Publicado el 28 de Abril del 2014 por Capitan_Melenas en Gamers
Encuentran los cartuchos de ET en Nuevo Mexico

Está siendo la noticia del momento en el mundillo gamer. No es para menos, porque con este hallazgo se confirma que lo que hasta ahora se consideraba una leyenda urbana es realidad demostrable. Una excavación promovida por XBox Entertaiment Studios ha dado con el legendario montón de cartuchos de juego basado en la película de Spielberg, que Atari enterró bajo el desierto de Nuevo México.

Para los que no entiendan el trasfondo de la noticia, este descubrimiento significa el episodio final de una truculenta historia que tiene su origen a principios de los 80. En ese momento, Atari se hace con los derechos para la elaboración de un videojuego basado en la célebre película de Steven Spielberg, E.T. La compañía de desarrollo se durmió en los laureles; entre las prisas y la idea de que el producto se vendería solo gracias al éxito de la película, editó el que se considera uno de los peores juegos de la historia. Al final, el rendimiento de la cinta en cines no fue suficiente reclamo para los jugadores, y las críticas negativas junto con la falta de ventas, acabaron por convertir el lanzamiento en un desastre mayúsculo. Tanto, que la propia Atari entraría en una crisis económica que se saldaría con la desaparición del sello.

El cuerpo del delito

El cuerpo del delito

Entonces surgió el rumor de que la ingente cantidad de copias no vendidas del engendro jugable acabaron enterradas bajo la arena del sofocante desierto. Atari siempre negó este hecho, lo que dio pie a la leyenda urbana más conocida y longeva de la historia de los video juegos.

Ahora, gracias a la investigación promovida por XBox Entertaiment, se descubre que los rumores eran ciertos.

Que cosas.

Bonustrack: Game Play real de la “joyita” creada por Atari. Decir que era un juego confuso es decir poco. Nadie, 30 años después, es capaz de explicar que narices había que hacer. Los bugs y la repetición eran la nota predominante, El título de peor juego de la historia no le queda pequeño. El horror, el horror.