Publicado el 10 de Abril del 2013 por Germánico en Libros
Hablemos de Libros: El Sentido de un Guisante.

5/5

No, queridos lectores de Frikis Reconocidos, este no es el típico libro del que yo, Germaster, haría una reseña. No hay zombies, tampoco oscuras criaturas de la noche; no sucumben guerreros bajo el beso del frío acero, ni tampoco bajo un poderoso sortilegio. No es, como digo, una novela de ciencia ficción o de espada y brujería.

Es… especial.

Pero, ¿qué es lo que tiene? ¿Cómo ha conseguido acunarme entre sus palabras? Quizá eso debiérais preguntárselo a su autor, Rubén Negro Torres.

No es lo mismo contar una historia que escribir la historia. La historia la escriben los ganadores y ésta será una historia de perdedores. De perdedores porque es real, comenzada a tejer por una mente nublada de tequila e indiferencias de mujer.

Apenas llega a las 80 páginas, y El Sentido de un Guisante es una completa obra de arte, de un arte canalla, galán, loco enamorado, callejero casi. Es un relato compuesto por breves, mas intensos, capítulos. Y nos meteremos dentro de la cabeza del autor y veremos lo que él ve, y sentiremos lo que él siente. Pues muchos hemos sentido lo mismo, muchos hemos caído bajo el hechizo de los ojos azules de una mujer. Hemos soñado con besos (quizá no sabor a pipa, pero sí sabor a Beck´s), hemos hablado con ella más de lo que debiéramos y también supimos que jamás sería nuestra, no en esta vida, no en la siguiente; quizá en otro universo. Ahhh, la teoría del Multiverso, cuántos de nosotros nos hemos aferrado a ella con la esperanza de dejar de ser un perdedor y ser un ganador en algún otro lugar. Porque ha perder, a veces, no nos gana nadie.

Se hace difícil expresar mejor lo que tiene este libro. Quizá porque para ello hay que haber vivido, observado y sentido. Y seguramente también leído, escrito y escuchado. Sobretodo, perdido.

Ahora mismo, ya sin palabras, observo la dedicatoria del propio autor:

Confío en que esta pequeña obra te saque una sonrisa o una emoción. Disfrútalo.

He sonreído y me he emocionado. La he disfrutado.

Ahora, sólo me quedaba recomendarla…

Porque hay batallas que nos complican en el camino.