Publicado el 12 de Junio del 2013 por Germánico en Libros
Hablemos de Libros: Los Magos de Sumer.

3.9/5

Pongámonos en situación, frikis míos. Supongamos que nos encontramos en el año 3000 a.C. en la región histórica de Oriente Medio situada entre los ríos Tigris y Eúfrates, en esa zona que dio lugar a la rueda y a la escritura.

En esa antigua civilización (que se supone la primera) había dos hermanos consagrados a los dioses: Enerech, poderoso mago y sacerdote, y su hermano pequeño, Alad. Gracias a su poder consiguen llegar a una tierra mítica de dioses donde éstos les conceden la inmortalidad… Y entonces comienza todo.

Enerech considera este poder la señal que necesita para hacerse con el control del mundo, con convertirse en Rey gracias a la intervención de su amada diosa Inana. Por otra parte, Alad se encuentra confuso. En ese momento, debido a cosas que no os contaré, sus caminos se separan y Enerech da por muerto a su hermano pequeño.

Buscaban el don de la Inmortalidad y encontraron la maldición de una lucha eterna.

Seiscientos años(o varias decenas de sesentenas, como dirían los sumerios) después, cuando el reino de Acadia liderado por Sargón florece en detrimento del Sumer de Lugalzaggizi, nos volvemos a encontrar con Enerech, otra vez sumo sacerdote en Uruk que, gracias a mil conspiraciones palaciegas y a planes escrupulosamente diseñados, está a punto de lograr sus objetivos. Pero entonces empiezan a llegar los presagios y parece ser que hay alguien que quiere interponerse en su camino…

En las poco más de 300 páginas (en su edición de Minotauro), Michel Pagel nos envuelve en una lectura apasionante que nos traslada a épocas antiguas de hombres de piel morena, de dioses que ya muchos no recuerdan y de conjuras palaciegas. La magia y la espada conviven junto a la corte y las intrigas, lo que hace de esta novela una historia muy muy completa.

Los malos no son tan malos, los buenos no son tan buenos (incluso un poco cobardes) y las decisiones que se toman no llevan al mundo a ser un lugar mejor, sino a uno que no sea tan malo.

Los personajes que se nos presentan son curiosos cuanto menos: Enerech, el hermano mayor que quiere hacerse con el control del mundo; Alad, el hermano pequeño que quiere justicia pero que no sabe muy bien qué está haciendo con su vida; Gurunkach, el guardaespaldas de Enerech, fiero guerrero y leal hasta puntos extremos, que parece no tener escrúpulos; Pirig, soldado novato un tanto tontaina que se ve envuelto en mil historias y que no sabe qué diablos hace en medio de todo aquello; Nadua, una pobre chica a la que los dioses no le sonríen pero que le echa valor y continúa hacia adelante sin mirar atrás; Asilmina, mujer valiente, decidida, perteneciente a una raza desconocida que va con Alad para darle la fuerza y la determinación que éste no posee.

Otro punto a su favor es su final. Evidentemente no os revelaré cuál es, pero me ha gustado ya que no es el típico, ni el atípico. Es un final realista (dentro de lo que cabe, claro, sabiendo que la inmortalidad y la magia pues están a la orden del día), coherente y sin grandes pretensiones… Es un tanto abierto, lo que me dio a suponer que existía una segunda parte. Existe algo parecido a una posible continuación, mas no ha sido traducida.

Pero claro, no todo iba a ser perfecto e idílico, ¿verdad? Sólo con ver mi valoración podríais adivinarlo. La pega de esta novela es su pesadez.

Dejad que me explique.

Los Magos de Sumer es de esas novelas relativamente cortas (como ya he dicho, poco más de 300 páginas) cuya historia es más que entretenida. Sin embargo la forma en la que está escrita nos lleva a que leer un capítulo se nos hace cansado; la sensación que transmite es de ser una novela de 1000 páginas a la que no le ves el final, y cuesta leer con asiduidad. Es decir, pudiendo leerla en tres días, te tiras casi dos semanas entre sus páginas.

¿Recomendable? Sólo a aquellos que tiendan a leer novela histórica con toques de fantasía. No es una lectura ligera, de palabras sencillas. Es dura, pesada en ocasiones pero muy bien ambientada, eso sí. Si os gustan ese tipo de novelas, esta os resultará una delicia.

Que los dioses de Sumer y de Acadia os protegan y vigilen vuestros sueños.