Publicado el 29 de Octubre del 2013 por Germánico en Ludoteca
Jugando que es Gerundio: Expansión “Danza de Dragones”

OJO, QUE PUEDE HABER SPOILERS INFILTRADOS.

Se acerca el Invierno, frikis míos: la niebla vuelve a cubrir nuestras ciudades; la lluvia inunda nuestros corazones, ávidos por la luz de un sol que nos deleite con su calidez; y Germaster regresa tras un paradón de varios meses a esta nuestra sección Jugando que es Gerundio, retomando así esa sana tradición de reseñar juegos de mesa. Y si allá por enero, cuando comencé con mis pinitos en las reseñas de juegos de mesa, me decidí a reseñar el fabuloso juego de Juego de Tronos: El Juego de Tablero, hoy vengo para hablaros de una de sus dos expansiones comercializadas por Edge.

Sí, existen dos expansiones: Danza de Dragones y la Expansión de Festín de Cuervos (donde nos encontraremos a los Arryn). Como al Festín aún no he sido invitado (pero tranquilos, que no tardaré mucho en unirme a él), me he decidido por las criaturas reptilianas que escupen fuego.

 

Aunque la guerra parezca llegar a su fin, Poniente sigue sangrando.

Cuatro de los cinco reyes han muerto. El rey Stannis Baratheon presta su apoyo a la Guardia de la Noche mientras que la Casa Bolton y la Casa Greyjoy se disputan los restos de la Casa Stark; los Lannister aún controlan el Trono de Hierro gracias a una frágil alianza con la Casa Tyrell, y los Martell hacen acopio de fuerzas en Dorne. El invierno ha llegado: comienza la batalla definitiva.

 

En esta expansión no sólo nos encontramos con un mazo de personajes nuevos (algunos son una verdadera delicia, otros no tanto cuando son tus oponentes) con los que jugar (y familiarizarnos), sino que ni nuestros puntos de salida ni nuestras tropas se corresponden a los del juego básico. Así pues, nos encontramos con que los Tyrell y los Lannister controlan cuatro castillos mientras que los Greyjoy sólamente uno. Los Baratheon aparecen desperdigados por todo el mapa (Tropas en el Muro, en Rocadragón y en Bastión de Tormentas) y sin embargo, los Martell quedan recluidos en Dorne (como debe ser). Así, como primera impresión, da la sensación de que los Tyrell son los que mejor empiezan: buena posición, buenos suministros, dueños de la Corte del Rey, y unas cartas interesantes. De hecho, con poco esfuerzo, los Tyrell pueden llegar a dominar 6 castillo en un par de jugadas. Pero, claro está, se encuentra rodeado de enemigos que en un momento dado pueden arrebatarle Altojardín y Antigua. En cuanto al resto de las casas, algunas las veo mejor que otras pero quedan compensandas: Los Stark no tienen barcos (y les costará dominar un mar; pero tampoco tienen Starks entre sus cartas), pero su posición en tierra es buena y un combo Hediondo/Ramsay Bolton bastante gracioso; los Baratheon tiene esa posición inicial que es un fraude, pero compensa con unas cartas de casa bastante buenas (como la de Mance Rayder); los Lannister vienen, como en el básico, rodeados de enemigos que quieren verlos muertos y unos Greyjoy que, si bien sus tropas de a pie son prácticamente inexistentes, pueden cortar la salida de los Leones gracias a los barcos; los Greyjoy tiene una gran capacidad de maniobra marítima (comienzan con los seis barcos en juego) y si bien abarcan mucho terreno que difícilmente podrán defender, pueden ser un verdadero problema para el resto de las casas: pueden llegar a cualquier punto del lado oeste (incluso sur) del mapa en un abrir y cerrar de ojos. Los Martell… pues fieles a su estilo, encerrados en Dorne.

Y directamente nos sueltan en la partida en el turno 4. Con prácticamente todo el mapa ocupado,  las tropas desplegadas y una ambición por la victoria sin precedentes, raro es que las batallas no comiencen a sucederse una tras otra.

Todos estos cambios lo que consiguen es darle frescura al juego; debes olvidar lo que habías aprendido hasta el momento jugando al juego básico, hay que arrancar de la mente las estrategias ya preparadas porque, en este nuevo mapa, esas mismas estrategias no van a funcionar en absoluto. No sólo las estrategias; algunos, como este que os escribe y todos sus compañeros de juego, nos conocíamos todas las cartas del juego básico de memoria, y sabíamos con bastante seguridad cuál era la carta que iban a usar en determinados momentos, qué carta le convenía… pero en nuestra primera partida con la expansión, eso cambió. Y hubo sorpresas: algunas gratificantes, otras no tanto.

La única pega que le puedo encontrar a esta expansión (si es que se puede considerar una pega) es la cantidad ingente de spoilers que nos encontramos. Los que aún no han leído los libros se encuentran con la falta de personajes casi casi necesarios, y que revientan tramas a diestro y siniestro hasta Festín de Cuervos incluído.

Sea como fuere, la expansión le da profundidad, variabilidad, algo más para los jugadores mínimamente veteranos. Porque esa es otra, creo que esta expansión no puede ser jugada con novatos ni mucho menos: hay que tener una mínima habilidad (aunque en el juego básico hayas perdido prácticamente todas las partidas), unos mínimos conocimientos de estrategia. Y quién sabe, puede pasaros como a mí. El Eterno Perdedor del Básico se convirtió en el Primer Ganador de la Expansión liderando las tropas de los Greyjoy. Tomé Westeros gracias al fuego y el acero, surcando sus mares y, por qué no decirlo, resultando molesto como una maldita mosca. Además de cantidades ingentes de suerte.

Vamos, que mi valoración es para poner al juego por las nubes. Si os gustó ya de por sí el Juego de Tablero de Juego de Tronos, esta es vuestra expansión: aniquila a los Lannister, toma Invernalia, domina los mares, no te doblegues, haz el Camino de los Rosas hasta Desembarco del Rey , protege el Muro con tu vida de las hordas de los Salvajes y no olvides:

En el juego de Tronos, o ganas o mueres.