Publicado el 24 de Enero del 2014 por Capitan_Melenas en Cine
The Berlin File: Una de espías

Sí, otra vez, una peli coreana. Pero llevo tiempo en alabanza y aplauso al cine que viene de tan recóndito lugar, y en esta vuestra página favorita ya hemos dado buena cuenta de algún título. Admito mi total rendición ante una forma de ver el cine que me resulta impactante en lo visual y coherente en el conjunto. Todas las películas que vienen de Corea mantienen unos supuestos e ideas constantes, que da credibilidad a la filmografía de un país en el que los ojos del mundo entero han empezado a fijarse por su potente mercado cinematográfico.

"¿Quiere Sentila en el Pesho?"

"¿Quiere Sentila en el Pesho?"

Os traigo hoy el que ha sido el gran pelotazo en taquilla del 2013, que además acaba de aterrizar en nuestro terruño en forma de DVD. The Berlin File, una historia e espías, traiciones, puñaladas traperas, honor y venganza.Toma ya, que Sheakespiriano todo.

Primero, un poco de sinopsis. Pyu Jong-Sung es agente secreto para el gobierno norcoreano. Gracias a la tapadera que proporciona el trabajo de su esposa como traductora de la embajada en Berlín, se encarga de la vigilancia de los diplomáticos destinados a la zona y de la distribución y tráfico ilegal de armas destinadas al gobierno central de Pyongyang. Ya sabéis lo que gustan en Corea del Norte de las cosas que hacen pum.

Su peligrosa vida se complica de manera dramática cuando su mujer es acusada de ser una espia doble, aderezado todo con el hecho de que su tapadera es descubierta por un agente surcoreano que hacía un seguimiento de las cuentas de la embajada. En medio del fuego cruzado de una lucha de poder, Pyu Jong-Sung se verá obligado a escoger entre la lealtad a la república o el tambaleante amor de su mujer.

Argumento de película de espías al uso, donde nadie es puro ni inocente, y los intereses políticos dan paso a la supervivencia salvaje. Lo cierto es que en ese aspecto, The Berlin File no ofrece precisamente una vuelta de tuerca al género, y en el fondo, los giros de guión y los juegos de espejos son un tanto previsibles.

Como decía antes, la filmografía coreana ha fabricado su hueco a nivel internacional, donde cosecha premios y críticas positivas festival tras festival. Esto implica que, si occidente mira hacia oriente, lo mismo ocurre al revés, y sí que es cierto, se nota cierta idea más universalista en el espíritu de esta película, que marca una diferencia con propuestas más cerradas que hemos visto con anterioridad. Muchas han sido las voces que han comparado esta película con la saga “Bourne”. Pero decir que esto que tenemos delante es el “Bourne” coreano me parece escasoy triste.

El espía Hipster

El espía Hipster

The Berlin File es trepidante, pero aún así, tiene la calma que todas las películas de esta rica y original filmografía muestran. El primer acto se prolonga hasta que los personajes están perfectamente cuadrados dentro de la acción, hemos conocido sus motivaciones y caracteres, se han transformado en el eje de la historia, a pesar de que se enfrentan a una situación que les excede y supera. Tenemos conflictos, tenemos ritmo, hay evolución, pero sin prisas absurdas. En ese aspecto, The Berlin File no rompe con la tradición. Pero lo que sí hace es abandonar el sentido del lirismo casi poético con el que el cine coreano trata la violencia. Tenemos unos espectaculares combates, armados de doloroso realismo, llenos de tensión y mostrados con habilidad técnica por parte de Ryo Seung-Wan, su director, que convierte la experiencia en desasosegante. Hay cierta occidentalización a la hora de plantear el conflicto físico, pero da sopas a más de un encumbrado del otro lado del charco. El manejo de los espacios es magistral, en especial en el caso de los interiores, claustrofóbicos campos de batalla a los que se saca el máximo partido. Seung-Wan convierte lo cotidiano en una amenaza, y casi podemos sentir el olor a pólvora en las minúsculas habitaciones de hotel. A la hora de elegir planos y puntos de vista, lo hace de manera inteligente, práctica y espectacular. Sin lirismo, pero con eficacia. Y, según el tipo de película que es The Berlin File, me temo que es más razonable este tratamiento. De hecho, veo mucho del primer John Woo en las escenas donde las balas silban.

La hora final de película es el género de acción llevado al paroxismo. La solución del conflicto es tan evidente como esperada, y todo se resuelve con una especie de “Solo ante el peligro” que es una gozada visual. Es más, en el último cuarto de hora, sí vemos algo de ese lirismo del que he hablado con anterioridad, tan propio del cine coreano, una extraña explosión de violencia de planos abiertos y aprovechamiento del espacio rural. Si el escenario urbano significa persecución y ritmo, cuando los personajes dejan atrás la ciudad las ideas básicas son la agonía y la rabia, un regreso a las propias raíces como película, que sucede sin estridencias ni estilo forzado. El cambio es fluido, dramático y definitivo. Un cierre magistral para un clímax que es lo mejor de la película.

Quizá, de las películas que he visto provenientes de Corea, The Berlin File sea la menos coreana de todas. Hay un presupuesto millonario y unas ideas comerciales detrás del rodaje que piden una acomodación para el espectador foráneo, una universalización del estilo. Aún así, el tono escogido no merma la experiencia que propone, muy clara y simple. Espectáculo visual, explosiones, riesgo, tensión y situaciones en las que los protagonistas son puestos a prueba con consecuencias destrutivas. En ese aspecto, The BerlinFile no decepciona.

La versión bruta de cinco lobitos

La versión bruta de cinco lobitos

Por suerte para nosotros, ya no tenemos que recurrir a la creatividad y dar mil vueltas para poder ver esta clase de películas. Ya hace un tiempo que Mediatres Estudio (http://www.m3estudio.com) ofrece ediciones en DVD y Blu Ray de lo más cuco y a un precio muy competente lo más granado de las filmografías asiáticas. No hay excusas, malandrines.

De nuevo, os invito a acercaros a una forma de hacer cine que me resulta fascinante. Pocos son capaces de unificar el cine de género con un ingenio visual y una sensibilidad como la que ofrecen los coreanos. Y The Berlin File es un excelente primer paso.

 

 

@SantiagoNeg

http://yapuedescogerlapala.blogspot.com.es/