Publicado el 8 de Mayo del 2014 por Germánico en Libros
Hablemos de Libros: The Gospel of Loki

gospel-of-loki5/5

En el principio estaba el mundo de hielo, Niflheim, y el mundo de fuego, Muspelheim, y entre ellos estaba el Ginnungagap, el hueco donde nada vivía… En fin, frikis míos, ¿qué mejor para el principio de una reseña que el propio principio del universo? Eso sí, podría seguir hablándoos de aquella vaca primigenia, de Ymir y del origen de los dioses nórdicos pero, creo yo, este no es el lugar adecuado para ello.

Aunque, repito, podría. Estoy así de loco.

Sin embargo, sí que os hablaré de Loki: imaginaos a ese dios pelirrojo, vanidoso, de cautivadores ojos verdes con una notoria reputación en cuanto a las travesuras y al engaño que tantas veces ha sido menospreciado por los suyos y que siempre se le ha tenido por el malo de la película tomar pluma, papel, y reescribir la historia, esa mitología nórdica que tanto nos gusta, desde su punto de vista.

Sí, Loki, the Trickster, de la mano de Joanne M. Harris (a quienes he amado locamente durante la apasionante lectura de este libro) nos cuenta toda su historia bajo el papel de nuestro humilde narrador, desde su reclutamiento por parte de Odín, sacándolo de Caos, hasta el fin de los días, conocido como Ragnarok. Durante las páginas de este libro, con un humor un tanto particular, a través de su habilidad de causar más problemas de los que resuelve, siempre de forma pícara y retorcida, seremos testigos de cada uno de los pensamientos de este dios al que llegaremos a tomar mucho cariño y a entender, a la perfección, sus sentimientos encontrados.

Y no sólo de sus pensamientos, si no de sus escarceos amoros más notorios (de los cuales me quedo con ese cuando se convierte en yegua para zumbarse un caballo y parir a Sleipnir, el caballo de ocho patas que, encima, va y se lo regala a Odín para que lo monte)  y de sus aventuras más divertidas (la recuperación de Mjolnir, acompañando a Thor  vestido de novia a una boda).

Por una vez los protagonistas no son los de siempre, ni el todopoderoso Odín ni su afamado hijo Thor salvando el mundo, haciendo gala de todas sus habilidades y virtudes, como los otros dioses de Asgard. De hecho, llegaremos a través de las páginas a tomarles, incluso, algo de manía, mientras vemos al pobre Loki gozar y sufrir, amar y odiar, tener unos hijos un tanto… extraños y planear su venganza sobre el mundo.

Divertida, apasionante, de lectura rápida con un estilo canalla que engancha desde el momento en el que nos ponemos a leer el Dramatis Personae. Dividido a su vez en libros, cada uno de ellos con una lección de lo más interesante, habrá momentos en los que nos dará pena pasar la página sabiendo que, así, el final estará aún más cerca. Una delicia, vamos, digna de leer (además, no llega ni a las 300 páginas) sobretodo si sois amantes de la fantasía épica poco convencional y, especialmente, de la mitología nórdica.

Y recordad, frikis míos:

Nunca os fiéis de un rumiante.