Publicado el 3 de Octubre del 2013 por Capitan_Melenas en Cómic
Constantine: Sabe más el diablo…

 

El universo DC esconde un mundo oculto y oscuro, lleno de poderes arcanos, artefactos terribles, seres de pesadilla, alejado de las brillantes aventuras de los héroes más visibles de la editorial. Lugares donde los protagonistas están muy lejos de la definición de héroe, enfrascados en una lucha contra la esencia misma de la maldad más pura, en la que la única regla aplicada es “todo vale”. Durante muchos años, estos personajes al filo del abismo se han movido a sus anchas en la línea VERTIGO, la cara adulta de DC, y, si hay que coronar a un rey de la oscuridad impía que envuelve a demonios y seres del averno más profundo, sería nuestro protagonista de hoy. Con todos ustedes, John Constantine, aunque me temo que, en este caso, sobran las presentaciones.

Aquí, con los colegas

Aquí, con los colegas

¿De donde ha salido este bastardo hijo de un chacal, que sería capaz de embaucar al mismísimo Lucifer? Pues Capitan Melenas responde a vuestras dudas. Que le zurzan a Google, preguntadme a mí.

Constantine escapa de la inagotable imaginación del maestro Alan Moore, durante su brillante etapa en “Swamp Thing”. En aquellas primeras apariciones, nuestro mago cabronías favorito se convertía en una especie de guía místico para la cosa del pantano. Ya veíamos entonces que Constantine no era el mago más poderoso del planeta, pero manejaba como nadie el muy humano arte del secreto y la manipulación. Ambigüedad moral marca de la casa para cualquiera de sus encarnaciones, aunque si hay una norma que rige su personalidad es salvar el propio pellejo, sin tener en cuenta las consecuencias de sus acciones. Eso, fumar como si la nicotina supiese a jamón de bellota, la gabardina detectivesca y el carisma a prueba de resacas, definían el carácter del canalla por antonomasia. Moore admitiría con el tiempo que para el aspecto físico establecido por su dibujante original, Stepehn Bissete, se basaron en Sting (Para nuestros lectores más jovencitos, era el tío que cantaba en The Police, una de las bandas más coñazo de la historia, pero que eran caviar si comparamos con la carrera en solitario de su anodino líder. De verdad, creo que sus canciones se usan para el sacrificio ritual de bebés foca, y cosas chungas en general.Y salía en Dune. Lo que explica muchas cosas de esa película. Y ya), plasmando esa flema británica de londinense crápula.

Sus andanzas en Swamp Thing encandilaron al público, que pedía más presencia de este ingenioso cínico de vuelta de todo. No podía ser de otra forma; se ganó el derecho a colección propia, una de las cabeceras más míticas y longevas de la historia del sello VERTIGO. Hellblazer nacía de la pluma de Jamie Delano, otro de los caballeros británicos del planeta viñeta, que por aquel entonces copaban los equipos creativos del subsello de DC. A lo largo de esta colección, decubríamos más sobre el pasado de Constantine. Cómo dio sus primeros pasos por el brumoso mundo del ocultismo, su pertenencia a una banda de la explosión Punk de finales de los 70, y qué sucesión de batacazos mágicos y mundanos sirvieron de detonante a su viaje al borde de la locura. Seremos testigos de sus argucias, engaños, manipulaciones, habilidad para ir dejando gente que le quiere bien muerto, y atrapado en la letrina más hedionda del infierno, en cada puerto. Al lado de la palabra maquiavelismo en la enciclopedia de gente despreciable aparece una foto de este señor. A todo color. Y el tío sonríe.

A pesar de esa manía suya de hacer que la gente sufra a su alrededor, sientes simpatía por este sinvergüenza. Al fin y al cabo, el juego místico en el que se ve involucrado le supera con creces, los poderes que maneja no son gratuitos, y el universo exige su pago con sangre y dolor. Aun así, John Constantine sobrevive día a tras día rodeado de demonios que se meriendan almas de idiotas ignorantes como el que se traga un Tigretón.

El bueno de John siempre apuesta alto

El bueno de John siempre apuesta alto.

Los años pasan, y la cabecera recibe equipos creativos de lujo, nombres convertidos en leyendas del medio con el tiempo, dispuestos a pasárselo en grande con un personaje tan jugoso en un universo tan atractivo. Se pasea por colecciones míticas, como “The Sandman” y “Los libros de la magia”, ambas de Neil Gaiman, el alumno más aventajado de la escuela Moore. Incluso se encuentra protagonista de la adaptación cinematográfica de su historia, encarnado por Keanu Reeves, una memez de proporciones mastodónticas, más cerca de un episodio de “El don de Alba” (¿Veis esa serie? Es una risa) que de la esencia malévola del original, diluido el auténtico Constantine tras el pulido para todos los públicos en el guión. Una caca de la vaca.

A pesar de los éxitos, el interés del público se desvanece, agotada la colección tras mil vueltas de tuerca en la vida de nuestro anti héroe. Así que los ejecutivos de DC se encargan de arrastrar a los lectores al enésimo juego de prestidigitación editorial. Aparece el renacido universo DC, en el cual se aglutinan en la misma línea todos los personajes propiedad de la casa, tanto los propiamente clásicos, como los que surgen el universo Wildstorm o de la linea VERTIGO. Hellblazer se cancela, borrón y cuenta nueva a costa de la renovación de las caras más visibles de la editorial. Nuevo origen, nueva realidad, pero el mismo personaje. Al frente de la Liga de la justicia Oscura ya hemos visto sus tejemanejes conspiradores e interesados. La búsqueda de los libros de la magia le han llevado al enfrentamiento directo con compañeros, ex novias (ains, Zatanna, hija, que tienes el mismo criterio para elegir novios que Antena 3 para los momentos en los que poner publicidad) superiores, y con cualquiera que pasara cerca, claro. El chico se hace querer.

Una vez demostrado el potencial de Constantine en su nuevo contexto, finiquitada la serie original, DC perpetra la nueva colección protagonizada por el mago inglés. Cabecera con su propio nombre en la portada, capitaneado el barco por Jeff Lemire, también autor, entre otras cosas, de la Liga de la justicia oscura (mi teoría es que no duerme, y vive conectado a un gotero lleno de una mezcla de café y metanfetamina) ayudado por Ray Fawkes. En el pinta y colorea tenemos a Renato Guedes, que ha pillado muy bien el pulso a la colección; trabajo con momentos brillantes, sin excesos ni llamadas de atención, comprende que la historia tiene el peso de la narración, y no estropea el resultado final con experimentos visuales sin sentido.

Tachaaaaan!!! Foto gratuita de Zatanna. Pero hoy tengo excusa

Tachaaaaan!!! Foto gratuita de Zatanna. Pero hoy tengo excusa

En esta nueva encarnación, a pesar de los cambios (un Constantine mucho más joven que su anterior propuesta, por ejemplo), vemos al mismo tipo de moral tambaleante, consciente del precio que paga por sus juegos con lo desconocido, que apenas necesita un par de dedos de su mano para el recuento de amigos y aliados. Igual de carismático, de bocazas, de solitario, ahogado por esa mezcla entre culpabilidad y curiosidad mortal, que le lleva a situaciones donde siempre elegirá el sacrificio de otro antes que el suyo. Nuevos enemigos, algunos tan poderosos como El Espectro, y primeros compases de una colección donde Constantine ya muestra sus cartas, y avisa: es mejor no tocar mucho la bolsa escrotal a nuestro listillo favorito. Eso no cambia.

Empieza el viaje, a la búsqueda de los objetos mágicos más infernales que se conocen, al enfrentamiento con seres que han perdido cualquier atisbo de humanidad a causa de las tentaciones que el poder despierta.

Quizá esa sea la diferencia de Constantine respecto de sus contrincantes místicos. Él es mucho menos poderoso, pero, aunque representa la parte más corrupta y desvergonzada de la esencia humana, al menos puede jactarse de, precisamente, no haber perdido la batalla definitiva por su alma.

Se acerca un futuro explendoroso para le personaje. Nueva colección, posible serie de TV y el interés de Guillermo del Toro por llevar al cine de nuevo (y esperemos que con más dignidad) a este chico de Londres, que sigue tan fresco y lozano tras 25 años de mirar a la cara al abismo.

Enciende otro cigarro, John. Me temo que la noches es larga.

Pero... en serio, miradme!! Si soy igualito a Sting

Pero... en serio, miradme!! Si soy igualito a Sting

@SantiagoNeg