Publicado el 14 de Enero del 2013 por Germánico en Ludoteca
Jugando que es Gerundio: Juego de Tronos, el Juego de Tablero.

5/5

Con esta primera reseña hago mis pinitos en el mundo de los juegos de mesa, aunque sinceramente no sé por cuánto tiempo. Frikis Reconocidos está siempre en pleno remodelamiento, al igual que el tejido óseo: nuestra bienamada Jefa (Que los dioses la bendigan!), los editores, redactores y reporteros actúan como un equilibrio de osteoclastos y osteoblastos todo para mantener este proyecto adelante y que vosotros, queridos Frikis, tengáis algo con lo que entreteneros delante del ordenador mientras navegáis cual corsarios ingleses por la suerte de Séptimo Mar que es la red. Dejando al lado pequeñas comparaciones histológicas y marineras, terminando así ya este extraño prólogo, decir que entre otras muchas cosas que puedo hacer los fines de semana es jugar con los colegas a algún juego de mesa.

Y uno de esos juegos a los que jugamos siempre que podemos (porque tenemos un vicio al mismo de proporciones épicas) es a Juego de Tronos, el Juego de Tablero, basado en la fascinante saga novelística de fantasía de Canción de Hielo y Fuego, escrita por George R.R. Martin (Write like the Wind, Martin!).

 

Es un juego épico, muy épico… qué coño, es JODIDAMENTE ÉPICO. El poderío militar no será suficiente y tendrás que ingeniártelas consolidar tu poder, recibir apoyos de tus posibles enemigos, hacer tratados de paz y amor con alguna de las otras casas y, cómo no, estar atento a un posible ataque de los salvajes.

Al comenzar la partida, tras elegir entre una de las grandes casas (Stark, Lannister, Greyjoy, Baratheon, Tyrell y Martell), recibe un pequeño territorio (dos provincias), 5 fichas de poder, 15 fichas de Orden y un ejército que puede estar conformado por soldado, caballero, torre de asedio o barco. Además, cada jugador tendrá un mazo de cartas con personajes insignes de su casa que darán bonus y pondrán de su parte alguna que otra habilidad a la hora de la batalla inminente.

El objetivo: Dominar Westeros. Bueno, quizá todo Poniente no sea necesario, pero el hecho de tomar 7 Castillos y/o Fortalezas no es nada sencillo, y la sangre será derramada sin piedad. En caso de que esta meta no se consiga (se dan casos), las partidas tienen una duración fija de diez turnos, al final de los cuales aquél que tenga más Castillos y Fortalezas gana.

Cada ronda de juego se compone de tres fases: la fase de Poniente, la fase de Planificación y la fase de Acción. En ellas, se ajustará la influencia de cada Casa, se elegirá la estrategia y se derramará la sangre.

Y hasta aquí puedo leer. Ahora, al igual que hago con las reseñas de libros, pasará a contar qué me parece el juego y demás cosillas.

Edge se ha currado la edición y es un placer para la vista de cualquier persona humana. El tablero es enorme, de calidad; los dibujos de las cartas de Casa son impresionantes y los detalles en cada uno de los componentes del juego están sumamente cuidados. También es verdad que el precio es alto (casi 60 euracos de mi alma), pero se lo merece y también se podría decir que se rentabilizan (al menos en mi grupo le hemos sacado provecho; ahora todos amamos a aquel que lo compró xD). Por otra parte, el juego es divertido. Bueno, más que divertido es un juego apasionante, que te envuelve y te transporta, que te tiene inmiscuido en los derroteros de la diplomacia y la estrategia durante horas sin apenas darte cuenta. Al principio resulta bastante complicado: tardan al menos 15 minutos en explicarte cómo va todo y en los dos primeros turnos estarás algo perdido… Pero pasada esa fase, te has hecho con todo.

Vamos, que mi valoración es para poner al juego por las nubes. Si os gusta la estrategia, o simplemente os gusta Canción de Hielo y Fuego, este es vuestro juego: aniquila a los Lannister, toma Invernalia, domina los mares, no te doblegues, haz el Camino de los Rosas hasta Desembarco del Rey y no se te olvide:

You win, or you die.