Publicado el 15 de Junio del 2013 por Boss en Cine
Estuvimos viendo… Star Trek: En la oscuridad (Sin Spoilers)

Hay críticas que es mejor hacer en frio, cuando has digerido la película y has meditados sobre lo que vas a decir de ella.  Son esas películas que tienen detrás alguna serie de culto, algún libro genial o simplemente remakes de viejas glorias del cine. Son esas películas que tienen que superar el listón.

 

 

Vaya por delante que yo no soy Trekkie, aunque conozco el universo Star Trek y a sus protagonistas. Vaya por delante que he visto algunos capítulos de alguna de las varias series que hay de Star Trek, aunque ninguna de las películas antiguas. Vaya por delante que no soy detractora de Star Trek, ni megafan de Star Wars ni cualquier otra premisa que pueda dar la impresión de que fui a ver esta película con algún tipo de prejuicio. Pero también vaya por delante que fui a verla con espíritu crítico. Vamos, ni mega fan ni detractora, pero tampoco me iba a contentar con cualquier cosa. Star Trek me gusta, me hace gracia y creo que es una buena serie, especialmente si la enfocamos en su época.

Dicho esto, que creo que es importante, os puedo comentar que Star Trek: En la Oscuridad, me encantó. La anterior entrega no me gustó demasiado. Bueno, era entretenidilla y tal, pero demasiado superficial para mi gusto: no había ningún tipo de lucimiento de los personajes. Facilona y simplista, no creo que rindiera todo lo que podría haber rendido. Y eso hizo que, cuando vi el trailer de esta nueva entrega en el cine, mi primer pensamiento fuera “no voy a verla”. Sin embargo, la inclusión en el papel del actor Benedict Cumberbatch como villano hizo que me lo replantease. Y fue para bien, puesto que en esta segunda entrega todos los personajes han ganado profundidad y por fin se empiezan a ver esos rasgos de personalidad que echaba de menos en ellos.

Podría hablar largo y tendido de las dos horas que dura la película, pero encuentro difícil hablar de ella sin hacer demasiados spoilers. Es cierto que tiene mucha acción y es muy espectacular, lo que la hace altamente recomendable para ver en el cine. Pero la acción está metida con cierto sentido común, intentando respetar el espíritu de la serie Star Trek. Es decir, no se hace extraña, ni te piensas que estás en otra película. De hecho creo que, de haber tenido más medios en su dia, las series de Star Trek habrían incorporado algunos de estos espectaculares elementos. Incluso el 3d está incluido con buen gusto y sólo estorba en momentos puntuales donde los planos muestran personas muy cercananas borrosas y muy lejanas enfocadas; En general el 3D adorna casi toda la película, dando un remate espectacular a los viajes del Enterprise.

 

En cuanto al filme más allá de lo visual,  la película combina buen humor, acción y momentos emocionantes y sobrecogedores de manera bastante bien equilibrada, con un argumento ligero pero manteniendo a la audiencia encantada durante todo el tiempo. Nos encontramos con unos personajes mucho más fieles a su esencia que en la entrega anterior, y con un Benedict Cumberbatch que resulta brillante en su interpretación. También quisiera destacar la interpretación de Zachary Quinto como Spock, al que creo que por fin le va cogiendo el truco. Reconozco que no es un papel demasiado sencillo, debido a la complejidad del personaje, y que Nimoy ha dejado el listón muy alto, pero creo que este nuevo Spock es bastante digno. Por lo demás, el resto de la plantilla hace una buena interpretación de sus personajes y quedan perfectamente claras las relaciones interpersonales dentro y fuera del Enterprise, quizá con algún momento puntual algo sobreactuado en el final de la película, posiblemente debido al propio doblaje, pero perdonable en todo caso. Es posible que haya a quien la trama le resulte predecible. En mi caso no puedo decir que me salieran montones de “oh!” de exclamación, pero sí puedo decir que me lo estaba pasando tan bien, que el hecho de que fuera más o menos previsible por momentos no me pareció relevante. Y sigue sin parecérmelo.

 

Ahora, después de unos cuantos dias de haber madurado mi crítica, sigo recomendando la película. Y la recomiendo en el cine, consciente de que estas recomendaciones no deben hacerse a la ligera. Creo que, trekkies o no, pasaréis un muy buen rato viéndola y que la espectacularidad que lleva consigo lo vale. Además, sólo por el momento mítico de hermandad entre la vieja Star Trek y la nueva – que hizo que todo el cine quedara en silencio y sobrecogido – ya merece la pena.

 

 

Larga vida y prosperidad.