Publicado el 6 de Septiembre del 2012 por Capitan_Melenas en Cómic
Lo más mejor del universo muti!! (Guía práctica de colecciones que molan)

Cuando hablamos de colecciones mutantes, nos entra el pánico. Quiere decir personajes con muchos años a las espaldas, protagonistas de grandes sagas definitorias, no sólo de su propia identidad como colección. Nos referimos a momentos que han dado sentido al devenir del noveno arte de los últimos 30 años mínimo. Mutantes y mutantas (homenaje a nuestra querida ex ministra de igualdad) con una personalidad marcada, iconos alguno de ellos de la iconografía pop, trascendiendo el medio que los vio nacer. Cada uno con una historia tan compleja o más que las colecciones madre. Y esa es otra, decenas de títulos relacionados con una X delante, colecciones propias de los mutis más reconocidos… total, que marea. O uno es lector de toda la vida de los chicos de Xavier, o da una pereza enorme ponerse al día con la historia de los hijos del átomo. Es más, muchas de las colecciones actuales relacionadas con mutantes son una castaña pilonga de mucho cuidado, que no merecen la pena más que por afán coleccionista o integrismo mutante.

Por suerte, ocurre que Panini está editando en modo libraco imposible (algún día os contaré una anécdota de por qué NUNCA, se debe llevar uno de estos mazacotes al baño cuando se siente uno en el trono real), una etapa decisiva en la historia del cómic, y posiblemente la mejor época mutante; todo Claremont en simpáticos tomazos coleccionables, a razón de uno al año. Levan dos, y podemos ver en sus páginas momentos tan clásicos como la segunda génesis, “Días del futuro pasado” o “La saga de Fénix oscura”, tres sagas que aún a día de hoy y después de tres décadas, siguen siendo importantes en la iconografía mutante, y parte indiscutible de la historia de este medio., que no es un medio, que es el cómic, que diría Aznar. Así que no tenéis excusa para poneros al día con la historia de los personajes Marvel por excelencia, con permiso de cierto trepamuros y algún que otro héroe más poderoso de la tierra.

Con los 90 llegó la masificación y el mercadeo, ¡oh! fenicios editores. Aparecieron colecciones hasta debajo de las piedras, seguir la continuidad mutante resultaba exasperante, y encima apareció el chiste de los Crossover, con bromas tan coloristas como aquel bluff que fue la era de Apocalipsis. Los más viejos del lugar sabrán de lo que hablo, y escupirán tres veces al suelo.  La cosa no ha mejorado;  hoy en día es bastante complejo y duro para el bolsillo hacer un seguimiento racional de la actualidad muti. Pero tranquilos, que ya estoy yo aquí con mis sabios consejos y mi ego desmesurado para haceros una pequeña guía de lo que mola en el universo X (no voy a hacer chistes sobre pornografía… es prosaico, evidente y fácil, y tengo cierto estilo, leches).

Pongámonos en situación. La bruja escarlata la ha liado parda, y apenas quedan mutantes en el mundo. La situación de la población con un gen marchoso es más insostenible que nunca, y eso es decir, así que como no esperan un rescate del banco europeo ni nada por el estilo, han decidido poner las cartas sobre la mesa. Liderados por cíclope, se han declarado nación independiente en la isla de Utopía, y cuidadito con chistar, que son pocos pero están tope cabreados. Pero ahí no queda la cosa; Lobezno no está muy contento con la dirección del partido, y en plan Rosa Diez se monta su propia historia, después de una monumental bronca con Cíclope. Este es el punto de partida donde comienzan las dos series mutantes que ahora mismo parten la pana y sirven de referente a la práctica totalidad del resto de colecciones. Demos un paseo por aquellas que sí merecen estar en vuestras estanterías.

La imposible Patrulla X: Los de toda la vida, amigos. El equipo principal y fuerza de facto de los mutantes a nivel mundial, el gobierno de los independizados mutantes, que aparte de reclamar un territorio para sí mismos, defienden al mundo de las amenazas de las que se sientan responsables. Y empiezan fuerte, con un Mr. Siniestro salido de madre y con los celestiales de por medio. Mucho salen los celestiales últimamente por el universo Marvel, me preocupa lo que se esté cociendo… Equipo de lujo, con Kieron Guillen en los guiones, un tipo serio, que conoce a los personajes y que ha escogido muy bien la formación de este grupo. Están sucediendo cosas importantes en esta colección, y encima ha empezado todo desde un goloso número uno, para los novatos asustados de la numeración tradicional. Pacheco a los lápices en los primeros números, y un gran futuro por delante… En serio, ¿Qué más necesitáis? Must have en toda regla.

Lobezno y la Patrulla X: Unos cuantos mutantes no estaban para nada de acuerdo con las decisiones tomadas desde Utopía y el devenir de los mutantes. Lobezno, seguido de unos cuantos clásicos de la colección,  abandona San Francisco y pone rumbo de nuevo a los restos de la antigua escuela Xavier para jóvenes talentos. Su cometido, levantar desde las cenizas el espíritu de nuestro profe calvo favorito;  guiar y preparar a una generación de jóvenes, posiblemente los últimos de su especie, para sobrevivir en un mundo que los odia y los teme. De esa ilusión nace el Instituto Jean Grey, y es que el viejo Lobi, en el fondo, siempre ha sido un romántico. Si la imposible patrulla X es el aspecto serio, militarista y preocupado del mundo mutante, esta colección es puro gamberrismo, diversión, y una muestra del choque generacional entre los mutantes de siempre y una nueva hornada de lo más variopinta de estudiantes, a cada cual más potencialmente destructivo. Guiones de Jason Aaron que os arrancarán más de una sonrisa, y dibujos de un Chris Bachalo que a mí personalmente me flipa todo el rato. Conoced a los nuevos estudiantes, al nuevo y mortífero Club Fuego infernal, pasad una inspección educativa en pleno ataque de una isla viviente, o el retorno demencial del nido. Hay mil y una razones para disfrutar de este cómic. La principal, que sale Kitty Pride (me enamoré de ella con 15 años, lo nuestro va para largo). Imprescindible.

X-Force: La fuerza letal mutante. La guadaña vengadora del mundo X. Los únicos que harán lo que hay que hacer, aunque conlleve dudas morales, la última línea de defensa muti. Un equipo variopinto, con una formación tan extraña que funciona. Liderados por Lobezno (que parece tener el don de la ubicuidad como poder extra), cuenta entre sus filas con una mortífera Mariposa Mental, Masacre (Sí, ese Masacre), Arcangel y sus idas de olla, aderezado todo ello con la participación estelar de Fantomex, uno de los personajes más misteriosos, atrayentes y, en definitiva, más chachi (creo que soy la última persona en este sector espacial que usa la palabra Chachi) de los nuevos personajes del mundo mutante, con un pasado de lo más convulso, que va a traer cola en esta colección y otras muchas.  Son un equipo de operaciones ilegales, tan secreto que ni el propio cíclope conoce su existencia. Lucharan hasta las últimas consecuencias y bajo su propia responsabilidad, sin dar cuentas a nadie. Toda una bomba de relojería, y más teniendo en cuenta la estabilidad mental de los tarados forman el escuadrón de la muerte X.

Rick Remender lleva la batuta en la más oscura encarnación mutante, donde veréis hasta que punto son capaces de llegar estos tipos con tal de proteger a los de su especie. Preparaos para el retorno de Apocalipsis, un viaje dimensional a la era del susodicho, el retorno de Deathlock, y uno de los finales de saga más apabullantes de los últimos años. Brutal, trascendente, dramática, y excelentemente dibujada por el muy impresionante Esad Ribic, elementos que hacen de la lectura de este cómic toda una experiencia. Toda vuestra. Una de mis favoritas.

X-Factor: una colección segundona, pero que a mí me encanta, precisamente por eso, por su carácter alejado del devenir de las otras colecciones X. Peter David va a su bola, y eso es buena señal. Me encanta este autor. Ha protagonizado algunos de los mejores momentos de multitud de personajes, con un tono desenfadado, crítico, personal, historias interesantes, con un gran componente humano. Inolvidables sus etapas en Spiderman o su legendario paso por Hulk (Grandísima época junto a Todd Mcfarlaine a los lápices… qué tiempos aquellos, que viejo me siento, me voy a tumbar un rato), o su entrañable paso por Supergirl. Como nadie hace caso a esta colección, todo el mundo hace lo que le da la gana, empezando por David. X-Factor es ahora una agencia de detectives especializada, como no, en casos superhumanos. Dirigida por el cínico, elegante y bocachancla profesional Jamie Madrox, cuenta en el equipo con Syrin (otra que nos robó el corazón años ha… ay, bandida), Rictor, Estrella Rota (estos dos tienen un lío, así que imaginad hasta que punto David pasa de todo… ¡homosexualidad explícita en un cómic USA!), Fortachón, La imponente señorita St. Croix (igual, una musulmana en el equipo. David da en los morros a casi todo el mundo viñeta tras viñeta), y el retorno de uno de los personajes fetiche de David: Loba Venenosa. Poco queda de aquella asustadiza irlandesa de los Nuevos Mutantes. De hecho, trae una sorpresa de las gordas bajo el brazo, y ella que se lleva otra, al ver a su antiguo noviete en las manos de esa máquina de matar de los más macarra que es estrella rota.

David es un autor valiente, perro viejo, que usa su cómic para establecer debate en cosas que ninguna otra colección haría. Y sigue abierta, sin vender millones de ejemplares pero con una base de fans que aseguran la continuidad de la colección. Mención para los lápices en manos de la dibujante Enmanuela Lupacchino, todo un descubrimiento con un aire muy  clásico, consecuencia de su confesada admiración por Adam Hughes. Un cómic diferente para lectores con buen gusto, como los lectores de Frikis reconocidos (el peloteo es gratis, de nada)

 

Estas colecciones están tan por encima del resto que lo demás es tirar vuestro dinero. Así de claro. Aunque el futuro muti está tambaleante, ya que se acerca la ensalada de nudillos definitiva: el enfrentamiento directo con los Vengadores llama a la puerta. Ya hemos tenido un adelanto este mes con el regreso de la versión cabreada de Marty Mcfly, nuestro nada amistoso vecino Cable, movido por la sana intención de partir caras vengadoras. Se va a liar guapa, me temo, próximamente en Marvel…