demás, Fifa ofrece los mismos menús de juego pantanosos y renqueantes, con una buena puesta en escena y una brillante banda sonora. Con gráficos de auténtico rey del género, pero con un vuelco al sistema que le dio la vida de nuevo a Fifa cuando PES era el líder.
Seguro que hay muchos jugadores que han cogido el truco y dirán que esta crítica es de alguien que no se dedica en cuerpo y alma. Y realmente es así. Mientras yo no cotice por jugar, el videojuego en si me seguirá pareciendo un sistema de entretenimiento, y no algo que me de males de cabeza y frustraciones constantes porque un par de productores elitistas quieren cambiar la mecánica para justificar una actualización de plantillas y 2 historietas nuevas por 70 pavos contantes y sonantes.