Publicado el 3 de Julio del 2012 por Capitan_Melenas en Cómic
Nuevos 52. Resumen de (casi) todo lo publicado parte 1

Otra vuelta de tuerca al universo DC, chavales. En esta ocasión, parece que bastante definitiva, con una reinterpretación total de muchos de los personajes clásicos de la editorial, después de crisis, paradojas temporales, reinvenciones, acoplamientos más o menos favorecedores a las realidades actuales, y mil carambolas más que se han producido a lo largo de los años, con personajes que han cumplido con holgura más de 60 castañas. Así que era necesaria una limpieza, que alguien apretase el botón de reset. Para esto, nada mejor que un mega evento de proporciones apocalípticas, llamado Flash Point, donde se produjo una alteración temporal de aquí te espero por la intervención de un desesperado Flash, que resultó en una destrucción total de la línea temporal donde se habían desarrollado las aventuras de los héroes DC.

No quiero pararme mucho en Flash Point, y sí en su resultado. Un nuevo universo DC, una numeración desde uno de las colecciones más míticas de la editorial, y la aparición de nuevas colecciones y personajes dentro del universo DC, para dar sentido y coherencia al pitoste editorial que se había producido tras años de condensación de personajes, líneas, sub universos y malabares. 52 colecciones de una tacada, amigos, lo que ha producido un impacto en la industria del cómic como hace años que no teníamos. Una mezcla de locura, visión comercial, capacidad de reacción ante un mercado dominado por Marvel, y la oportunidad creativa de una nueva visión de las historias que nos sabemos de memoria. Si Marvel lanzó su línea Ultimate, DC prende fuego a su historia para una reescritura monumental de sus orígenes. En España han tenido la muy inteligente idea de no editar las 52 colecciones a la vez, y de verdad creo que la línea editorial escogida por ECC es bastante beneficiosa para ellos como editorial recién llegada a esto, que menudo marrón les ha dejado Planeta, y para el lector, que no se siente tan apabullado por el exceso de oferta. Así, varias colecciones se publicarán mensualmente, mientras el resto se publica en prácticos tomos con arcos argumentales completos, lo que permite una racional separación en el tiempo entre todas las colecciones.

La pregunta es: ¿Merece la pena este berenjenal? Bueno, aquí va un pequeño resumen de (casi) todo lo publicado en España en éste último par de meses.

Bienvenidos al nuevo universo DC

SUPERMAN: La madre del cordero vuelve a sus orígenes. El personaje que inició el concepto de héroe de cómic necesitaba con urgencia un lavado de cara. A mí es un personaje que nunca me ha gustado demasiado. La imagen de boy scout ultra poderoso no me convencía, y no me sentía para nada identificado con su moralidad entre infantil y pasiva. Pero entonces llega Grant Morrison. ¡Maldito escocés, cómo sabes lo que me gusta!

Morrison ha convertido a Batman en el adalid del libre mercado con su BATMAN INC, así que la otra cara de la moneda es el nuevo Superman, la imagen del joven revolucionario, idealista, y un poco rojeras, no neguemos lo evidente. Ni siquiera lleva el uniforme, simplemente la capa, unos vaqueros y una camiseta, un estilo clase obrera que pega de lujo con esa nueva actitud desafiante. Perseguido por todos, considerado una amenaza, decide poner sus poderes al servicio del pueblo. Unos poderes muy menguados respecto al todopoderoso Superman que todos conocemos, mucho más cercano a sus orígenes, cuando ni siquiera volaba. Para las nuevas generaciones, poderes a un estilo Smallville. Sufre, siente dolor, sangra. Y es el cruzado de la humanidad que era en sus principios, más preocupado en poner en su sitio a especuladores y escoria encorbatada que en las amenazas cósmicas. Ahora, superman impide desahucios. Imprescindible, chicos, y lo digo yo, que Superman me daba arcadas.

 

Batman: Pocos cambios, la verdad. Por lo menos, en lo que al personaje central se refiere. La titánica labor de Morrison por una reestructuración del canon del murciélago era demasiado cercana como para una reinvención total. Así que se decidió por una continuidad poco alejada de los eventos previos a Flash Point, lo que da a lugar a una serie de paradojas temporales que espero que se resuelvan en los próximos números. El equipo de la cabecera principal es un lujo, con Scott Snider en los guiones y un espectacular Greg Capullo a los lápices, muy sobrio y al mismo tiempo impactante, que facilita mucho la lectura con un diseño de página excelente. Detective Comics ha caído en manos de Tony S. Daniel, tanto en el guión como en el dibujo, en plan Juan Palomo. Un dibujante muy criticado, que lleva varios años conectado al mundo de la bat familia, y que me parece que mejora por momentos. Detective comics puede ser la colección. Puede. Veremos.

Del resto de la bat familia, sólo hemos visto el triunfal regreso de Barbara Gordon como Batgirl. Se ha recuperado del mítico disparo del Joker que la condenó a una silla de ruedas, y surca de nuevo los cielos de Gotham. Una serie que abre un montón de incógnitas respecto a que ha sido de, por ejemplo, Staphanie Brown, la Batgirl de la continuidad anterior, y un personaje al que tengo mucho cariño. ¡Exijo saber, maldita sea! Guiones en manos de Gail SImone, que conoce perfectamente el devenir de Barbara Gordon, y un dibujo efectivo, aunque nada fuera de lo común, en los lápices de Ardian Syaf. Prometedora serie.

Catwoman también tiene colección propia, y también hay cambios en la continuidad. Desconoce la identidad de Batman, su pasado no es el que nos habían contado, pero la esencia del personaje sigue siendo la misma. Ladrona de guante blanco, de dudosa moralidad, caprichosa e impulsiva, será este carácter la que ponga en jaque la idea que tiene de responsabilidad sobre sus propios actos. La relación con Batman ya no es tan platónica, y es bastante tórrida y explícita, por cierto. Se aparean como ratones, sumidos en una especie de atracción fatal que tarde o temprano explotará. Adiós a la tensión sexual, decid hola a arrancarse las mallas a mordiscos. La serie ha sido muy criticada por esa sensualidad de la que hablo, pero a mí me parece que va muy unida al personaje, una mujer sexy, consciente de su propias armas de seducción, inteligente y amoral. A ver como evoluciona la serie, porque ahora mismo la tengo en la fina línea que separa el bluff total de serie que llame mi atención.

 

Aquaman: un personaje que no se ha comido un colín en su vida. Etapas más o menos interesantes, pero ha servido para poco más que los consabidos chistes acerca de sus poderes acuáticos. Pero en manos de Geoff Johns, uno de los niños bonitos del mercado comiquero USA, la cosa cambia. Tampoco hay muchos cambios de continuidad evidentes, pero Johns escribe una nueva dimensión humana para el personaje, con un par de escenas de antología, como la conversación que tiene Aquaman en un restaurante, o los momentos de intimidad familiar con su esposa Mera. Sin perder el sentido de la acción para nada, y con un saborcillo de tebeo clásico. UN acierto, y una de las mejores colecciones de estos nuevos 52. Esta es la oportunidad definitiva para el personaje, con un equipo creativo para el recuerdo, ya que Ivan Reis es un tipo espectacular, muy versátil, y muy efectivo.

 

Wonder Woman: ¿La mejor colección del nuevo universo DC? Posiblemente. Brian Azzarello se consagró en el mundo de la viñeta gracias a obras de corte realista, oscuro y detectivesco. Su obra cumbre, 100 balas, está con derecho propio en la cumbre del cómic producido en los últimos 20 años. Pero su acercamiento al mundo del superhéroe no ha sido lo satisfactorio que los lectores desearíamos, si se tiene en cuenta la excelente labor previa con series de sabor negro. Como mucho, sus acercamientos a Batman, un personaje que por sus características urbanas se acopla perfectamente a las inclinaciones literarias de Azzarello.

Así que le ponen en las manos a uno de los estandartes de la editorial. El enésimo intento de una colección perdurable y de calidad de un símbolo de DC. Algo que casi consigue Geroge Pérez hace ya unos cuantos años, en una de las etapas más recordadas de la amazona, y que estableció el canon de continuidad para sus aventuras. Pero esto empieza de cero, amigos, así que Azzarello reinventa el origen de Diana con trágicas consecuencias. La esencia del personaje es la misma, guerrera amazona, orgullosa, valiente, sacrificada. Pero Azzarello convierte la serie en una tragedia de proporciones épicas, donde mezcla su estilo despiadado habitual, pero con un sentido de la mitología y la divinidad que me recuerda mucho a Neil Gaiman, aunque sin el romanticismo etéreo de este último. Dioses que caminan por la tierra, creados a imagen y semejanza del hombre, con inclinaciones y deseos propios de los mortales, y temas recurrentes como la familia, la responsabilidad por nuestros actos, las decisiones y sus consecuencias. Todo ello envuelto en un halo donde el concepto de lo femenino es revisado en todas sus posibles facetas. Mención aparte al increíble trabajo de Cliff Chiang, un tipo que bebe de Frank Miller, con unas gotitas de Eduardo Risso, y con unos velados toquecitos de Mike Mignola (aunque esto último es más cosa mía, me parece a mí), con un sentido de la acción muy cinematográfico, una sensación continua de movimiento, producto de un excitante dinamismo en cada viñeta, en cada composición de página, con una muestra de recursos, despliegue de técnicas narrativas visuales dignas de obras maestras. Otra de las imprescindibles.

Fin de la primera parte, que tampoco quiero volveros locos con tanta información. Próximamente más nuevos 52 en el mismo friki canal a la misma friki hora.