halloween-scary-house
Publicado el 15 de abril del 2014 por Germánico en Libros
Hablemos de Libros: Felices Pesadillas.

5/5

Los malos sueños existen desde eras precataclísticas, frikis míos, y los terrores a los que los humanos nos hemos visto sometidos desde el albor de los tiempos, en muchos casos, siguen siendo los mismos. Desde que la humanidad es humanidad se ha temido a la Oscuridad, esa que se escribe con mayúsculas; pues en la noche ( o en aquellos lugares que los rayos del sol parecían rehuir) era donde residían las criaturas infernales y sanguinarias, los espectros… La medianoche se convirtió en la hora de las brujas y de sus aquelarres, de orgías demoníacas y de portales a otros universos. Las noches fueron plagadas de vampiros, banshees, licántropos, espíritus y de cuervos que graznaban “Nevermore“.

9788477026501Por supuesto, este temor al más allá o a ciertos asuntos inexplicables  y fatalidades atrajo a una ingente cantidad de escritores de todas las partes del mundo para usar su don y su pluma en favor de las pesadillas. Y la editorial Valdemar ha sabido reunir en sus colecciones, especialmente la Colección Gótica y el Club Diógenes, esos relatos de aquellos autores que se convirtieron casi en especialistas del “meter miedo”. Por ello, para conmemorar el nº200 de la colección el Club Diógenes y tras 15 años haciendo una labor loable, Valdemar nos obsequió con este recopilatorio que abarca los mejores relatos de terror aparecidos en sus colecciones desde 1987 (un gran año, frikis míos) y 2003.

En Felices Pesadillas nos encontramos a grandes clásicos de la literatura como Dumas, Dickens, Honoré de Balzac, Robert Louis Stvenson, Conan Doyle, H.G. Wells y Kafka, pero también a otros conocidos sobretodo por sus relatos de terror como son el gran e inigualable Edgar Allan Poe, (Los Hechos en el Caso del Señor Valdemar),  Bram Stoker, Lovecraft (quien aparece por supuesto con sus Mitos de Cthlulhu) y Robert E. Howard. Visto tal elenco de escritores nos podemos imaginar la calidad superior del libro y del contenido que se esconde en su interior. La maestría de sus manos y el buen gusto de la editorial a la hora de elegir los relatos, (según ellos de forma más bien representativa, que no exhaustiva) hacen de esta antología un libro imprescindible para todos los amantes del género, imprescindible y necesario. Casi obligatorio para todo lector y/o escritor en ciernes.

Si bien no voy a contar nada más sobre los relatos (son 40 de otros tantos autores distribuídos en unas 1000 páginas), quisiera destacar en especial un magnífico y terrorífico relato escrito por William Wyamark Jacobs: La Pata de Mono. Recuerdo este cuento macabro de mi primer libro de relatos de terror que me regaló, si mal no recuerdo, mi hermana allá por el año 2000. Y aún así volviéndomelo a leer casi 14 años después (sinceramente, me daba miedo volver a leerlo), conociéndolo como lo conocía, no pude evitar volver a sentir aquella angustia, aquél escalofrío recorrerme el espinazo como el primer día; mis cabellos se erizaron y si de haberme llamado a la puerta mientras lo leía, creo que mi corazón hubiera salido desbocado por la ventana.

Recomendadísimo, por supuesto. Una delicia como esta es digna de leerse. Además, la variedad que nos presenta hace de esta antología sea perfecta ya que si bien algún relato nos pueda dejar un poco “fríos” por no ser lo que nos esperábamos, tenemos otros diez que nos harán sufrir. No sólo eso, es un libro que podemos leer con suma calma: un relato por noche y a padecer terrores nocturnos e insomnio durante cosa de un mes.

En fin, frikis míos, leed y que tengáis Felices Pesadillas.