Publicado el 9 de Agosto del 2013 por Germánico en Cine
Estuvimos viendo: El Llanero Solitario.

Entre las muchas series que vi de niño y los muchos westerns había uno sobre un jinete enmascarado que, acompañado por su fial amigo indio Tonto, luchaba por la justicia. Si bien mis recuerdos sobre esa serie son algunos relativamente recientes (Viva internet, amigos), creo aún escuchar aquella voz que decía:

Un fogoso caballo con la velocidad de la luz, una nube de polvo, y un caluroso “Hi-yo, Silver!”, El llanero solitario!

Y como no podía ser de otro modo, el día en el que la película de título The Lone Ranger se estrenaba en los cines alemanes, Germaster, este que aquí os habla con el permiso de mi compañero Capitán Melenas, fue a verla.

Título: El Llanero Solitario
Título original: The Lone Ranger
País: USA
Productora: Walt Disney Pictures
Director: Gore Verbinski
Guión: Justin Haythe, Ted Elliott, Terry Rossio, Eric Aronson
Reparto: Johnny Depp, Armie Hammer, Tom Wilkinson, Helena Bonham Carter, James Badge Dale, Barry Pepper, William Fichtner

Nota de Frikis Reconocidos S.A.: 2.5

Comencemos con una especie de Sinopsis: Todo comienza en una feria de 1933 (guiño guiño codazo codazo) en San Francisco, cuando un niño disfrado de el Llanero Solitario se encuentra con que lo que piensa que es una estatua de cera de un indio nativo americano pero que resulta ser una de verdad, un señor viejuno pero vivo quien es nada más y nada menos que Tonto. Así pues, nuestro viejo indio le contará sus vivencias con el Llanero Solitario y el origen de éste.

Todo empezó cuando  el 18 de marzo de 1869, el abogado John Reid regresa a Colby, Texas. Un forajido, Butch Cavendish, huye gracias a su banda y Reid, junto a su hermano y otros seis Rangers de Texas (Anda! como Chuck Norris!) los persiguen. Sin embargo, Butch les tiende una emboscada y, al menos en principio, mueren todos… Pero no es así, uno de ellos, Reid, logra sobrevivir (ya sea gracias a los espíritus o gracias a Tonto). Se pondrá entonces una máscara, montará un caballo blanco y tratarán de detener a los malos y esas cosillas de siempre. Podría contaros alguna cosa más, pero creeeeo que ya es suficiente por hoy.

En fin, ahora daremos opiniones… (me encanta hablar en plural de mí mismo, soy así de guay): la película se deja ver. Está lejos de ser una obra de arte, pero al menos no es el bodrio que me encontré con Guerra Mundial Z (sí, sigo enfadado). Puedo ser algo más específico? Es posible; de hecho, voy a intentarlo.

La película tiene secuencias de acción de estas divertidas e impresionantes que tan bien sientan cuando estás tranquilamente sentado en la butaca, como por ejemplo las escenas de ferrocarril (vale, a veces tienen alguna cosa que es demasiado flipada, pero es el jodido Llanero Solitario, tiene que ser así). Y los minutos finales del film calcan al Llanero Solitario de toda la vida, incluyendo varios guiños a los que conocíamos las aventuras de este justiciero enmascarado como por ejemplo la banda sonora. Peeero… Pero no le han dado el carisma necesario, pareciendo el que debiera ser el protagonista un secundario. Por qué? Porque tenemos un Tonto interpretado por Johnny Depp, quien aún no siendo el personaje protagonista,  llena la sala del cine únicamente con su ego. No sólo eso, han querido hacer de Tonto otra especie de Jack Sparrow y si bien a veces es gracioso y se agradece tenerlo en la pantalla, otras veces resulta repetitivo y cansino (sobretodo para quellos que no somos precisamente fans de Depp).

Los villanos, en concreto Cavendish, son sin duda lo mejor de la película. La interpretación de Fichtner es para enmarcar y borda rayando la perfección  las escenas como forajido psicópata, como bandido loco ansioso de sangre… Me parece que ha sido un personaje del que podrían haber sacado mucho más jugo si el director o el guionista o quien quiera que fuera, hubiera tenido más claro cómo quería llevar la película.

Porque esa es otra, frikis míos: el enfoque es confuso (sin tener en cuenta las lagunas en el historia). Al menos yo estoy dudando entre si la película quería ser infantiloide o si quería ser un poco más… sangrienta. Pasamos de escenas tontas con el humor Disney de siempre, a otras en las que Cavendish raja de arriba a abajo al hermano de Reid y le come el corazón. Bien es verdad que no se ve, pero… pero sigue confundiendo. Es como si la propia película dudara o, en el peor de los casos, sufriera una especie de bipolaridad. Pasamos de secuencia tonta para sacar la risa fácil a masacres injustificadas que buscan la lágrima (también fácil).

Y como último apunte: las escenas del caballo son geniales, me he partido con ellas. Y atentos a las liebres (o conejos, no tengo ni idea). Os encontraréis con alguna secuencia pertubadoramente inquietante.

Recomendable? Bueno, para una tarde de domingo aburrida sí. Para ir al cine y dejarse los dineros… ese ya es otro asunto.

En fin, Frikis Míos, con todos su fallos y sus aciertos, la película se hace amena y los 141 minutos que dura no se convierten en un reto a alcanzar. La única pregunta que nos queda por responder es: veremos una secuela?