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Publicado el 27 de mayo del 2012 por Ninja Zone en AniManga
Expomanga 2012: Reflexiones frikis

Con esta entrada pretendo dar una visión un poco distinta de la feria madrileña dedicada al mundo del cómic y dibujo animado japonés. Un acontecimiento de este tamaño y tradición no es sólo una sucesión de actividades y de tiendas, es algo más, y eso es lo que este humilde corresponsal va a contar de este salón.

Si buscáis un recopilatorio de los mejores Cosplay o un listado de un análisis de todas las intervenciones y autores quizá este artículo os decepcione. Seguro que hay otros artículos por Internet que calmaran esos ansias, escrito por algún pobre esforzado redactor que ha acudido a todo lo que se ha hecho en los 3 días de Expomanga. Yo, en cambio decidí ir el Domingo, el Día de Cosplay, entrar e intentar absorber por todos mis poros lo que veía para entender y comprender.

Yo soy de cómic americano, así que entré en Expomanga con curiosidad. Después de la entrevista que Frikisreconocidos realizamos al subdirector de Expomanga y Expocómic, mi interés por el evento aumentó. En la entrevista hablamos largo y tendido de lo que separa y une al mundo del cómic europeo y americano y al manga, y algo se me quedó grabado: Los fans del manga han aprendido a disfrutar más de su afición. Y estoy de acuerdo.

El expomanga toca muchos géneros, videojuegos incluidos

El día del Cosplay de Expomanga tiene un rasgo fundamental: aquellos que van disfrazados entran gratis al salón, lo cual anima aun más a la gente a darle a la imaginación y presentarse con los disfraces más llamativos posibles. Luego están los que se ponen una cinta de Naruto y quieren entrar gratis con eso, pero eso daría para otro artículo sobre picaresca friki. Así tuve la oportunidad de ver pasar por delante de mí todo tipo de monstruos, guerreras, robots y todo el panteón friki al completo, al que sus portadores estaban homenajeando.

El Cosplay es para mí el máximo exponente de sentirte unido a una afición. Puedes comprar, acudir a eventos o incluso formar parte del mundillo profesional, pero en nada te expones que con el cosplay. Cuando nos mostramos en público de cierta manera queremos transmitir un mensaje,  “soy así y así veo el mundo”, y en ese sentido el disfrazarse de una afición es mostrar al mundo que hay otros mundos ocultos a su vista y que el que se disfraza forma parte de ello. No es exactamente la idea del carnaval, esa relajación de las normas sociales temporal en la que se juega a ser algo distinto durante un rato: Si te disfrazas de pirata nadie cree que te hayas leido los relatos de pirateria de Stevenson 500 veces. El Cosplay es más disruptivo, porque muestra la defensa de cierta estética y, porque no, valores de una subcultura. Dicho de otro modo: no te disfrazas de cualquier cosa que te divierta, sino con aquello qué te divierte, pero con lo que estás en el fondo defendiendo. Aquí me gustaría decir que me llamó mucho la atención la cantidad de gente que iba disfrazada de militar de élite; como no voy a entrar aquí en la estetización de la violencia y esos temas que no controlo lo suficiente lo dejaré en que estaban jugando a la guerra como cualquier niño grande, pero son la excepción.

 Expomanga es además un lugar de fusión de aficiones: comic, anime y videojuegos están representados, forman parte de lo mismo. Sólo queda algo menos tratado, la literatura, pero es la única diferencia con un Expocómic. Está claro que poner en departamentos estancos cada industria es absurdo ya que tienen los mismos aficionados. Pero algo me llamó la atención: Me dio la impresión que los videojuegos son lo más pujante, lo que más se comparte. Es quizá lo menos de hardcore fan, lo más “casual”, lo que tiene un lenguaje ahora mismo más universal. Es ese espacio donde todos podemos sentirnos cómodos, porque conocemos sus parámetros y funcionamiento. De ahí la cantidad de disfraces y referencias a este mundillo.

Y ya que hablamo de la comodidad de lo conocido: Este año ha tenido un importante papel el homenaje a Bola de Dragón. Esta obra marcó un antes y después en todo el mundo y en la expansión de la cultura manga, y en España al menos marcó el comienzo de la expansión de esta afición. La muestra ofrecía bocetos originales de la serie de animación (impresionantes, por cierto), y un buen número de dibujos y pinturas en homenaje al mundo Bola de Dragon por cortesía  de artistas españoles.

Una de las obras homenaje a Bola de Dragón

Esta exposición era una apuesta segura. Los cómics y la serie de animación están impresos a fuego en la retina de millones de personas de este país. Hay un componente emocional muy gordo detrás de cada boceto de Goku y es que lo conocido ayuda mucho a sentirte como en casa. Donde en el resto de la sala había un punto de competiciónesto era un remanso de paz.

Uno de los stands que me llamó más la atención fue el de una asociación de cultura japonesa. En ella se repartían folletos sobre cursos de lengua japonesa y otros programas. La presencia de este y otros stands relacionados con la cultura japonesa nos recuerda que el manga es el mejor representante de Japón en este momento. En los 80 podían serlo sus empresas de tecnología, y en los 90 sus empresas de videojuegos, pero en los últimos 15 años para mucha gente ya no tan joven japón = manga y anime, lo que es un éxito de su industria cultural. Y ellos lo saben. Cuando estaba en la entrada hablando con la organización me comentaron que estaban esperando la llegada del embajador de Japón, y yo me sorprendí pero lo comprendí al momento: Expomanga es una puerta de entrada para la cultura japonesa en España. Obvio, el embajador tenía que estar allí.

¿Y lo mejor de todo? Que no era un sitio sólo para consumir, como con razón me comentó una amiga y colaboradora del Salón. El mundo friki, admitámoslo, es normalmente un escaparate de consumo contínuo y masivo. Pagas por todo, pagas además mucho dinero. O dicho de otra manera, es un sacacuartos. En cambio ví Expomanga como un lugar más donde compartir afición que otra cosa, donde se podía comprar una gran variedad de productos, sí, pero donde es posible estar al margen del gasto. Normal que entre el público hubiese mucho estudiante y mucho menor, porque el mundo del entretenimiento está más pensado para treintañeros con dinero que para menores de 20 sin un duro, y por una vez no.

Me alegra saber que el expomanga de este año ha atraido a más de 30.000 personas, lo que siempre da no ya un impulso económico si no ánimos a la organización, que ve que lo que hace genera interés y es disfrutado por miles de visitantes. Les felicito por este evento y por los que seguro que le seguirán. Ahora respeto más el mundo manga, me atraiga o no su oferta como consumidor, y creo que cualquiera que vaya en el futuro a Expomanga con la mente abierta, sentirá lo mismo.