Publicado el 30 de Abril del 2013 por Capitan_Melenas en Cómic
Ojo de Halcón: Pasado y futuro de un tío muy cool

 

Señoras, señores, Clint Burton ha vuelto. No, si ya, que no se había ido a ninguna parte, pero a pesar de su constante peregrinar de colección en colección de los vengadores, hacía muchos, pero muchos años, que uno de los “héroes más poderosos de la tierra” por antonomasia no tenía título propio. Está claro que el personaje goza ahora mismo de un gran tirón popular gracias a su aparición estelar en la taquillera “The Avengers” (mirad sus cifras, luego mirad las de Iron Man 3, y luego que algún director llorón diga que la gente no va al cine…), amén de que siempre ha sido uno de los vengadores más queridos por el público. Quizá sea porque no tiene ningún tipo de poder extra, salvo sus propias habilidades atléticas y su puntería. Está muy lejos de sus compañeros de grupo, como Thor, Hércules, Hulk, Capitán América, citeustedunvengadoralazar. Eso hace que conecte con el común de los mortales, pero su condición no le ha impedido enfrentarse a amenazas cósmicas, viajes espaciales o villanos tan poderosos como el más osado de los dioses asgardianos. Su carácter bravucón y algo chulesco conectó enseguida con los lectores, que veían en su actitud algo macarra un contrapunto perfecto a la habitual moral sin tacha del supergrupo por excelencia, con permiso de la JLA.

Ojo de Halcón se une a la PAH

Ojo de Halcón se une a la PAH

Como siempre, nenes, un poquito de historia. Aunque os sorprenda, nuestro arquero favorito nació en las páginas de Iron Man; de hecho, se enfrentó al cabeza de lata en diversas ocasiones (por ejemplo, al lado de la viuda negra, primera churri conocida de este rompecorazones habitual), ya que una serie de malas pasadas hicieron que Clint Burton fuese tomado por un ladrón, aunque su intención primera a la hora de ponerse las mallas fuese, precisamente, emular las hazañas de los héroes más punteros de la época (Eso sí, para demostrar que eran unos tolais en comparación con su cuerpo serrano. Ya hemos dicho que la humildad no es uno de sus fuertes). Tras las aclaraciones pertinentes y partirse un poco la cara, pero en plan colega, fue el propio Tony Stark el que hizo de padrino de lujo para la entrada de Ojo de Halcón en los Vengadores, donde pronto consiguió una popularidad brutal gracias, como hemos comentado, a ese carácter socarrón y aventurero.

Ojo de Halcón se transformaba, por derecho propio, en una de las piezas fundamentales de la colección. Estaba claro que, más pronto que temprano, el arquero de Marvel tendría cabecera propia. Sin embargo, su aparición se hizo esperar, y no fue hasta principios de los 80 cuando contó por fin con una mítica miniserie perpetrada por Mark Gruenwald. Esta etapa devolvió cierta identidad al héroe, que se encontraba en pleno bajón de popularidad. Había pasado por mil y una encarnaciones, en diferentes alineaciones de los Vengadores, e incluso había adoptado la identidad de Goliat, cuando aceptó ser el nuevo hombre gigante de la formación. En aquella época, Ojo de Halcón abandonaba el grupo y se marchaba al sector privado. Recayó en las filas de la seguridad de Industrias Tecnológicas Croos. Durante esta miniserie conocería a la mujer que dejaría tambaleante su corazoncito de Romeo de tercera división; Pájaro Burlón, frikis… que mujer.

No hace falta recargar una viñeta para ser espectacular

No hace falta recargar una viñeta para ser espectacular

Este soplo de aire fresco a la realidad del personaje, sirvió como punto de partida para una de las colecciones más míticas y longevas de la historia de Marvel: West Coast Avengers, publicada en España como “Nuevos Vengadores”. En esta serie, Ojo de Halcón se convertía en líder de la franquicia de los héroes más poderosos de la tierra en la costa oeste de USA, con una formación de segundones que resultaba de lo más atractiva, puesto que eran personajes con los que se podía hacer casi cualquier cosa al no llevar el lastre de seguidores modo talibán. Se desarrollaba el romance entre Burton y Pájaro Burlón, nos reencontrábamos con el Hombre Maravilla, con James Rhodes como Iron Man, sustituto de lujo de un imposibilitado Tony Stark; flipánamos con la colección de bikinis imposibles de Tigra… pero, sobre todo, veíamos la evolución de Ojo de Halcón hacia su papel de líder, mucho más calmado que el beligerante vengador que más de una vez le enseñó las plumas de gallito al bueno del Capi.

Los años pasan, Ojo de Halcón sigue como pieza clave de cualquier encarnación de los Vengadores, pero algo falla. No despunta como personaje en solitario, nadie se arriesga con las aventuras del arquero. Hasta ahora. Está claro que la franquicia cinematográfica ha hecho mucho por revalorizar a Burton. Con los grupos de vengadores en plena oleada de cambios radicales con la llegada de Marvel Now tras los sucesos en Avengers Vs X-Men y con la popularidad por las nubes, llega la hora de que el personaje de la campanada. Su versión Ultimate ya ha contado con una miniserie, un personaje más cercano a su encarnación cinematográfica gracias a la libertad que da el universo alternativo de la casa de las ideas. Se ha deshecho de la mera imitación de los eventos de la continuidad principal, y ha cobrado una identidad espectacular con su propia línea de sucesos (para empezar, una segunda guerra civil americana y el Capi convertido en presidente de lo que queda de USA). Pero lo que hoy os traigo es la nueva colección individual de uno de los personajes por excelencia del nutrido grupo de coloridos tipos que forman la mitología marveliana. Con todos ustedes, Ojo de Halcón 2013.

La idea de la colección está clara. En los Vengadores, Clint Burton se puede partir la cara con imperios galácticos, mutantes desatados, amenazas de nivel apocalíptico, para después fumarse un puro con Lobezno. Pero, como decimos, a diferencia de casi todos sus compañeros, no gasta esqueleto de adamantium, ni tiene sentido arácnido que le avise de que se ha dejado el gas abierto, ni convoca rayos para alegría de sus compis en las barbacoas de empresa. Se apaña con sus capacidades físicas y su endemoniada puntería, amén de un sinfín de cachivaches con los que adornar sus flechas. Ya sabéis, distintas cosas que hacen pum. Así que, si sacamos al personaje de su contexto habitual, y le devolvemos a su vida real, es lo que vamos a encontrar en esta colección. Nada de Skrulls que pulverizan Wall Street, ni al Doctor Muerte amenazando con convertir Manhattan en el cementerio nuclear de Latveria. Cosas más mundanas, como las mafias locales, las penurias del vecindario, las relaciones con la gente que no salta de tejado en tejado y que tiene un trabajo de 9 a 5…

Y esto, amigos, se llama ritmo, composición de página, talento

Y esto, amigos, se llama ritmo, composición de página, talento

El guión está en manos de Matt Fraction. Conozco a mucha gente que no traga a este tipo, pero a mí me dio algunos de los mejores momentos de lectura de cómics en la última encarnación de Puño de Hierro, donde compartía su función de escritor junto con Ed Brubaker. Tiene una habilidad especial para las historias más cercanas, con diálogos chispeantes, ritmo endiablado, matices de serie negra y las películas de acción de toda la vida; el talento para ofrecernos tipos con un lado canalla y entrañable, muy lejos de la perfección que se le supone a un tío que tiene carnet de los Vengadores. No por ello el Ojo de Halcón de Fraction es un antihéroe, nada más lejos de la realidad. Es un hombre capaz de partirse el esternón por la gente de su edificio, de dejarse un par de costillas para salvar a la damisela en apuros de turno, o perder su valioso tiempo en arreglar la antena de la vecina para que sus niños puedan ver especiales de navidad. Así es el Clint Burton de esta colección. Un tipo que se da candela con Kan, pero que llama a Tony Stark para conectar su DVD, porque se ve incapaz de hacerlo por él mismo.

La colección se desarrolla en un fabuloso in crescendo, desde la típica historia de presentación de situaciones y personajes, donde se establece el círculo donde se va a mover nuestro personaje, hasta que se las ve con Hydra o La Mano en los últimos números de este primer tomo que nos llega a España. Entre medias, fabulosos diálogos, ritmo cinematográfico, simpleza argumental que nos lleva directamente al meollo sin necesidad de fantasmadas literarias, todo aderezado con un excelente equilibrio entre la ligereza cómica y la acción a raudales.

Fraction construye un Clint Burton con el que no nos importaría irnos a tomar una cerveza. Pero claro, se ve envuelto en persecuciones frenéticas, episodio en el que Fraction aprovecha para unos cuantos chistes acerca de las tradicionales flechas trucadas del arquero, reminiscencias sesenteras, claro. Se las verá con el nuevo SHIELD de Maria Hill y Furia Jr. (retruécano un tanto forzado para colarnos un Nick Furia negro en la continuidad tradicional, y que Samuel L. Jackson tenga justificación de más), en la que veremos una de las situaciones más divertidas de toda la colección a cuenta de Madame Máscara y cierta tarjeta de crédito sin límite que Burton ha escondido de manera astuta en… en… bueno, eso, que os lo leéis y ya está.

Flipa nena... donde pongo el ojo....

Flipa nena... donde pongo el ojo....

Ágil, divertido, sin trascendencia de pacotilla, Fraction nos ofrece un héroe de gusto clásico, donde prima la aventura por encima de las tribulaciones personales, sin por ello renunciar a momentos magníficos de cotidianeidad inteligente. Es más; no vamos a ver a Burton en uniforme hasta el número 6, en otro momento que os dibujará una sonrisa. ¿De qué se ponen a hablar Lobezno, Spiderman y Ojo de Halcón después de patear el culo a IMA? De series de la tele, por supuesto.

Otro de los aciertos de Fraction es la aparición estelar de Kate Bishop, la joven arquera que lleva el nombre de Ojo de Halcón, que vimos aparecer en Jóvenes Vengadores (sí, aquella serie escrita por el guionista de Sex in the city, y que no estaba mal, las cosas como son), con la que mantiene una estrecha relación maestro/ alumna, que no esconde cierta tensión sexual (que da pie a un par más de situaciones simpáticas). Un personaje femenino fuerte, con personalidad y recursos, con la misma chulería de la que hace gala Burton.

Al dibujo… madre mía al dibujo. Quedaos con el nombre de este tipo, que va a dar que hablar. Que narices, YA ESTÁ DANDO QUE HABLAR. David Aja, vallisoletano que se come con patatas a muchas mega estrellas de su generación. Ya me dejó enganchado a su forma de ver la viñeta en la citada Puño de Hierro, donde su estilo se adaptaba de manera espectacular al movimiento marcial y fluido de uno de mis personajes favoritos de Marvel. Allí ya coincidía con Matt Fraction, así que el equipo tiene cierto bagaje, conocen el modo de trabajo de cada uno, lo que permite una experiencia de lectura de lo más satisfactoria. A la sencillez narrativa de Fraction (y que nadie piense en este caso que sencillez es sinónimo de algo negativo; al contrario: es directa, sin sobras, emocionante y sólida), se le une la enorme capacidad narrativa del dibujo de Aja. Hace gala de cierto minimalismo estético, centrado en los personajes, en su movimiento y expresiones faciales, más que en súper páginas de barroquismo absurdo. Su manera de plantear la viñeta es tremendamente cinematográfica, llena de planificación e intenciones, que hacen de la lectura algo muy orgánico e intuitivo. Yo veo a David Mazzuccheli por todas partes cuando miro el dibujo de Aja, mezclado con cierto trazo muy europeo, sobre todo en el planteamiento de la composición de página y en los escasos decorados, con un toque de Bill Sienkiewicz en el uso de elementos más propios del diseño, en el brillante uso del color, en el atrevimiento para mostrarnos algo diferente, aparte de que también nos recuerda a su época en los nuevos mutantes. Sí, sólo tengo buenas palabras para este tipo, no porque sea español (no soy tan chovinista). Más bien porque es un ejemplo de que la inteligencia, el buen gusto y cierta contención estilística son una alternativa a tanto exceso innecesario.

El descanso del guerrero

El descanso del guerrero

 Y que portadas, niños y niñas…

Resumen. Si os gusta un tebeo de esos de toda la vida, con un montón de acción, con un protagonista que tiene carisma de sobra para llenar viñetas por sí mismo, con secundarios de lujo, cierto toque cómico, narrativa ágil y chispeante, un dibujo de primera, todo ello adaptado al particular apetito del consumidor de cómics del siglo XXI, ésta es la oportunidad para acercarse a un personaje con la identidad propia para aguantar muchos números con su cabecera intacta, y más con un equipazo como el que lo sostiene. Si el devenir editorial quiere, tenemos Clint Burton para rato. Y a mí que me mola.

Twitter: @SantiagoNeg.

Clint Burton nos explica prometheus...cuidado, Spoilers

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