Publicado el 19 de Junio del 2012 por Capitan_Melenas en Cómic
El Caballero Luna ha vuelto (sí, otra vez)

Una de regresos sonados. La gente habla de esta colección, porque es uno de los personajes clave últimamente en Marvel,  y porque el equipo creativo es de los que crean afición. Señores, señoras, el Caballero Luna ha vuelto.

Nueva cabecera con el nombre de un personaje de trayectoria intermitente. Nació como la contrapartida de la casa de las ideas al Batman de DC. Comparten muchos puntos en común. Personajes oscuros, cerca de la calle y los bajos fondos, y con un buen montante en la cuenta corriente que les permite una cómoda guerra contra el crimen a base de dólares, claro. A falta de súper fuerza, súper línea de crédito (en excelentes condiciones). El Caballero Luna fue el gran éxito esperado, puesto que las aventuras del hombre murciélago por aquella época eran poco menos que infantiloides y alejadas del espíritu del caballero oscuro, enfrascado en pintorescas aventuras contra ridículos y coloridos enemigos, muy cercano al espíritu de aquel engendro pop que era la serie de Adam West (dos artículos, y dos referencias a la bicha que llevo). Así, el caballero luna, con un trasfondo de personaje siniestro, cercano a la estofa más descarnada de los bajos fondos, y en cierto modo implacable, recordaba al espíritu del Batman primigenio, si bien las motivaciones de ambos son radicalmente opuestas. Batman, la venganza. Caballero Luna, la culpabilidad por todos aquellos que dejó en el camino, en una vida pasada de lo más turbulenta.

El puño de Khonshu era, por méritos propios, uno de los favoritos del público, e incluso formó parte de una de las encarnaciones de Los Vengadores costa oeste, liderados por Ojo de Halcón. Pero acabó en el olvido, o con apariciones ocasionales en otras colecciones, intentos poco claros de retorno…

Hasta hace poco, que se retomó la colección cabecera con bastante éxito, con una vuelta por todo lo alto, que sacaba al Caballero Luna de su retiro, y de sus propios demonios. Porque sí, amigos, a nuestro colega encapuchado se le va la pinza mogollón. Ha logrado que su extraña personalidad sea conformada por al menos tres alter egos, que le permiten una supervivencia a base de lucha de clases metafísica. Total, que está como una chota.

Y a eso nos lleva su última reencarnación, a una reestructuración de su locura, de la que de un modo u otro siempre ha sido consciente. Ha superado cada uno de los retos, incluido el enfrentamiento directo con el dios de la venganza del que es avatar, y que casi le convierte en un sanguinario asesino (bueno, para ser honestos, en un sanguinario asesino más sanguinario si cabe), en un episodio de autodeterminación y redención que casi destruye lo que quedaba de los escombros de su cabeza.

Ahora recupera su papel de dandi, productor de una serie basada en su propio origen, tome usted ataque de ego. Vive en Los Angeles, y desde el principio vemos que algo no está bien. Sus antiguos aliados han desaparecido. Su chica no está (una constante en la historia del personaje, a pesar de sus idas y venidas de olla). Y lo que es mejor, por su mente ya no se pasea la terrible voz de Khonshu pidiendo sangre; hay algo mejor, más acorde con la actual realidad del personaje.

Aparece un nuevo rey del crimen, una nueva aliada, Eco, un personaje que apareció en las páginas de Daredevil y que a mí personalmente me fascina. Spector decide que su locura es lo que le lleva a hacer lo que hace, así que vive consciente de que su cabeza tiene más visitas que su perfil de Facebook. Ese es el empujón de la nueva serie, la psicopatía galopante del personaje le da el trasfondo de antihéroe que siempre ha revestido su caracter. Como dice de cuando en cuando, él usa el blanco porque prefiere que le vean venir.

Les invito pues a que disfruten de la nueva encarnación de un personaje siempre interesante, en manos de uno de los mejores equipos creativos con los que puede contar una personalidad tan difícil como la suya. El guionista Michael Bendis es uno de los grandes del cómic de los últimos 20 años por derecho propio, con un estilo inconfundible que lleva el manido concepto súper heroico a nuevas perspectivas. Historias crudas, diálogos llenos de intención en los que poco sobra, una maestría en el difícil arte del ambiente de novela negra. Características que devuelven al Caballero Luna a la calle, a los bajos fondos, a la lucha directa con los elementos más indeseables de la sociedad. Alex Maleev es el encargado del apartado gráfico. Sobrio, sencillo, cinematográfico, ideal para ilustrar el oscuro mundo callejero ideado por Bendis, con el que ya formó pareja en una etapa memorable de Daredevil. Es ese momento con el cuernecitos es el que nos sirve como referencia cuando creamos nuestras expectativas acerca de lo que dará de sí esta nueva incursión en el mundo de Mark Spector, que tiene pinta de ser definitiva. Porque lo que hicieron estos dos con Matt Murdok fue despiadado y emocionante al mismo tiempo. No queremos ni pensar en lo que le espera al puño de Khonshu en los próximos meses. Pero leído el primer arco argumental, pido más. Huele a que será una de las colecciones que marcará el rumbo de lo que entendemos por un buen cómic de súper héroes.