Publicado el 24 de Noviembre del 2012 por Germánico en Libros
Hablemos de Libros: Y pese a todo…

4.5/5

Obama, al frente de EEUU, declara la guerra a una Irán que está a puntico de repartir bombas… Y con este gesto, comienza todo: Rusia y China se alían con Irán mientras que Israel y Reino Unido lo hacen con EEUU; así, país a país, comienza la III Guerra Mundial. Pero esta guerra no quiso traer muertos como la hicieron las dos anteriores, aquí buscaban el terror, el sufrimiento, el saber que no había salvación posible. Las bombas se convirtieron en virus y cepas modificados genéticamente, en horrores biológicos y químicos, en Zombies rarunos mezcla de Soy Leyenda y La Noche de los Muertos vivientes. Todo ello con el único fin de extinguir a casi toda la población mundial, como muchos siglos antes hizo la Peste Negra.

En un mundo así, en la ciudad de Bangor (Maine), lugar donde nació Stephen King, únicamente sobreviven tres personas y un perro: Peter “el Polaco” y su pequeña hija Ketty (que es adorable), y su odiado vecino (odiado por Peter, la niña ni se entera) Patrick Sthendall con su perro Doggy. Todo está nevado, hace frío, están asustados y aún cuando ha pasado un año sin ningún ataque, siguen fortificando sus casas… Hasta que unos extraños visitantes aparecen ante sus puertas, viejas pesadillas que Peter creía ya olvidadas y que todos siempre supusieron parte de películas de ciencia ficción.

Hasta aquí puedo leer.

Esta novela de Juan de Dios Garduño, publicada por la editorial Dolmen, es terroríficamente apasionante. Se lee en una tarde y te mantiene en vilo, con los pelos de la nuca erizados y esperando cualquier movimiento tras de tu propia puerta, mientras aferras con fuerza sobrehumana una espada (aquí en Europa somos más épicos, no tenemos pistolas pero tenemos el contacto del frío acero en nuestras casas). Durante la historia nos enfrentamos a los recuerdos tanto de Peter como de Patrick, entendemos sus temores, sus pesares, sus arrepentimientos y poco a poco nos vemos envuelto en un remolino de sentimientos que van desde infidelidades hasta el día que el mundo sucumbió al mal. Y entre recuerdo y recuerdo, entre pequeños acontecimientos y diminutas conversaciones llegamos a un apoteósico final, barbárico, sangriento y con ojos negros que reflejan la muerte.  Lo único que podría reprochar, lo único que no termina de convencerme, es el final final. No sé, desde mi punto de vista me parece que corta un poco la emoción, que es demasiado típico… no lo sé, más que algo en concreto es una sensación. Pero para eso están los gustos, frikis míos, cada uno tiene el suyo.

Por todo lo demás, esta novela es muy recomendable: deja un amargo sabor de boca sabiendo que todo aquello podría ocurrir por la pura maldad que destila el Ser Humano. Además, la podéis leer tranquilamente en una tarde de domingo en la que no tengáis mucho que hacer y os guste buscar las mil y una referencias a películas, series o libros. Os aseguro que os gustará.

Y pese a todo…