Publicado el 21 de Noviembre del 2013 por Capitan_Melenas en Cine
The Cabin in the Woods: El año que viene Playa

 

Ya está aquí, ya llegó. No veáis el periplo que ha supuesto el estreno de esta película en suelo patrio. Su andadura en USA comenzó en 2011, y hasta ahora nadie se ha atrevido a estrenarla en nuestro país. ¿Qué pasa con esta peli? ¿Te vuelves loco cuando la ves y te consume el ansia de escuchar discos de Pimpinela? ¿Si comes 666 palomitas durante su visionado aparece en la sala de cine el primo feo del gran Tchulu? Pues siento decepcionaros, pero ni de lejos estamos ante algo tan malsano y destructivo como para impedir su llegada a nuestros cines. Más bien se trata de un caso de canguelo por parte de los distribuidores que tenían en su poder los derechos de la cinta en principio. Se negaron a su estreno por miedo a la piratería, mira tú. Lo que ocurrió fue que, al no estrenarla, efectivamente, los muy ansiosos por ver una película, recipiente de elogios por donde pasaba, tiraron de creatividad para poder agenciarse una copia del susodicho producto. Es más, según está el mercado, en poco tiempo el DVD europeo estaba disponible en cualquier página de venta en Internet. Para más desastre, la compañía de distribución de marras está prácticamente desaparecida, como tantas otras (y no voy a entrar en las razones, porque eso daría para un encendido debate de horas y horas), así que el estreno quedó en suspenso durante la friolera de tres años.

Los protagonistas del sarao

Los protagonistas del sarao

Supongo que muchos de vosotros ya ha visto esta película de una forma u otra, después de tanto tiempo en el limbo. Nunca comprendí la razón por la cual se nos enchufan sin piedad cosas inmundas como “Paranormal Activity”, que llenan salas y aseguran su continuidad como saga insufrible, mientras una propuesta inteligente, ingeniosa y llena de guiños a los clásicos languidece en el olvido durante tanto tiempo. Quizá, amigos, sea que somos un público que se merece lo que tiene (pero hasta aquí. Como digo, esto supone un debate muy largo, muy rudo y muy intenso).

Pero siempre aparecen mentes inquietas y valientes, que apuestan por un producto que, visto en perspectiva, tiene mucho más que perder hoy que en el momento de su estreno. Más que nada, porque. como digo, la mayoría de los fanáticos del cine de terror ya hemos visto la película de marras. Good Films, una de esas distribuidoras que demuestran un poco de astucia y algo de valentía, nos manda un mensaje esperanzador: todavía queda espacio para la alquimia perfecta entre calidad y negocio,y se enfrasca en la odisea del estreno de “The Cabin in the woods”. Por fin. Aleluya.

Su llegada a las salas se verá precedida con su emisión en Canal +, así que las opciones son varias y variadas. Claro está, con sus limitaciones, ya que en cine se ha estrenado en un número muy pequeño de salas y en versión original. Plantearse una versión doblada con un estreno tan limitado es matar comercialmente el producto, así que, en este caso, se nos ahorra el eterno debate entre doblaje u original.

Vale, hasta aquí la historia de las vicisitudes de su estreno patrio, pero muchos os estaréis preguntando que narices tiene esta película para armar tanto revuelo. Hay cientos de producciones que nunca se estrenan en España, y no hay tantos esfuerzos por enmendar la situación, así que…¿Por qué Cabin in the woods es tan el recopetín?

Hola mi amor, yo soy tu lobo

Hola mi amor, yo soy tu lobo

Empecemos por los implicados en su gestación. Os digo un par de nombres. El primero, Drew Goddard. Así de primeras, pues no os dirá mucho; además, esta es la única película que ha dirigido. Eso sí, tiene una larga trayectoria como guionista de cine y televisión, y ha participado en el desarrollo de éxitos como Lost, Buffy y Angel (quedaos con esas dos últimas series). Su mayor pelotazo en solitario hasta la fecha es el libreto de “Cloverfield”, aquel “found footage” con monstruo perpetrado por J.J Abrahams.

Vamos con el segundo nombre, que seguro que os suena más. Joss Whedon. El señor que ha puesto patas arriba la franquicia cinematográfica de Marvel tras el pelotazo “The Avengers”. El tipo que lleva muchos, muchísimos años en televisión, con una forma muy personal de entender el medio, y que ha producido serie de culto tras serie de culto. En Buffy, precisamente, empezó su alianza con Goddard, que da como resultado “The Cabin in the Woods”.

Argumento al canto, chavales.

Un grupo de estupendísimos universitarios y un acoplado bastante drogadicto, se montan un fin de semana en la consabida cabaña en el bosque, tan socorrida en estos casos de mutilación post adolescente. Por supuesto, poco esperan que a lo largo de lo que ellos pensaban era el fin de semana perfecto, se enfrentarán a un mal desatado que anhela el dolor y la sangre.

Ya está, premisa mil veces vista. De primeras, lo único que puede salvar a esta película con esa base es que sea un logrado homenaje a “Evil Dead”. Pero, amigos, la cosa cambia nada más terminar, de manera muy brusca, los melodramáticos títulos de crédito. Minuto uno, y la película os deja torcidos en el sillón. Y de ahí para adelante.

Así veía Ana Botella la huelga de limpieza en Madrid

Así veía Ana Botella la huelga de limpieza en Madrid

No quiero entrar de lleno en el desarrollo de la trama, en el juego que se montan Goddard y Whedon en su guión, travieso y lleno de giros que rompen con el tono y decoro esperado en una producción de terror. Un extraño sentido del humor envuelve cada una de las escenas, gracias a la hábil treta con la que la historia se mueve entre dos aguas. No sabes si reír, sentir piedad por los pobres protagonistas o disfrutar maliciosamente del espectáculo, a ver donde nos lleva. Y el resultado final es un climax que roza la barrabasada, convertida la película en la más emotiva declaración de amor al género de terror y a sus clásicos más reconocibles. Os vais a pasar la última media hora de película gritando en voz alta el nombre las películas homenajeadas en esos 30 minutos finales, so frikis.

Es que no hay más que ver la escena que usan Goddard y Whedon para dar el paso al tercer acto. Mientras la peña celebra con champán en una oficina muy venida arriba, repleta de conversaciones propia de cena de empresa en navidad, fijaos en lo que ocurre en las pantallas del fondo. Es de aplauso. Como espectador, este película nos exige, nos pide que aceptemos sus reglas, y nos divirtamos como enanos con ellos. Y por fin lo podemos hacer en un cine.

Una película diferente, respetuosa, que hace de lo clásico una novedad, una delicia para los que amamos cierto modo de cine, con todos sus clichés y repeticiones, sometidos en este caso a un divertido giro de tuerca.

Como dato, en l reparto tenemos a un jovenzuelo Chris Hemsworth, antes de las mieles del éxito gracias a Thor. Y un cameo inesperado y tope brutal de la siempre agradecida Sigourney Weaver.

Me temo que los que seáis de provincias, lo vais a tener complicado para que se estrene en vuestras ciudades. Lo bueno, en breve, supongo, tendremos una buena edición en DVD y Blu Ray disponible en nuestro país. En todo caso, si todavía no habéis visitado esta cabaña en el bosque, es un momento ideal para un paseo por sus frondosa espesura. Si hasta sale un unicornio.

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué los protagonistas de las películas de miedo son tan estúpidos? En este película tenéis las respuestas.

@SantiagoNeg