Publicado el 3 de Enero del 2014 por Germánico en Libros
[Lo Mejor de 2013] Echando un vistazo a páginas pasadas.

Sí, frikis míos, el 2013 ha pasado y entramos así de lleno en el año bautizado por Terry Pratchett como el de la Llama Recíproca, año al que los mundanos denominan 2014. Sin embargo, mientras aún recordamos vivazmente las buenas (y las malas) experiencias que nos dejaron sus 365 días (y un cuarto), es bueno también hacer un repaso por algunos de los libros que se publicaron y que fueron la delicia de muchos de sus lectores. Así que he echado la vista atrás, he recopilado aquellos libros que he leído el año pasado y, con dificultad, he conseguido reducir esta lista a un Top 3 que, espero, os inspires canciones y gestas sin nombre a todos aquellos que los lean. O los hayan leído. O no.

Sea como fuere, y dejándome los desvaríos en un cajón de mi escritorio, he aquí esa suerte de podio de vencedores escogidos por un servidor.

1. The Ocean at the End of the Lane, Neil Gaiman.

No podía faltar, por supuesto, este último libro de nuestro amado y adorado Neil Gaiman, debiendo ser, además, el namber guan de este top 3.

Allá por julio os reseñé esta novela (casi cuento infantil, ya sabéis, estilo Gaiman) que me enamoró y al que, de haber sido una mujer, le habría pedido matrimonio y jurado lealtad de por vida. Su historia es más que sencilla: el narrador regresa a aquella tierra que le vio nacer y recuerda una historia, una historia en la que se ven envueltos no sólo sus propios sentimientos y miedos, sino que también hay magia, criaturas oscuras y tres mujeres más que peculiares. Veremos lo que él ve, sentiremos lo que él siente y soñaremos con cada una de las palabras que se sucederán ante nuestro ojos.

Sólo Gaiman, un maestro escritor, puede partir de una premisa tan sencilla y crear una verdadera obra de arte que nos arranca una lagrimilla casi casi a cada instante. Deliciosa. Exquisita.

Si os apetece leer la reseña al completo, pinchad aquí.

2. La Daga de la Ceguera, Brent Weeks.

Tampoco podía  dejar pasar esta oportunidad para recordaros esta segunda saga escrita por mi amado/odiado Brent Weeks. Si bien con su primera saga, El Ángel de la Noche, lo que conseguía con un libro lo destrozaba con el siguiente, en esta otra (El Portador de Luz), se supera página a página. Y aquí vengo a hablaros de la segunda parte de esta última saga, de la Daga de la Ceguera, una historia de fantasía épica que contiene los puntos más clásicos que se necesitan para las novelas de este tipo, y la savia fresca que hace que nos entusiasme tanto.

En esta ocasión, Weeks vuelve a hablarnos de Gavin Guile, el Prisma, quien si bien creía disponer de aún 5 años se da cuenta de que su final está cerca, quizá todo acabe para él en apenas unos meses. Debe lidiar con 50000 refugiados, con su hijo bastardo (y volveremos a amar al pobre Kipp, quien le echa algo más que redaños al asunto) y la mujer de su vida, Karris Robe Blanco. La guerra amenaza a las Siete Satrapías bajo falsos líderes religiosos y todo terminan (al menos en esta segunda parte de la saga, que nos quedan otras dos para ver su final) con un capítulo apoteósico que nos dejará picuetos picuetines.

Weeks, que para mí pasó a formar parte de ese top 10 de escritores de fantasía personal, nos brinda una historia de aventura, terror, pasión, lucha, profecías, política, gloria y honor. Lo tiene absolutamente todo, bien hilado, bien formado en 900 páginas que enganchan de principio a fin.

Para los que tenéis curiosidad por leer la reseña originaria, con pinchar aquí es suficiente.

3. La Leyenda de Broken, Caleb Carr.

Carr nos sitúa en las montañas de Broken (al nordeste de Alemania, una parte muy bonita y rica en leyendas que un servidor ha tenido la suerte de visitar) en una era mítica y desconocida. En esos tiempos perdidos de la historia, el reino de Broken vive bajo el asedio de la peste y la guerra. Nos encontramos con varios héroes (como Sixt Arnem, guerrero que pasa de los barrios pobres a controlar un podersoso ejército), reyes (Lord Baster-Kin, el hombre más poderosos después de los dioses) y espías que buscan salvar a su pueblo del yugo de los opresores, un filósofo exiliado junto a un leal compañero que buscan venganza y que son convocados para ayudar a un tal Bane, quien lucha contra el orden establecido.

El entorno y los personajes ricos en matices y trasfondos son una verdadera delicia, ya sea gracias a la cuidada presentación y al detallismo del que hace gala (quizá demasiadas veces) peeerooo… pero esta obra de proporciones titánicas pierde fuelle debido a su complejidad. El argumento se sigue con dificultad, es lento y tiene tal ingente cantidad de notas a pie de página que nos permite entender aquello que leemos, que perdemos el hilo de la historia. Son aproximadamente unas 1000 páginas, prácticamente igual que libros como El Temor de un Hombre Sabio, o incluso la triología de El Señor de los Anillos. Sin embargo, si bien estos libros podemos leerlos de un tirón, ponernos a ellos y devorarlos en apenas un fin de semana, con la obra de Carr debemos armarnos de paciencia y saber que tendremos libro para rato.

Mi opinión personal sobre esta novela zozobra de lado a lado, frikis míos, por una parte me parece magnífica (no sé si el hecho de conocer las montañas de Broken me animó más de lo debido) mas se me hizo demasiado pesada (de hecho, dejé de leerla en varias ocasiones, y en otras tantas lo retomé por aquello de verle el final, como si fuera una prueba divina que debía ejecutar no sin demora). Sea como fuere, la verdad es que es un libro digno de mención de este 2013.

En fin, esto ha sido todo, amigos. El año que viene más y mejor.