Publicado el 21 de Marzo del 2012 por Germánico en Libros
Hablemos de Libros: El Elfo Oscuro.

3.25 (5)

Heme aquí, amiguitos de la fantasía épica, de nuevo ante vosotros y sentado frente a mi precioso ordenador, tras unos cuantos días de problemillas técnicos, con intenciones de hablaros de un libro que ha entretenidos mis horas de lectura durante unos días. Aquí lo tengo, a mi lado, descansando como uno de los tantos libros del mítico R.A. Salvatore: El Elfo Oscuro.

Esta triología (formada por La Morada, El Exilio y El Refugio) es un clásico dentro de la fantasía épica de toda la vida, y forma parte de la mucho más extensa saga de Reinos Olvidados (basada en el mundo de Dungeons and Dragons) . La historia de la vida de Drizzt Do´Urden, personaje emblemático del mundo de Reinos Olvidados, no sorprende a nadie y parece que tampoco intenta sorprender, la verdad. El autor mantiene el corazón lejos del papel y simplemente se dedica a relatar los hechos, unas veces con más suerte que otras, de este elfo oscuro que no encaja con los patrones de su raza, una de las más malvadas de ese mundo. El caso es que su lectura se hace amena, entretenida cuanto menos y el ritmo es decente… mas no, no es la mejor saga del género que ha caído a mis manos. Para explicarlo de algún modo, estas novelas son para lectores principiantes que quizá no se atrevan a entrar en novelas mucho más trabajadas como lo pueden ser El Señor de los Anillos, o Canción de Hielo y Fuego, y que quieren espadas, brujería, extrañas razas y criaturas de la noche. Es otra Dragonlance (aunque a estos libros les tengo muchísimo cariño, ya que Raistlin es para mí uno de los mejores personajes que ha parido la fantasía épica) pero quizá un poco más áspera y triste.

En fin, tras esta pequeña introducción sobre qué me ha parecido, pasaré a contaros un poco de qué va esta triología.

Todo comienza en la cruel Menzoberranzan, capital de los elfos oscuros y una de las grandes ciudades subterráneas de la Antípoda Oscura. Allí nace Drizzt Do´Urden, con sus ojos lilas, en el seno de una de las familias más ambiciosas y poderosas de la ciudad. Tras una vida cruel y despiadada bajo la mirada de la Reina Araña Lloth y sus sacerdotisas, en la que lo único que le hacía feliz era entrenar con su maestro de armas Zaknafein, llega a la madurez sin entender por qué le resulta tan repulsiva la sociedad en la que vive, donde sus hermanos de raza parecen seres desalmados y sin corazón. Tras varias aventuras y dilemas morales, Drizzt decide exiliarse de esa oscura ciudad y vivir durante un tiempo (varios años) recorriendo la Antípoda Oscura, sobreviviendo a duras penas las durezas de su hostil entorno. Así, llegará el día en el que decide, contra todo pronóstico, salir al exterior donde intentará buscar su lugar entre razas que han crecido odiando la suya, donde nadie parece querer tener tratos con un elfo oscuro y menos aún dejarlo entrar en sus ciudades. Es, como resumen, un guerrero incomprendido que busca un lugar al que llamar hogar.

Creo que no puedo decir mucho más sin estropearos ya del todo la historia. Bueno, quizá sea preciso mencionar a algunos personajes destacables, además del propio Drizzt:  tenemos a Zaknafein, su mentor y amigo;  el muy honorable capataz, Belwar Dissengulp (un enano con manos de acero),  Clak, el pek, y aquel quien le enseñará cómo es la vida allá en el mundo exterior, la lengua que se habla y todo lo necesario para una vida plena en el bosque, el viejo Montolio.

Aún cuando no ha sido la mejor novela que he leído del género, sí que me he quedado con ganas de saber algo más de este guerrero de ojos lilas y blanca cabellera. Y quién sabe, quizá las siguientes sean mejores.