Transformers
Publicado el 15 de mayo del 2014 por Capitan_Melenas en Cine
Otro trailer de Transformers: Age of extinction

Lo de las promociones en Hollywood está llegando a límites un tanto absurdos. Las redes sociales y la inmediatez de la información, han llevado a los productores a extremos agobiantes de presencia en Internet. Cada vez que se nos acerca un pelotazo, tenemos imágenes del rodaje, video diarios de la producción, teasers, y unos cinco trailers con más o menos información. Cuando llega la hora de la verdad, estás sobreinformado y con el factor sorpresa de vacaciones en Hawaii (que es un lugar mágico. Al que coja la referencia le debo un refresco, mira tú).

Lo de Transformers y Michael Bay es el siguiente nivel, porque mezclamos el marketing con el sobre dimensionado ego del director, que es como un niño de 8 años enseñando su juguete nuevo. En este enésimo trailer de la saga, parece que tenemos chicha y vemos todas las cartas de la mano del bueno de Mike (a estas alturas, me permito el tuteo). Sorpresas cero, ya que tenemos robots y destrucción masiva.

No esperábamos menos.

Lo que me asombra de Michael Bay es que siempre encuentra la forma (y el presupuesto) de llevar sus ideas un paso más allá, por muy ridículas que sean. Nos ha colado ya tres entregas de una saga que roza el ridículo de manera gloriosa, mezcla de épica y humor de caca culo pedo pis. La tercera, hasta su tramo final, a veces parece una película, pero Michael Bay tien muy claro lo que importa. Edificios derruidos y cosas muy grandes que hacen pum. El guión y los personajes, bien gracias. Y vamos a por la cuarta.

En lugar del pavisoso Shia Lebeouf (que ahora es un intelectual y rueda con Lars vontriiiieeeer) tenemos a Mark Whalberg en al enésima oda panfletaria de Bay al auténtico héroe americano (el hombre de a pie que conduce camiones y bebe cerveza. Gritad USA conmigo), rodeado de barras y estrellas en uno de cada dos planos. A ver si la gente se va a confundir y se piensan que la acción ocurre en Ruanda, o yo que sé.

A Mike no hay quien lo pare.