Publicado el 4 de Febrero del 2013 por Germánico en Ludoteca
Jugando que es Gerundio: Mundodisco.

3.5/5 si no eres fan de Mundodisco. 4.5/5 si sí lo eres.

Edito sólo para decir que este juego, cuanto más lo juegas, más gusta. Después de al menos 30 partidas se convierte en una verdadera delicia.

El mundo es un lugar curioso, queridos frikis que nos leéis de vez en cuando y que habláis bien (espero) de nosotros, lleno de cosas tan horribles como Crepúsculo pero delicias tan exquisitas como Mundodisco. Y es que en nuestro equipo de redactores, con nuestra amada jefa incluída, muchos somos los fans de esta saga de fantasía llena de humor, ironía y personajes que nos llegan al alma.

Sir Pratchett (a sus pies, mi señor), no sólo se ha conformado con que su franquicia esté condensada en libros, no señor: tenemos libros divulgativos de ciencia, juegos de rol, juegos de mesa, camisetas, joyas, películas y hasta vamos a tener una serie de la Guardia. Incluso tiene una hija (no sé de dónde sacaría el tiempo). Sea como fuere, hoy vengo a hablaros del juego de mesa que lleva por nombre Mundodisco: Ankh-Morpork.

¿Qué es lo que sabemos sobre Ankh-Morpork? Que es una ciudad enorme, pestilente, dividida por un río (el único en el que se puede dibujar con tiza la silueta de un cadáver), repleta de gremios y a cuyo mando se encuentra Lord Vetinari, un hombre con una muy interesante forma de pensar y que visto de espaldas parece un flamenco carnívoro.

En el juego (de dos a cuatro jugadores) nos convertiremos en una de las siete personalidad de Ankh-Morpork, desde Vetinari y Samuel Vimes a Lord Rust o Lord De Worde. Intentaremos llevar a cabo nuestros planes secretos y, para ello, engañaremos, estropearemos los planes del resto de jugadores y amasaremos grandes fortunas para controlar la gran ciudad.

El sistema de juego es sencillo, fácil de pillar y rápido. En cada turno, el jugador juega una(s) carta(s) y hace aquello que le indica, y sigue todo así hasta que alguno gana o hasta que se acaben las cartas; si esto ocurre, ser hará recuento de puntos y ale, el que más tenga gana. El objetivo de cada jugador es secreto para el resto, por lo que hay que estar atento para que el resto de los jugadores no cumplan ningún objetivo posible.

¿Qué me ha parecido? Pues unas risas (mucho mejor con 4 jugadores que con 2). En fin, no os voy a engañar: no es un gran juego, de esos que juegas y te dejan con la boca abierta; no es el más divertido, ni tampoco es el más épico. Sin embargo, se juega bien y sirve como un descanso entre otros juegos que requieren más cerebro y más estrategia. Eso sí, una de las mejores cosas que tiene es que las partidas no duran horas eternas, por lo que no pierdes el hilo en ningún momento.

Lo mejor de todo, lo que hace que este juego de Devir nos encante,… ¿qué es? Pues eso, que es el Mundodisco, que es Ankh-Morpork, que en tus jugadas intervendrán desde el Capitán Zanahoria hasta Muerte, pasando por Moist von Lipwig, Rosie Palma y Teatime. Usaremos a los gremios, al banco, a la oficina de correos; controlaremos las Sombras, Hermanas Dolly o Dimwell (y pensaremos en fútbol, por supuesto). Maldeciremos a los Magos de la Universidad Invisible cuando éstos trasteen con las Dimensiones Mazmorra y nos llenen nuestros barrios de demonios, comeremos ratas con ketchup y visitaremos the Pink Pussy Cat.

En fin, es totalmente recomendable para los fans de la Saga del Hombre del Sombrero. Y como dijo el gran Vimes:

Cuius testiculos habes, habeas cardia et cerebellum.