Publicado el 27 de Septiembre del 2013 por Kurtz en Cine
SONREID !QUE ESTAMOS A PUNTO DE PALMAR!

 

El fin del mundo es sin duda uno de esos temas recurrentes en el cine. No hay año en el que algún director o estudio saque a la gran pantalla su propia visión del cierre, despedida y carta de ajuste de nuestra civilización. Y la cosa empeora año tras año. En las dos últimas décadas hemos tenido un crecimiento exponencial de películas de género apocalíptico. El resultado es un inabarcable catálogo de muerte y destrucción. Tenemos extinciones para todos los gustos: meteoritos, clima, extraterrestres, más meteoritos, más extraterrestres, cometas, virus, zombies, pesadillas atomicas…una larga lista de causas y otra igual de larga de efectos y manera de plasmarlo. Desde el palomiterismo extremo de Hollywood con títulos como “El Día de Mañana”,“2012”, “Deep Impact” pasando por pedradas al estómago como parte de la saga “Resident Evil” o los entrañables Mockbusters de Asylum y llegando a visiones más intimistas y centradas en los personajes como podrían ser “Seeking a Friend for the End of the World”,“The Road” o la muy interesante producción española “3 Días”. Claro, la comedia no podía ser ajena a tan estimulante temática. Y precisamente de comedia apocalíptica vamos a hablar porque en apenas dos meses han llegado desde ambos lados del charco dos visiones sobre el fin del mundo en clave de risas. Además ambas juntas son un magnífico ejemplo genérico de las diferentes maneras de entender comedia, personajes y tramas en el cine comercial americano y en el inglés. ¿Qué mejor entonces que matar dos pájaros de un tiro y hacer una crítica doble?

Pero como hizo la familia Manson, vamos a ir por partes, antes que nada, sinopsis. Y de paso, los títulos en castellano, siguiendo esa costumbre tan española de emborrachar al traductor y convencerle de que se pase el significado original por donde nunca pega el sol.

 The World’s End (Bienvenidos al fin del mundo) 

Gary North siempre fue un tipo con carisma, uno de esos líderes naturales capaces de estar a la cabeza de cualquier grupo. Era el rey de su pandilla, se las llevaba a todas de calle y siempre tenía las ideas más descacharrantes. Pero el instituto terminó hace más de 20 años y Gary sigue aferrado a un pasado con el que tiene una deuda pendiente. Va a repetir la que fue la noche más genial de su vida, pero esta vez para culminarla de manera perfecta. Y para ello debe terminar la milla de oro de Newtown Heaven, su ciudad natal. Una noche, 12 pubs, y 12 pintas. Con la excusa, reúne al antiguo grupo de amigos del instituto y se lanza a recorrer la milla con sus escuderos. Pero el tiempo ha pasado, su amistad ya no es la misma, ellos no son los mismos, y el pueblo también es un lugar distinto. Mucho más de lo que parece a simple vista.

This Is The End (Juerga hasta el final)

Hollywood no es un lugar para todos los públicos, sobretodo con ese ambiente hipócrita que se da entre las estrellas de la interpretación. Pero por amistad se hace cualquier cosa, así que Jay Baruchel, que además es un joven y conocido actor, se marca un viaje a California para pasar unos días con su amigo del alma Seth Rogen. El plan es simple, quedarse en casa, fumar hierba, ver la tele, comer basura y fortalecer su amistad. El primer día el plan sigue el guión previsto, eso hasta que Seth decide cambiar el plan y arrastrar a Gary a la fiesta que James Franco ha montado para inaugurar su nueva casa. Cuando Jay está al borde de la crisis al verse rodeado de tanta gente guapa, pedante y falsa, en el exterior se desata el fin de los días. Ahora los supervivientes del ambiente más cool de Hollywood están encerrados en la casa de James Franco, con los víveres contados, con el mismo infierno llamando a la puerta… y con James Franco.

Ahora, al grano. The World´s End es una película que esperaba con muchas muchas ganas. La tripleta Edgar Wright-Simon Pegg-Nick Frost ya nos regaló  “Shaun of the Dead” (Zombies party) “Hot Fuzz” (Arma Fatal), dos grandes (no diré de las mejores, porque siempre hay mucha tela que cortar) comedias inglesas mainstream del siglo XXI que ya estáis tardando en ver si no las conocéis. Ambas tienen mucho de homenaje y parodia a otros géneros poco tocados por allí. Lo suyo iría de aplicar los clichés típicos de estas producciones y rodearlo de gamberrismo irreverente, personajes pintorescos y un punto de referencia constante, el bar. Son muy buenas muestras de cómo combinar un estilo de rodar más “americano” con el cuidado y el protagonismo que se suele dar a los personajes en el cine inglés. Había mucha curiosidad por ver que se sacaban de la manga en “The Worl´s End”, si podrían conservar y potenciar estas mismas características y si a Simon Pegg se le notaría el salto a Hollywood en su función como coguionista o como actor. Por la otra parte, con “This Is The End” el interés era otro, el de ver como funcionaba junta toda una generación de actores “jóvenes” que empezó a gestarse en la serie “Freaks and Geeks” allá por 1999 , que se expande con comedias como “Supersalidos” o “Superfumados” y que más tarde parece que ha ido gestando carreras bastante exitosas, en especial James Franco, Seth Rogen y Jonah Hill, que han entrado con bastante holgura en un cine más “maduro”. Reconozco que no es que me ría mucho con sus películas (de hecho, suelo reírme más viendo cualquier debate en el congreso). Son como una orgía con mucha gente que ha tomado evacuol, aunque sea divertido tarde o temprano alguien va a cagarla. Pero queda la esperanza de ver algún golpe aislado que saque la carcajada. Y ver a todo ese elenco metido en la misma película haciendo de si mismos junto a alguna otra gloria podría tener su punto.

El resultado, una vez vistas, es desigual. Primero las buenas noticias. Ambas son películas con momentos muy divertidos. “The World’s End” tiene lo esperado, incluso tiene más. Tiene cierto punto de película generacional y de negación de la madurez que entra bien por tener unos personajes magníficos. Esto es típico también de “Shaun Of The Dead” y “Hot Fuzz”, en media hora presenta los personajes de manera perfecta, los perfila, les da profundidad y los pone a funcionar paseándolos por los pubs de un pequeño pueblo inglés para que suelten sus diálogos al estilo metralleta. La química entre los actores funciona muy bien, conocen el género y además se conocen entre ellos. Y si la parte cómica funciona, la parte “seria” no se queda atrás. La mayoría cumplen con nota, pero destaca por encima Nick Frost, el cabrón está enorme y no solo literalmente, soberbio en todas las facetas y sacando una vertiente dramática que yo desconocía y que le queda como un guante. Tiene además un destacable cameo de Pierce Brosman. Mientras tanto “This Is The End” es una comedia con altos niveles de autoparodia y algunos gags y diálogos descojonantes y en los momentos inspirados llegas a reírte con verdaderas ganas. Los primeros tres cuartos de hora de la película se llenan de situaciones muy divertidas si te va ese estilo de comedia descerebrada, escatológica y sin ningún sentido. Tampoco tiene mucha exigencia interpretativa, pero algunas de las intervenciones de Danny McBride, los momentos de Emma Watson y cosas como la de Michael Cera haciendo de un alter ego muy inesperado dan mucha risa (y más si solo se le asocia a cosas como Juno o Scott Pilgrim). Destacar la increíble cantidad de caras conocidas que se pasean por la película, brutal, están todos.

Y ahora, las malas noticias. Empezamos con “The World´s End”. Para consternación mía, el mayor lastre de la película lo encuentro en Simon Pegg. No es qué no lo haga bien o no sea convincente, simplemente me chirría su personaje. Es muy bueno interpretando al hombre medio, desastrado e irresponsable o que reacciona al problema desde un punto de vista muy sarcástico, es decir, haciendo de Simon Pegg. Aquí su personaje es excesivo desde todos los puntos de vista. Vale que es un tarado pasado de rosca, y como tal lo interpreta. Pero me resulta antinatural verlo en ese registro, al menos a mi, que estaba más acostumbrado a Simon Pegg haciendo de tío que lucha contra zombies, que hace de policía o que es mecánico de la USS Enterprise, siempre era Simon Pegg…¿Os imagináis a Jack Nicholson en un papel que no sea Jack Nicholson haciendo de alguien?¿O a Ryan Reinolds poniendo una cara con la que no den ganas de darle un puñetazo? Pues eso exactamente me pasaba. De ahí que me jodiera muchos de los intentos para meterme en la película, pero los momentos en los que aparece la química con Frost (pese a ser una película “coral” ellos son el eje) hacen que las piezas encajen y la maquinaria funcione. Otro lastre podría resultar la mezcla de géneros. Meter comedia inglesa con ciencia-ficción apocalíptica y además pretender que tenga momentos de cine profundo quizá sea mear demasiado alto y contra el viento, pero os aseguro que podría haber salido mucho peor. Una de las ventajas de las películas de Wright con Pegg y Frost es que uno cuando las ve, no encuentra vocación de gran cine o trascendencia, más bien parecen películas menores muy resultonas. Para mi, esa ausencia de pedantería hace que me tome la cosa como una gamberrada divertida sin ir más allá. Con “This Is The End” el problema es otro. Después de un buen inicio, las ganas de estirar los chistes hasta lo innecesario (o hasta que pierden gracia), las bromas privadas y referencias a filmes de los respectivos actores y la repetición de “gracias” acaban por desinflar la película muchísimo. Al enésimo grito de Craig Robinson estás ya hasta los huevos, James Franco me cansa interpretando, así que haciendo de si mismo ya ni os digo…y oye, que yo me río mucho con los chistes de pollas, pero creo que treinta o cuarenta son suficientes para una película. Todo acaba en un bluff al que hay que añadir un gran defecto de buena parte del cine comercial, y es que sí, mucho chiste escatológico, mucho decir “corrida” ochenta veces y mucha cosa alocada, pero al final, moralina innecesaria y redención. Vaya manera de maltratar a sus antihéroes. Pero todo esto se queda pequeño y hasta es cojonudo si se compara con el psicotrópico número musical final, de verdad que me dieron ganas de arrancarme el cerebro.

Concluyendo, que ya son horas. Dos películas con reparto coral conocido, dos comedias de trasfondo apocalíptico, dos maneras de entender el cine y el humor y dos resultados. “The World´s End”, pese a sus defectos y pese a ser la más floja de las que han hecho juntos sus protagonistas y director, gana por goleada a “This Is The End”, que se pierde en sus propias coñas, descerebre, escatología y moralina. Y es una lástima porque mal no empezaba. Pero cuidado, no está bien esto de pretender tener el juicio objetivo, así que hay que dejar sitio a los gustos personales. Pero qué puñetas, en la inglesa uno además escucha una banda sonora con The Doors, Suede, Primal Scream o los Sisters Of Mercy mientras que en la otra…bueno, vedlo vosotros mismos.