Publicado el 10 de Enero del 2014 por Kurtz en Cine
[Lo Mejor de 2013] Las películas del año.

Antes que nada, un par de avisos. El primero, carezco de la verdad absoluta y esta clasificación es fruto de la subjetividad más declarada. El segundo, es una lista incompleta, muchas lo son, pero en este caso en concreto no incluiré algunas películas que sé positivamente que me habrían gustado, el motivo es que sencillamente no he podido verlas, así que voy a limitarme a seguir una máxima que el español medio se pasa por el forro y me voy a dedicar a hablar de lo que conozco.

Lo oportuno para estas cosas es hacer una lista, una buena manera de ordenar y clasificar. Pero soy bastante mediocre tratando de ordenar una cosa que no dejan de ser simples gustos, eso aparte de que siempre se me quedan fuera películas que quizá merecían entrar, que sugerían ideas interesantes o que simplemente me gustaron.

Así que antes de la mencionada lista, trataré de incluir esas otras “segundonas” que no lo son tanto y a las que dejar fuera es claramente injusto. Estos son los casos de una película tan “biográfica” e interesante como “Rush” y de un pastiche de géneros tan altamente disfrutable como “Bienvenidos al Fin del Mundo”, la última locura del trío Edgar Wright – Simon Pegg – Nick frost. O lo que pasa también con “Una Cuestión de Tiempo”, tan sencilla como agradable de ver, una película simplemente “bonita” sobre las segundas oportunidades y con Bill Nighy por ahí haciendo lo que mejor se le da, ser carismático aún cuando no quiere. Hablando de carisma, también resultaría obligatorio mentar “Last Stand”, el regreso en solitario de Schwarzenegger al cine de acción, donde además está bien flanqueado por Peter Stormare, Forest Whitaker y Eduardo Noriega en una película trepidante y directa. Tampoco sería justo omitir  “El hombre de las sombras”, la última película del director de “Martyrs” (una salvajada interesante pero sin la que podéis vivir) donde, al igual que en aquella, se plantean cuestiones muy peliagudas e infrecuentes,  y en la que podemos encontrar a una Jessica Biel muy correcta. Si es por ideas interesantes,también “The Purge” podría haber entrado, pero la encuentro desaprovechada por vaya usted a saber qué razones consecuencia de mis gustos. Lo mismo que me pasa con “Las Brujas de Zugarramurdi”, que es tan divertida como difusa. Por último, lamento no haber podido ver tres películas que estoy seguro que entrarían en este top a raíz de comentarios de gente cercana con criterio, estás son “Gravity”, “El Juego de Ender” y “Prisioneros”, que según me comentan, es realmente fenomenal. Lástima de poco tiempo libre.

Y ahora mi clasificación, aunque sea casi más propia de un enfermo mental y pese a un par de “tío ¿en serio vas a meter esa?”, es la mía y es lo más honesto respecto a lo que me ha gustado. Ojo, poco vais a ver de cine de “autor” o alternativo. No es una cuestión exclusivamente de gustos, también de llevar un año donde he optado mucho más por un cine netamente de evasión. Cada uno a sus circunstancias. Y ahora, sin más brasa de preámbulo, he aquí mi lista.

10. Movie 43

Meter una comedia con un 4.0 de nota media en una de las más prestigiosas webs de cine españolas podría resultar arriesgado. Si, ha mosqueado, cabreado e indignado a lo más gafapástico del panorama nacional, donde lo menos que se ha dicho de ella lleva el epíteto de “atentado al cine”. Si, es mala como mandar a tu abuelo a comprarte el crack. Pero señores, yo me he reído como pocas veces. Y que una comedia haga reír no es para nada cuestión baladí. Esta lo consigue, aunque sea a mí y a base de la mayor colección de despropósitos y escatologías que se ha visto en años. Y si además añades un reparto lleno actores consagrados y promesas haciendo el gamberro, aún sube más enteros. La historia que enlaza los gags es para meterlos a todos en la cárcel, varios sketches bajan el nivel peligrosamente, la cosa ni tiene sentido ni se pretende que lo tenga. Pero tiene algunos golpes verdaderamente maestros. Eso si, que la gente sepa que va a ver un despropósito.

9. Iron Man 3

Vale, era esta o “Thor 2”, y me va más el carisma de Tony Stark. No es una sorpresa, es más bien lo que se espera. Superior a una segunda parte que era más bien una historia menor del pecholata, esta se plantea como una despedida a lo grande. Clichés de las dos anteriores por todas partes, más fuegos artificiales que en todas las fallas juntas y Robert Downey Jr confirmando que le va mejor trasladando la farra a su alter ego y a la ficción. Ninguna novedad, la esperable sobredosis de palomitas, pero esta vez además con Ben Kingsley y Guy Pierce en el papel de antagonistas a la altura. No sólo está esto, también hay una historia que conecta directamente con “Los Vengadores” y un mayor protagonismo para Gywneth Paltrow (que tiene un nombre muy difícil de escribir).

 

 

8. Guerra Mundial Z

No es una broma. La meto en serio. Conste que soy un gran fan del cine de zombies, lo juro por mi poster de “Dawn of the Dead” (la original, eh?). También me encanta el libro. Era obvio que iban a violar la obra de Max Brooks,  pero ciertamente hasta a mí me ha sorprendido hasta que punto lo han hecho mierda por muy difícil de adaptar que fuera. Salvando este “pequeño” detalle o que tengamos una cinta de zombies sin sangre, como película es trepidante, que es lo mínimo que se le podía pedir. Soy consciente de hasta que punto la cosa es un sinsentido, pero chicos, me gustó y se lo perdono, por ser la primera peli de zombies con vocación de verdadero Blockbuster y porque la están poniendo tan a parir que alguien tiene que reivindicarla. No es tan grave, pensad que por ahí pululan personas a las que les gustó “La desolación de Smaug”. Y van con la cabeza bien alta.

 

7. Django Unchained

Otra que tenía que entrar por cojones. Y por méritos. Tarantino sigue siendo el tío más originalmente menos original del cine moderno. Ni uno solo de sus puñeteros planos, recursos o ideas son suyos. Pero es un maestro haciendo que la mierda del ayer sea el oro de hoy. Además sus diálogos siguen siendo estupendos y sus historias continúan resultando frescas. El gran camaleón sigue en forma, sigue siendo cine dentro del cine (a su manera) y vuelve a contar con Christoph Waltz, que es uno de esos cabrones que se pasean delante de la cámara como me paseo yo por el salón de mi casa. Además la película cierra con el tema título de “Le llamaban Trinidad”. Como para no ponerla.

 

 

 

 

6. NO

Una pequeña joya casi desapercibida. Un publicista de éxito es contratado por la izquierda chilena para llevar la campaña electoral que tiene que conseguir que gane el “No” en el plebiscito que plantea Pinochet sobre su continuidad en 1989. El problema es que para poder lograr el éxito, tal vez la izquierda deba dejar de lado determinadas visiones y perspectivas a la vez que “aparcar” muchos dramas. Una gran radiografía de un país y una época y a la vez la manera de ver dos discursos muy diferentes y que siguen siendo  contemporáneos. Además, rodada de una manera muy inteligente, nada inaccesible ni tediosa.

 

 

 

 

5. Diaz: No Limpiéis Esta Sangre

No sé si muchos recordáis lo sucedido en 2001 en la cumbre del G8 en Génova. La hemerotecas y vídeos están para recordar la que algunos llamaron “batalla de Génova” entre grupos antiglobalización y las fuerzas policiales. El 20 de Julio, Carlo Giuliani, un manifestante de 23 años, moría de un disparo a bocajarro en la cabeza. La noche del 21, las fuerzas policiales entraban a saco en la escuela Díaz, cedida por la ciudad para ser la sede de medios de comunicación “alternativos”. Lo que sucedió allí ha sido calificado como una de las mayores pérdidas de derechos democráticos desde la segunda guerra mundial. Aquella noche en la escuela Díaz es lo que narra una de las películas más incómodas que he visto este año. Todo además rodado en estilo realista basado en  documentos  y testimonios contrastados. Hay violencia explícita, pero mucha más rabia, dolor y mala leche. Podría ser mejor, o profundizar más, pero impacta, que es lo que se busca.

4. Searching For Sugar Man

Para mi, el documental del año sin duda. No voy a contar nada más que luego destripo el asunto, solo un par de apuntes rápidos: magnífica banda sonora y gran gran relato (aunque sea un pelín tramposo). Con esto y con saber que es un documento emocionante, sorprendente y cautivador, basta y sobra. Decir que va de música no es hacerle justicia, va sobre muchas, muchísimas otras cosas. Imprescindible.

 

 

 

 

 

 

 

3. Star Trek 2. En la Oscuridad

JJ. Abrams, ese señor que parece ser que convierte en oro todo lo que toca, aunque a veces sea a base de tramas que se cogen con papel de fumar, hizo que se me pusiera de cemento con esto. La primera de la nueva saga de Star Trek ya era interesante, muy entretenida, pero con un defecto. La trekkie siempre ha sido una saga con acción, pero donde pesa muchísimo el dilema entre razón y emoción. Ahí cojeaba esta primera de la serie. Pero hay que reconocer que con esta lo han bordado. Visualmente maravillosa, cosa ya esperable, pero además le han metido una historia magnífica llena de homenajes a la segunda película de la serie original, con un malo carismático en extremo y además con un homenaje que borda la perfección. Reivindico verla en V.O. porque la interpretación de Benedict Cumberbatch es antológica.

 

 

2. Posesión Infernal.

No me bloqueéis aún. Vale, meter el remake de un clásico como “Evil Dead” podría considerarse una herejía de las que hacen época, pero dejadme explicar las razones. Quizá la mejor manera de definirla sería la que utilizó un amigo mío: “ni la considero un remake, si no más bien otra peli de otro género, pero que cuenta una historia que resulta ser la misma.”. Hago mías sus palabras. No está Ash, no está ese desternillante humor donde vale todo. Esto no es una cosa de risas. Lo que sí hay es mucho miedo, sustos de los buenos, uno de los peores ratos que recuerdo en un cuarto de baño y mucha reivindicación del latex y los maquillajes que gotean. ¿Queda algo de la original de Raimi? Si, los travellings enloquecidos y el bosque como un personaje más. Una de sus cosas destacables es que va en un crescendo continuo que explota en un tramo final donde la fotografía nos regala unos planos realmente bellos (aunque pasan algo desapercibidos, cosas de que estén partiendo a gente en dos con una motosierra). Un remake muy inteligente que hace lo que pocos se atreven a hacer, aprovechar la historia y huir del original.

1. Pacific Rim

Guillermo del Toro debería ser el presidente de honor de esta página. Ya no bastaba con su libro o la admiración declarada por Mike Mignola que le ha llevado a dos adaptaciones de “Hellboy” (la segunda además captando donde está lo mejor de este cómic y personaje, en su mitología). Además tenía que hacer esto. No inventa nada, los japos llevan años haciéndolo, y después todo dios. Los bichos y robots gigantes no son una novedad. Hay cientos de películas, sagas, mangas, animes y cualquier otro formato imaginable. Del Toro no ha inventado la rueda, pero ha construido la rueda más divertida que yo haya visto. Un festín para los ojos, una gozada y un disfrute para desconectar el cerebro durante dos horas y meterte en este viaje lleno de clichés previsibles e historias que se sabe como van a terminar, pero como pocas veces has podido verlo. Sobre el resto tenía más o menos dudas, pero esta era sin duda la película del año para mí. Y no es una cuestión de calidad. Ya he dicho que es previsible, que los personajes y sus historias muy estereotipados y que el conjunto, aún en la ficción, es tan creíble como que Belén Estaban es la que ha escrito su libro. Pero la madre que lo parió, si para mi en el cine es muy importante gozar, con esta lo hice como pocas ocasiones, y es porque ese mejicano con sobrepeso consiguió algo muy complicado, que fue devolverme mi infancia aunque solo fuera un rato.

 

Kurtz.