Publicado el 3 de Enero del 2012 por Boss en Cine
[Estuvimos viendo…] Tekken: Blood Vengeance

Puntuación Reconocida: 4/5

Por fin ha llegado el momento en que ésta vuestra compañera de frikismo se ha podido adentrar una vez más en el universo Tekken y ha podido ver la última película (de animación por ordenador) basada en esta saga que ya es de la famila. Tekken: Blood Vengeance.

“TEKKEN Blood Vengeance nos narra la historia de Xiaoyu Ling, una experta en artes marciales y estudiante de instituto a quien la Corporación G ha ordenado infiltrarse en una escuela internacional de Kioto para obtener información sobre el misterioso estudiante Shin Kamiya. Antes de que pueda hacer grandes progresos en su investigación, un asaltante desconocido secuestra a Shin. Xiaoyu va a su rescate y se adentra cada vez mas en la historia de Shin, llegando a descubrir el temible corazón del Mishima Zaibatsu. La conspiración, teñida de sangre, de Jin Kazama, Kazuya Mishima y el difunto Heihachi Mishima.”

Y vosotros diréis: “Muy bien pero, ¿merece la pena o no?”. La respuesta es, rotundamente, sí. Todos somos conscientes de la cantidad de desatinos, despropósitos y, en fin, insultos a los fans que han generado (y continúan generando) las productoras de cine debidos a la fama de determinados videojuegos (ni falta que hace mencionarlos), pero parece que, en los últimos tiempos, alguien se está dando cuenta de ello y se está notando un cambio de rumbo hacia el cine por ordenador, con desarrolladores que conocen bien el juego y que le dedican todo el mimo que merece. Tekken: Blood Vengeance es una muestra de esta nueva tendencia que espero, sinceramente, continúe.

Lo que más me ha gustado de la película es que los personajes que aparecen están cuidados hasta el más mínimo detalle: pelean usando sus mismas técnicas, golpes y combos, como en el juego, y lo hacen inteligentemente, cubriéndose, saltando, atacando cuando es necesario, cuando conviene. Los movimientos y las animaciones faciales están tan cuidados que dejas de pensar por momentos que estás ante una película hecha por ordenador. Y las personalidades, en fin, son todo lo esperable en cada caso y, por supuesto, conservan las mismas voces del juego. Es una delicia verlos.

Pero lo demás no se queda atrás: se han recreado diversos lugares de Kyoto de una manera tan fiel que una servidora, que ha tenido el placer de estar allí, ha sentido totalmente la “morriña” de volver a aquellas tierras, así como la presencia de viejos y grandes recuerdos volviendo de golpe a la mente. Muy bien, sí señores.

La parte negativa es que, para mi gusto, aparecen pocos personajes. Hay algunos cameos, pero, como fan, me habrían gustado algunos más (he echado de menos a algunos clásicos de la saga). También tengo que decir que Lee Chaolang… bueno, para entendernos, el tío es un cursi y bastante insoportable, sí, pero creo que en la película lo explotan demasiado en ese sentido y demasiado poco (por no decir nada) en su faceta como luchador.

En resumen: un argumento y unas peleas muy “de Tekken”, mucho mimo en todos los aspectos, cambios de vestuario por parte de casi todos los personajes, y momentos de ducha que seguro que le alegran la vista a más de uno (y una).

Muy recomendable.