Publicado el 29 de Enero del 2014 por Germánico en Ludoteca
Jugando que es Gerundio: Banjooli Xeet.

3/5

También conocido como el Juego de las Avestruces, el Banjooli Xeet es un juego diseñado por Diego Ibáñez y publicado en España por Asylum Games de temática curiosa y de sistema de juego más que sencillo, lo que podríamos considerar un juego familiar. La ambientación es la siguiente:

La tribu Noamomi debe elegir a un nuevo hechicero y han de hacerlo a  través de una tradición milenaria: ¡una carrera de avestruces!. Los aspirantes deberán demostrar sus poderes adivinando que avestruces llegarán a meta y en qué orden lo harán. Los aspirantes respiran hondo y se acercan al cauce seco del río en una mañana calurosa. Los avestruces están tras la cerca, aguardando nerviosos. Los candidatos se observan y se evalúan. ¡Quién sabe cuánta magia recorre sus cuerpos! El anciano de la tribu levanta la valla del cercado y… ¡Comienza la carrera por convertirse en el nuevo brujo!

Sí, frikis míos, os hablo de una carrera de avestruces en un tablero modulable. Los jugadores tiene una tarjetica con una predicción que nos revela en qué orden deberían llegar los avestruces a la meta, e irán tirando los dados para llevar a cabo sus objetivos.

Para mover las avestruces (y cumplir la profecía), se tiran 5 dados blancos y uno negro. Los dados tienen todos 5 circulitos de color (uno por cada avestruz) y un circulito blanco que sería nuestro comodín. Con los blancos avanzamos inexorablemente hacia la meta (se tiran hasta dos veces, se escoge un color y según la cantidad de dados que muestran ese color, tantas casillas avanza nuestro querido pajarico de largas patas), con el negro podemos embrujar lo que hará que la carrera de ese avestruz se retrase, y sólo se podrá desembrujar con otro dadito negro.

 

Para darle un poquito más de emoción al juego, hay setos de bayas por el camino que o bien nos dan beneficios o bien nos hunden en la miseria.

La termina partida cuando el podio resplandece bajo el sol con las tres victoriosas avestruces.

Como podéis ver, más sencillo imposible.

El juego es muy simple y básico, típico juego infantil, pero hay que reconocerle un punto de diversión y de risas que nos hace rellenar unos 15 minutos de nuestra vida con un par de tiradas de dados. Sin embargo, no ejerce esa “presión” que otros juegos igual de sencillos ejercen sobre nosotros: King of Tokio, Bang!, Jungle Speed… son algunos de esos juegos fáciles y rápidos que nos invitan a jugar más de una partida seguida, que nos hace pedir revancha una y otra vez cosa que, desde mi punto de vista, Banjooli Xeet no consigue.

En fin, juego curioso para probarlo y jugar un par de partidas, pero sinceramente, yo no me lo compraría.