Publicado el 31 de Enero del 2014 por Kurtz en Cine
Old Boy: Hora y pico envejeciendo por momentos

Mal padre, peor esposo y algo aficionado al alpiste, Joe Doucett no es lo que se dice un ser humano ejemplar. Pero tampoco es Emilio Botín o alguna otra encarnación del mal, ni tiene en su conciencia la carga de algún hecho concreto. Sin embargo, alguien sí parece tener una cuenta pendiente con él, cosa que Joe descubre cuando se despierta atrapado en lo que parece una sórdida habitación de hotel. Allí va a permanecer encerrado durante 20 años, alimentado a base de empanadillitas fuleras del chino y sin explicación de ningún tipo hasta el día que se despierta metido en una maleta en un parque. Joe es libre, pero sin embargo tiene muchas preguntas pendientes ¿Quién fue su carcelero?¿Cual fue su delito?¿Cómo es posible que alguien siga dando trabajo a Los Morancos? Pronto va a descubrir que su encierro sólo era una parte del plan maestro que alguien ha tejido a su alrededor.

Voy a tener un arranque de sinceridad, y es que de verdad, estoy hasta el mismísimo flautín de las versiones occidentales de clásicos del cine oriental, especialmente en los últimos años. Casi por cada obra “novedosa”, “pintoresca” o “rupturista” que se genera en cualquiera de esos países donde toda la peña parece que está durmiéndose en el metro, aparece al poco tiempo una versión occidentalizada del tema. Eso sí, con un director de prestigio y caras bien conocidas de la gran pantalla. El objetivo es bien simple y hasta noble, hacer llamativo un producto que se sabe fue exitoso en su país de origen. El problema es lo que hacen por el camino. Y ojo que no estoy contra los remakes, no es nada raro que me gusten o que les busque los puntos fuertes, pero con el cine oriental empieza a ser preocupante cómo se repiten una serie de tics cuando se “occidentalizan”. Es una lástima porque sería una gran oportunidad para adoptar otras maneras de entender y mostrar las historias y para renovar por aquí a base de coger de allí esa manera de entender y de sugerir sin mostrar directamente, de obligar a que el cerebro del espectador trabaje durante la película, al final de la misma o incluso después, o utilizar ese sentido del humor que no queda claro si es un punto de humor o un punto de sordidez. En resumen, podrían seguir utilizando todo eso de lo que está llena la original. Pues no, aquí se suele optar por otra cosa, suponer que todos los espectadores tienen el nivel mental de una acelga.

Hasta aquí la cosa iba bastante bien, os lo juro

El resultado puede sintetizarse en una cosa muy simple: es explícita en la historia. Sólo esto la pone al extremo opuesto de lo que planteaba la versión coreana, donde todo era incógnitas y devaneos de cabeza metidos en lo que resultaba ser una especie de historia shakesperiana muy malsana. Aquí sólo hay una gran pregunta, la que le plantea el gilipollas del antagonista. Y ya está, todo masticadito. Exactamente como pasa cuando se llega a un final que se huele a KILÓMETROS y donde sólo falta que pasen un Power-point por si se te ha escapado algo. Nada de tragedia griega. Tampoco nada de ese doble cierre poético que pone al espectador en la situación del protagonista. Por tanto la película pasa de largo directa al olvido. Le han quitado todo el jugo y el interés. Ahora voy a hacer un esfuerzo mental importante y voy a buscarle cosas positivas (no por vosotros, es para creer que he tirado hora y pico de mi vida a la basura). Por comentar dos, la fotografía tiene una carga de suciedad que casa muy bien con la historia, en esto sí que se asemeja mucho a la original, y Josh Brolin está como suele estar, es decir, muy bien. Y ya. No se me ocurre nada más a destacar. Es que incluso la han cagado en algunas escenas de acción. Vean la pelea multitudinaria en la ex-cárcel y contemplen cómo una secuencia sin cortes llena de mala baba, oscuridad y hostias como panes se convierte en un videojuego.

Josh Brolin saliendo del Wok

En lo que a actores se refiere, Josh Brolin muy bien, de lo poco rescatable. Samuel L. Jackson de traca, ya se aburre hasta cuando hace de Samuel L. Jackson. Elisabeth Olsen cumple (tampoco es que esta muchacha me diga gran cosa) y Sharlto Copley es ese señor que me gustó en “Distrito 9” y “Elysium”, aquí se supone que tiene que hacer un papel de tipo que perdió la felicidad y destinó su vida a cumplir una venganza…la verdad es que la mirada que lleva en toda película, momentos sádicos incluidos, es totalmente la que pone mi perro cuando me pide que bajemos a la calle. En fin, totalmente prescindible, la única utilidad que le veo es que a raíz de saber de su existencia alguien tenga curiosidad por ver la original y las dos restantes de la “trilogía de la venganza”, las cuales os recomiendo encarecidamente por ser una manera bastante curiosa de tratar temas “espinosos”.

Por cierto, dato irrelevante del todo, la película la ha perpetrado Spike Lee

PD: Ah, me olvidaba, el final y parte de la trama están cambiados, a mí eso me importa un carajo, si le hubieran dado el mismo tratamiento de la versión original hubiera sido igual de buena. Lo que jode el tema no es la historia, es cómo la cuentan. Ale, con Crom.

Kurtz