Publicado el 28 de Noviembre del 2013 por Boss en Series
Estuvimos en The Day of the Doctor

El pasado día 23 de Noviembre se celebró, en 94 países, uno de los eventos frikis más esperados de los últimos años: el quincuagésimo aniversario de la serie Doctor Who (que no Dr. Who, que eso son las películas de Peter Cushing… probad a ponerlo en Wikipedia). Y una servidora consiguió estar ahí, a la una y cuarto de la madrugada, para ver el especial en el cine, en 3D, y sin subtítulos, rodeada de otro puñado grande de frikis (incluyendo lo que creemos era un Ood, que se ve que también son fans). ¡Nada mejor que un evento mundial para estrenarse en Frikis Reconocidos!

Y para que veáis que quien avisa no es traidor, con la voz de River Song resonando en la cabeza os prevengo: Spoilers!

El especial del 50 aniversario llega en un momento clave de la serie, justo antes de que en el próximo episodio especial de Navidad cambiemos, regeneración mediante, del joven y caótico Matt Smith al ya talludito Peter Capaldi. Matt Smith es/ha sido el undécimo doctor, al que muchos empezamos teniendo tirria por ser el que vino tras (el inconmensurable) David Tennant, sobre todo con el pedazo golpe en la cabeza que pareció recibir nuestro doctor, convertido en una suerte de genocida espaciotemporal adicto a los palitos de pescado con natillas… Pero mucha gente le ha ido cogiendo cariño, al tiempo que el personaje se ha ido serenando, y no deja de dar cierta pena ver cómo se le pone cara de corderito al final de The day of the Doctor, sabedor de lo que le espera en su próxima aparición. A mí quien personalmente me da algo de pena es Jenna Coleman, la companion conocida como Soufflé Girl/Clara Oswald, que para mí fue una gran mejora tras los Pond, y que no creo que dure mucho tras el cambio al duodécimo doctor… ¡Qué se le va a hacer!

Lo primero que hay que saber de este especial, es que hay que verse un minisodio previo llamado The Night of the Doctor, que fue un aperitivo genial a lo que iba a venir en el cine, protagonizado por Paul McGann (el octavo Doctor), y que explica lo visto en el capítulo final de la séptima temporada, cuando por fin el Doctor va a Trenzalore (Tennant se tira mucho tiempo diciendo que no quiere ir allí, incluso en éste especial). Y básicamente lo que pasa es que se ve que el Doctor, durante un tiempo (entre la serie original y estas Second Series), no fue el Doctor, sino lo que han denominado el War Doctor… un guerrero que se propuso acabar con la última Time War entre Daleks y Timelords a cualquier precio. Y este War Doctor es, ni más ni menos que… ¡John Hurt!

Aquí nuestros tres doctores en discordia… ¿quién dijo miedo a las paradojas temporales?

 

Hay otro minisodio, llamado The Last Day, que se centra en los militares de Gallifrey, una suerte de marines espaciales con armadura roja, visiones del futuro y una interfaz integrada… Y se ve cómo los Daleks penetran el escudo de Arcadia. Sin embargo, de entre los dos minisodios, éste es el más prescindible, si es que no tienes disponibles los escasos 3 minutos que dura. Ambos están ya en Youtube, ya que la BBC no deja mucho tiempo sus cosas en su propia web.

http://www.youtube.com/watch?v=EobSTIc-ywA

http://www.youtube.com/watch?v=Eem2Ehq_xBI

Lo segundo que hay que decir sobre este especial es que es muy divertido y emocionante. La BBC se ha volcado con los eventos relacionados con el aniversario, y The Day of the Doctor ha sido una guinda muy especial a todo ello. Desde el comienzo, en el que los Sontarans nos explican cómo debemos comportarnos en la sala de cine, con grandes frases como “ And remember, popcorn can feel pain… humm, those little screams…“ mientras Strax pone cara de placer oculto, y el siguiente vídeo con el tándem Tennant-Smith comentando las virtudes y modo de uso de la experiencia 3D, sabemos que no nos vamos a aburrir. Eso sí, tampoco es la historia épica que el final de la séptima temporada nos vaticinaba… pero eso no creo que sea un problema, ya que quizá lo que le estaba faltando al Doctor era volver de nuevo a la socarronería y los niveles de autoreferencia de antaño. Algo que se cumple a la perfección atendiendo a los silbidos de alegría del público, que al ver aparecer en la pantalla el nombre de Billy Piper, la companion Rose Tyler, estalló en vítores. O ya al final, con la escena en la que Tom Baker (cuarto Doctor) aparece como un marchante del arte de Gallifrey. O sobretodo, cuando aparecen todos los doctores juntos y sus miradas sobreimpresas, una tras otra hasta llegar a la de Capaldi… Son momentos mágicos, que remueven la nostalgia de los nuevos fans, pero sobretodo de los antiguos (ésos abuelos que vieron con sus hijos Doctor Who, y que ahora la ven con sus nietos). Ya digo, muy emocionante.

Una sala casi llena de gente a unas horas intempestivas, todo por el Doctor… y por Billy Piper

 

Dentro de lo que se cuenta en el especial, lo que hay que destacar es, de nuevo, la autoreferencia. Parece que el no-Doctor John Hurt lo que va a hacer es volar tanto Gallifrey como Skaro, es decir, todo el espacio en el que se está produciendo The Last Great Time War. Claro, si acabas con todos los Timelords, difícilmente se van a volver a meter en guerras con nadie… El caso es que para quien recuerde los dos últimos especiales de la era Tennant (The End of Time), esto suena raro. Porque en aquellos episodios, lo que se ve es que nuestro Doctor fue culpable de encerrarles en un espacio fuera del tiempo… es decir, fuera de la existencia. Pero vivos en su pequeño bucle espaciotemporal. Y con Timothy Dalton como el Lord Presidente Rassilon, que es un cameo pero que muy chachi. Así que lo que nos vamos a encontrar en The Day of the Doctor es cómo la misma máquina que el Doctor va a usar para la destrucción masiva le convence, con la apariencia de Rose Tyler en su alter ego Bad Wolf, de que no lo haga, que se va a arrepentir. Y no se le ocurre nada mejor para ello que juntarle con los dos últimos doctores, aquel que se arrepiente, y aquel que elige olvidar (ya digo, golpe en la cabeza…), para que entre los tres cambien de opinión. Y casi no lo hacen, oye, pero al final a Matt Smith se le ocurre lo de encerrarles en un espacio estático contactando con todos los otros Doctores, de manera que lo que se supone que hacen es cambiar su propio pasado entre todos. O sea, que al final si tiene sentido y unión con las temporadas del décimo Doctor. Y gracias a la técnica moderna, no ha habido que cambiar actores para sustituir a los muertos (algo que por lo visto ya ocurrió hace mucho, en un episodio llamado The Five Doctors), porque lo que se ha hecho ha sido, por un lado, recuperar imágenes de archivo e integrarlas, y por otro, usar animación… Cosa que también ha soslayado el escollo de que Ecleston (el noveno doctor) acabase a malas con los encargados de la serie y Steven Moffat.

Timothy Dalton haciendo lo que mejor se le da… acojonar

La autoreferencia y la nostalgia también están presentes en los “malos” del episodio, los Zygons, unas criaturas parecidas a cochinillas rojas gigantes, que ya hicieron su aparición allá por el ’75, y que intentan conquistar la Tierra con una paciencia solo comparable a la de los Silurians. Como muchas otras veces, estas criaturas son solo una excusa para hacer que el Doctor esté en ciertos lugares, donde lo importante será que le ocurran cosas relacionadas con su propio pasado, pero siempre está bien que recuperen criaturas ya conocidas, sobre todo cuando no es para masacrarlos en una explosión en el espacio. Además hay momentos en el episodio que hacen pensar que esos enemigos no son éstos, sino otros (ya) clásicos y recurrentes, los Weeping Angels (éste si, ángeles llorones).

Para terminar, otro caramelo que nos han dejado los de la BBC, relacionado con éste evento es el graciosísimo The Five(ish) Doctors, un falso documental de media hora sobre otros tres antiguos doctores que, a pesar de estar vivos, en principio no iban a salir… junto con John Barrowman, el Capitán Jack Harness; o Russel T. Davies, el otro guionista encargado de resucitar la serie, que ya la abandonó hace unos años. Y tantos otros… esto sí que no lo desvelo, mejor os ponemos el enlace a la BBC (que no durará mucho), para que lo veáis en un ratillo. No hace tanta falta saber cosas del Doctor, como de inglés, porque de nuevo, no está subtitulado. En serio, no tiene desperdicio:

http://www.bbc.co.uk/programmes/p01m3kfy

¡Mmmmm!, ¡Es tan sabroso!, ¡me encanta! (esto es del Milagroso Max, pero bueno)

Por mi parte nada más. Espero que os haya aclarado dudas sobre qué era eso que tantos amigos frikis estaban esperando, y que en la medida de lo posible, os haya entrado ganas de verlo. Desde luego, para mí, mereció la pena.

EstaMujer ( @estamujer0)