La ciudad portada
Publicado el 29 de septiembre del 2014 por Capitan_Melenas en Libros
“La ciudad y la ciudad”: Fronteras mentales

El concepto de ciudad se ha ganado a pulso su sitio en el poblado universo de ficciones y terrores del ser humano. Si la naturaleza es el enfrentamiento con lo desconocido, con el lado salvaje e incontrolable de nuestra existencia, las ciudades se han transformado en el terrible espejo en el miramos hacia lo mejor y lo peor que puede dar una sociedad. Se esconden secretos, rincones, lugares que ignoramos, susurros transformados en leyendas, nuevos mitos de acero y cristal, tan terribles como el más profundo bosque. Es tan poderosa la presencia de las ciudades que algunas de ellas han ganado tanta impronta en nuestro bagaje ficcional que parecen lugares físicos y reales: Gotham, Metropolis, Atlantis, Camelot…Apenas podemos atisbar la grandeza de muchas de nuestras narraciones si no es por la presencia de estos míticos lugares.

El autor. No pasa desapercibido, el chico

El autor. No pasa desapercibido, el chico

China Mieville ha transformado su obsesión por lo urbano en literatura, con poderosos resultados. En casi toda su obra se aprecia el protagonismo indiscutible de entornos sombríos y llenos de contradicciones, desde el Londres subterráneo al imposible espacio donde se desarrolla nuestra historia de hoy, que me ha devuelto la fe en el género fantástico. Precisamente, porque ese concepto irreal se da la mano con el realismo crudo y desolador de la novela negra, auténtico cimiento narrativo sobre el que se apoya la propuesta de Mieville.

¿Quién es China Mieville? En España no es un autor especialmente conocido, pero en el mundo anglosajón ya ha dejado la boca abierta a millones de lectores, gracias a una habilidad sorprendente para conjugar la forma con el fondo. Las historias de Mieville no son sólo excelentes tramas destinadas al entretenimiento del lector; su prosa es de una riqueza casi inédita en el ámbito de la literatura fantástica, y sus referentes más inmediatos son más fáciles de identificar en Kafka y J.G. Ballard que en toda la banda de escritores de género. Además, es conocido por su activismo político, que le ha llevado a ser candidato a la Cámara de los Comunes del parlamento británico, como miembro de la Alianza Socialista, posicionamiento que es visible en la crítica social nada contenida que se dibuja en su obra.

La-ciudad-y-la-ciudadTanto llama la atención su mundo personal que ha sido llamado a filas por DC, en lo que ha sido la primera incursión de Mieville en el cómic, al frente de la malograda serie Dial H (que en España ha publicado ECC ediciones, y que es una marcianada muy divertida, vuelta de tuerca con bastante mala uva al concepto de superhéroe).

En “La Ciudad y la Ciudad”, Mieville nos invita a un paseo por sus obsesiones personales, representadas en Ul Quoma y Beszel, las dos ciudades a las que hace referencia el título del libro. Paseo complejo, desquiciado; las fronteras imposibles se diluyen en espacios reimaginados como espejos de la realidad bifurcada en la naturaleza de estas urbes.

Nuestra historia comienza, como no podía ser de otra forma, con un asesinato. Una joven aparece muerta en las calles de Beszel. La investigación recae en las expertas manos del inspector Borlú, que se ve obligado a abandonar Beszel y atravesar la frontera hacia Ul Qoma, la ciudad vecina, en busca de la verdad detrás de un crimen que esconde un misterio mucho más terrible de lo esperado, y que pondrá en jaque la extraña relación, tan íntima como terrible, de ambas ciudades.

Tras ese aspecto de novela negra que Mieville fabrica como motor de su libro, el viaje que este particular autor ofrece a sus lectores es tán físico como mental. El desafío a la imaginación es constante, y Mieville juega con destreza magistral entre la ficción política y el género fantástico, elemento que no se abandona a pesar del realismo aplastante que imprime en el desarrollo natural de la historia. No quiero entrar mucho en las travesuras que el británico propone con el espacio y las sensaciones, gracias a esas fronteras perceptivas que los habitantes de ambas ciudades se imponen como normas sociales, tradiciones e incluso legalidad. Mi idea es que os enfrentéis a las calles de Ul Qoma y Breszel como recién llegados, atrapados en el ambiente opresivo del miedo y la vigilancia, del cuidado sumo de todos aquellos que pisan sus calles por no romper años de tensa convivencia forzada. Así que es complejo un esbozo de esta novela sin esa inevitable caída en las miserias de las dos ciudades, que son un misterio en sí mismo.

La ciudad es una cuestión mental

La ciudad es una cuestión mental

Mieville plantea una pesadilla urbana llena de paranoía, juegos mentales, envites al sorprendido lector atrapado en las difusas fronteras, marcadas a fuego en el colectivo de sus habitantes más que en las líneas de un mapa. Mieville nos ofrece lo imposible de una manera coherente y radical, extraña pero terriblemente plausible. Escrito con sobria elegancia, nos recuerda otros autores fantásticos que han jugado con los supuestos de la novela negra para dar un paso más, como por ejemplo William Gibson (Aunque Mieville es menos críptico que el escritor americano). Mieville construye un castillo de naipes acerca de la identidad, el concepto de nación, el peso de las tradiciones y las fronteras a las que nos sometemos sin más explicación que el imaginario cultural de las ciudades.

 Mientras os sumergís en la oscuridad decadente de Beszel, u os deslumbran los potentes neones de Ul Qoma, serán miles las preguntas que os asaltarán acerca de los secretos de las ciudades. Algunos, tendrán respuesta; otros, seguirán sumidos en el olvido. Aunque no pueda contaros mucho, espero que sintáis la llamada de las ciudades. Puede que os perdáis en los recovecos olvidados, los fragmentos de espacio indeterminados, la tierra de nadie. Puede que oigáis un susurro entre la niebla nocturna. Puede que escuchéis un nombre…Orciny.

Se os permite el miedo. Pero cuidado, no rompas las reglas. La Brecha vigila.

Puntuación

Resumen

Gran experiencia lectora que engancha desde la primera página

4
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