captain-america-6-remender-romita2
Publicado el 18 de julio del 2014 por Ninja Zone en Cómic
Capitán América: La Extraña Guerra de la Dimensión Z

Quería tener el honor de estrenarme en Frikis Reconocidos S.A. hablando de una de las series más interesantes de la Marvel actual: el Capitán América de Rick Remender. Sus diez primeros números junto a John Romita Jr (amado y odiado a partes iguales) están llenos de fuerza, de ciencia-ficción y aventura superheroica.capa2012001dc11

Para entender el estilo de esta andadura del Capi, tenemos que fijarnos en la anterior etapa del personaje, aquella que escribió el gran Ed Brubaker (autor de Criminal, Incógnito o Fatale) que convirtió las aventuras del Centinela de la Libertad en un thriller de espías de alto voltaje. Durante su estancia de siete años en la colección, Brubaker creó historias sobrias, sofisticadas, adultas y rodeadas de un halo noir. Cuando la etapa terminó en 2012, todos pensábamos que su sucesor lo iba a tener jodido para igualarlo o superarlo.

Entonces llegó Rick Remender (guinosita de Fear Agent, Vengadores Secretos o los mejores X-Force que se han hecho nunca), que debió pensar “para alejarme de la sombra de Bru, va a haber que hacer algo totalmente diferente”. Y así lo hizo: soltó a Steve Rogers en una dimensión extraña y hostil para luchar contra el científico loco nazi Arnim Zola, viviendo aventuras al más puro estilo John Carter. Si las historias de Brubaker casaban con dibujantes como Steve Epting, realista y seco, esta nueva aventura tendría al icónico JRJR, dibujando toda clase de monstruos y máquinas de pesadilla.

Nada más llegar a la Dimensión Z, el Capi adoptará al hijo de Zola, bautizándolo como Ian (en honor de su abuelo), convirtiéndose en su compañero de fatigas y única razón para mantener la cordura durante los más de diez años que llevará perdido allí. Desde los primeros números nos lo olemos: seguramente el suero de supersoldado hará que no envejezca demasiado, y seguramente cuando salga de allí habrá pasado media hora, en plan Narnia, así que solo nos queda disfrutar de diez números de aventuras y ciencia ficción, en la línea de las historias que escribiera Jack Kirby (la saga de la bomba loca y demás): alejadas de la crítica social y el patriotismo, más superheroicas y viscerales.

Muestra del enorme arte de JRJR

Muestra del enorme arte de JRJR

Y es que desde el principio podemos ver las influencias que vuelca Remender en estos cómics. Aparte del sentido homenaje a Kirby, vemos a ese Capitán América barbudo, con el traje hecho jirones y acompañado de su hijo, y no podemos evitar acordarnos de La Carretera de Cormac McCarthy. Nos acordamos de las películas de David Cronenberg al aterrizar en esa dimensión de pesadilla, con la constante fusión entre hombre y máquina.

De camping en la Dimensión Z

De camping en la Dimensión Z

El Steve Rogers que escribe Remender también es diferente. Si el de Brubaker era un supersoldado que, pasara lo que pasase, siempre se sobreponía, duro, nostálgico y seco, este Steve Rogers está derrotado, herido, y debe agarrarse constantemente a la cordura, a su hijo, a sus ideales. Una de las características más interesantes de los cómics de Remender es que siempre consigue transmitir una sensación de peligro: puede que el héroe no lo logre, o que tenga que hacer algo terrible para lograrlo. Vemos al guapo Chris Evans en el cine y sabemos que el Capi lo logrará, pero leyendo esta historia nunca estamos tan seguros: aquí Steve Rogers llora, suda, y se deja las tripas en ello, literalmente.

Teletubbie Cronenberg

Teletubbie Cronenberg

En definitiva, una saga de diez números que crea una nueva e interesante situación para el Capi: vuelve a ser de nuevo un hombre fuera de tiempo, que lucha por encontrarle sentido a la realidad en la que ha sido escupido. Rick Remender crea unos guiones muy inteligentes, con mucha fuerza y drama pero no dejando nunca de lado la aventura y la acción. Romita Jr, como ya dije, es tan odiado como admirado. Yo estoy en el segundo grupo, aunque entiendo que sus formas y su narrativa echen para atrás a muchos, pero aún así, dentro de sus últimos trabajos este es uno de los mejores, gracias en gran parte al entintador, Klaus Janson, y al colorista Dean White, que es el responsable de crear esa atmósfera oscura de la Dimensión Z. La historia abarca los números 1 al 10 de la edición estadounidense, publicada aquí por Panini en los números 26 al 34, con esa genial idea de no renumerar las series de Marvel Now. Después llega Carlos Pacheco, que como buena estrella del cómic dibuja un par de números antes de ser sustituido, y las aventuras del Capi continúan en nuestra Tierra, donde deberá enfrentarse a Nuke, al misterioso Clavo de Hierro, o al psicodélico Doctor Burbujamental.

Un Capitán América herido y derrotado, que busca sentido a su existencia. Pero no os hago spoiler si os digo que al final, por supuesto, podrá con ello.