Publicado el 28 de Diciembre del 2013 por Pichon en Series
Sherlock

Para terminar el año en lo que se refiere a la parte de series, hoy tenemos una serie que precisamente estrena su tercera temporada el próximo 1 de enero, para empezar bien el año. Hoy hablamos de Sherlock.

 

Sherlock con su perrito faldero Watson

Sherlock es una serie de la BBC (por favor no confundir con ese bodrio llamado Elementary, creado por los americanos en su última manía de “No tenemos ni idea de que crear nuevo, ergo vamos a adaptar series europeas”), adaptación llevada al siglo XXI de los libros de Sir Arthur Conan Doyle. De momento se han hecho dos temporadas compuestas de tres capítulos cada una, de una hora y media de duración por capítulo. Vamos que son películas bajo el formato de serie. En estas temporadas se han adaptado obras tan famosas como “El perro de los Baskerville”, “Estudio en Escarlata” o “Escándalo en Bohemia”.

Uno, que es un inculto de la vida, ha tenido la desfachatez, pasotismo y estupidez de no haberse molestado en la vida en leer las obras. Así que no podré comparar libros con serie. Por lo que me voy a limitar a comentar simplemente el aspecto de la serie.

Las historias molan. Enganchan. Te tienen la hora y media pegado a la silla. La fotografía es excelente. Los guiones bastante trabajados. El sonido y la música también. Sin embargo, personalmente encuentro difíciles de tragar a los dos personajes principales.

Sherlock... tan listo él

Sherlock (Benedict Cumberbatch) es un insufrible de mucho cuidado. Se cree el amo del mundo mundial. Desprecia a cualquiera por considerarlo una mente inferior. Utiliza a Watson como conejillo de indias a la mínima oportunidad que se le presenta. Precisamente lo insufrible que es, es el encanto para sus admiradores.

Lo que si se agradece son los esfuerzos de la BBC por hacernos entender que está pasando por la cabeza del personaje, ya que muchas veces es incomprensible.

 

Watson.... y parecía listo cuando Sherlock lo encontró

Watson (también lo podéis llamar Bilbo Baggins) es tonto, pero lo que se dice tonto de tanto gilipollas y tan pocas balas. No se entera de la mitad de la película, y se mete en líos cada dos por tres, unas veces solito, y otras guiado por Sherlock. De enamoramiento fácil, aunque la mujer le dure menos que un caramelo en la puerta de un colegio.

Moriarty y sus cosas

Moriarty y sus cosas de la vida

Sin embargo, si quiero elogiar, y mucho, al principal antagonista durante las dos primeras temporadas, Moriarty, fenomenalmente interpretado por Andrew Scott. Moriarty es un malvado pero no de los de libro. En ciertos momentos puede recordar incluso al Joker. Además no es el típico malo con power-ups o que al principio tiene una puntería magnífica y que al final es incapaz de dar a un elefante a medio metro. Es un genio desde el principio y  nos lo colocan al nivel de Sherlock, llegando en ciertos momentos a hacerle creer que está completamente loco. Desde el minuto uno, da la sensación de tener controlado absolutamente y que la vida de Sherlock se ajusta a lo que él quiere que suceda.

Como momento cumbre el último capítulo de la segunda temporada, donde intenta demostrar que Sherlock no es más que un fraude, del cual he rescatado la imagen de al lado.

 

Como anticipo os dejo un miniepisodio que se ha subido y que sirve de enlace entre el cliffhanger del final de la segunda temporada y lo que nos viene.

No me seáis muy golosos con la serie, ya que el día 12 se habrá terminado y habrá que esperar hasta la cuarta (si Peter Jackson sigue realizando trilogías asesinas para libros de 300 páginas, a saber cuándo nos deja disponible a Watson) temporada, que probablemente será la última.

Que tengáis un feliz año y haber si el año que viene puedo seguir escribiendo.