Publicado el 26 de Enero del 2013 por Germánico en Cine
Estuvimos viendo: Django Unchained.

4.9/5

Título: Django Unchained
País: USA
Director: Quentin Tarantino
Guión: Quentin Tarantino
Reparto: Jamie Foxx, Kerry Washington, Leonardo DiCaprio, Christoph Waltz, Samuel L. Jackson, M.C. Gainey, Walton Goggins, Garrett Dillahunt, Dennis Christopher, Gerald McRaney, Laura Cayouette, M.C. Gainey, Don Johnson, Tom Savini, Anthony LaPaglia, RZA, Tom Wopat, James Remar, James Russo, Todd Allen, Jonah Hill

Hoy era mi primera vez, frikis míos, y como en todas las primeras veces estaba nervioso: Hoy me estrenaba como espectador en uno de los cines de la capital pucelana, y lo hacía a lo grande, viendo el último film de Quentin Tarantino.

La película, que emula a los clásicos del Spaghetti Western (del que aquí, vuestro querido Germaster es fan), nos sitúa dos años antes de estallar la Guerra Civil Americana. En esos turbulentos tiempos, nos encontramos a un cazarrecompensas alemán que le sigue la pista a unos asesinos y, para ello, necesitará de la ayuda de un esclavo negro al que deja en libertad y que no es otro que Django. Una vez terminado este trabajito comienza la verdadera historia: Django saldrá a la búsqueda junto con Schulz (el alemán) de su esposa, de la que fue separado y que en esos momentos  se encuentra bajo el poder de Calvin Candie. 

Como resumen no está mal, pero claro, he omitido los disparos, los tiroteos, la sangre y los diálogos tarantinianos tan mitiquérrimos. Y es que tampoco necesito contar mucho más de la historia porque, sinceramente, a la par de ser así de sencilla es perfecta para un western.

Y menudo western, frikis míos.

Los guiños no dejan de sucederse y Tarantino se atreve incluso a sacar al legendario Franco Nero, el “verdaderoDjango, el que protagonizó la película homónima allá por el año 1966 (Ah! Aquella exquisita escena de Django arrastrando un ataúd, cuántas veces la habré podido ver!).No falta tampoco las escenas de fumarse el cigarrillo al estilo Clint Eastwood, ni tampoco el toque que Sergio Leone le dio al Manco… De verdad, a veces parece que Lee Van Cleef va a salir de un momento a otro cazando a Cuchillo (Cuchillo se va!), y buscando vengarse de la muerte de su esposa como en la triología del Dólar.

La música acompaña en todo momento a las escenas: pasamos de una intro de Morricone a escuchar la inconfundible voz de Johnny Cash para acabar con una grandiosa melodía sacada de la no menos grandiosa película Y le llamaban Trinidad (uno de mis Western favoritos), protagonizada por Bud Spencer (Mi héroe!)y Terence Hill con lo que este humilde reseñador ocasional, se emocionó de tal manera que no pudo evitar cantar la canción. Quizá hubiera gente que me mirara mal.

¿Y qué decir de la magistral interpretación de Christoph Walt? Este actor es un verdadero genio del celuloide: las cámaras parecen amarlo, y su elegancia, su saber estar, su toque en ocasiones pícaro y divertido nos envuelve en cálido abrazo; incluso escucharlo hablar alemán es una delicia. Pero no se queda solo, la verdad, pues el reparto ha sido escogido con deliberada buena suerte. Jamie Foxx clava su papel, sus escenas finales son jodidamente épicas y brutales; Leonardo DiCaprio (actor que he de reconocer que no es nada de mi gusto), calca el papel de villano ególatra y despiadado… Pero el punto (sin contar evidentemente con el grandioso Waltz) se lo lleva un anciano Samuel L. Jackson.

La película tiene escenas violentas contundentes, momentos de risa tonta, absurda incluso; reflexiones sobre la mentalidad humana cargadas de humor negro y, como no, chorretones de sangre incalculables con tiroteos exagerados. Y cómo no, Tarantino hace acto de presencia pero (gracias a los dioses) sin pasarse.

En fin, que me ha encantado: me he reído, he estado atento durante las casi tres horas que dura la película sin sentir en ningún momento que se hacía larga y/o pesada. He recordado viejas películas y otras no tan viejas y he salido, al fin y al cabo es lo más importante, satisfecho del cine. Os la recomiendo encarecidamente, siempre y cuando soportéis el estilo de Tarantino (no apto para todos los públicos).

Al fin y al cabo, Tuco, hay dos tipos de personas en el mundo: los que cavan y los que encañonan… Y yo tengo la escopeta.