Cine
Publicado el 31 de diciembre del 2014 por Capitan_Melenas en Cine
[Lo mejor del 2014] Un año de cine

2014 termina, y creo que nos deja un buen sabor de boca. Estos últimos días del año los medios se llenan con listas de lo mejor y de lo peor, y admito que cada año me resultan más pesadas. De hecho, hoy os propongo otra cosa. ¿Para qué serviría otra lista más? Ya habéis leído decenas. Y ha sido un año con muy buenas películas, me resulta muy difícil hacer una selección, que al final es más personal que otra cosa, sobre las grandes obras del 2014. Hemos tenido sorpresas agradables como Her, maravillas de sabor clásico como Gran Hotel Budapest. No os digo nada nuevo si me atrevo a decir que Boyhood está entre las mejores películas de los últimos años, e incluso podría crear algo de polémica con el fariseismo que se ha montado alrededor de Interstellar (dentro de diez años, los que ahora la ponen a caldo hablaran de un clásico de culto incomprendido en el momento de su estreno. Si no, al tiempo).

Wes Anderson nos mola todo el rato

Wes Anderson nos mola todo el rato

Podríamos hacer un recorrido por el nutrido panorama friki cinéfilo, con estrenos tan potentes como X-Men: Días del futuro pasado o la divertidísima  Guardianes de la Galaxia. En este apartado, me pronunciaré a favor de Capitán América: Soldado de Invierno, la mejor película Marvel hasta la fecha para el que suscribe. Ha dado el giro necesario para que las franquicias de la Casa de las Ideas no se enquisten, con seriedad y valentía sin perder la identidad. Su espíritu de película de espías al estilo años 70 me ha parecido un acierto en todos los sentidos, y marca la línea a seguir en el futuro del universo cinematográfico de Marvel.

Pero todo eso ya lo sabéis. Llevamos hablando todo el año de lo mismo; hemos calentado debates de sobra para que ahora, al final del año, nos repitamos sin gracia. Por eso, me replanteo este resumen del año para dar voz a dos películas pequeñas, que han pasado desapercibidas por el gran público, pero que se merecen tantos aplausos como todas esas películas que antes hemos mencionado. Estas dos películas que hoy os recomiendo me han hecho disfrutar más que sonoros pelotazos que han copado titulares y grandes salas, sin hacer ruido, casi invisibles. Por eso es de justicia, creo, por esos ratos tan especiales que nos proporcionan estas obras imprevistas, que hablemos de ellas.

Coherence: Laberintos en el espacio tiempo

Coherence1Es muy doloroso que una maravilla como ésta se quede en la anécdota. Se estrenó en 2013, y tras un paso triunfal en el circuito de festivales, en este año 2014 por fin la hemos visto entrenada en nuestro país. Se hizo con el premio al mejor guión en el festival de Sitges 2013, y ni con esas encontró un hueco en las salas. Gracias a Good Films, una distribuidora con inteligencia y sensibilidad, hemos podido ver en los cines una gran película pequeña,tensión psicológica en un contexto de ciencia ficción llevada al mínimo. Un alarde de inteligencia con la que el debutante James Ward Byrkit fabrica ambientes y sensaciones gracias al fenomenal uso de los escenarios y los personajes. Una sala de estar, 8 personas; no hace falta nada más para la construcción de una de las películas más intrigantes y adictivas del género, un juego en el que el espectador queda tan atrapado como los protagonistas.

No puedo hacer una sinopsis, porque sería fenomenal que deis una oportunidad a la película sin mucha información que puede estropear el conjunto de la experiencia. Es posible que en algún cine de las grandes ciudades todavía se proyecte Coherence. Si tenéis esa suerte, corred al cine.

The Babadook: Monstruos en el armario

Si Coherence ha tardado en llegar a los cines, The Babadook no está siquiera en el horizonte cercano. Esta producción australiana también se ha llevado aplausos y premios en el circuito de festivales, incluyendo Sitges, donde se hizo con el premio especial del jurado. Por desgracia, no son credenciales suficientes, y en estos lares nos tenemos que conformar con basuras cargadas de aparato propagandístico, de la calaña de Ouija o Anabelle.

Un cuento infantil macabro: The Babadook

Un cuento infantil macabro: The Babadook

The Babadook nos sumerge en el mundo de los sueños, de los miedos infantiles, de las pesadillas que se arrastran por nuestra imaginación. The Babadook es un tenebroso cuento que se sostiene sobre una pregunta: ¿Y si no es nuestra imaginación? ¿Y si los monstruos viven en ese rincón oscuro de nuestra habitación?

Aunque con el monstruo ya se construiría una fenomenal historia, The Babadook se sustenta sobre el drama de una familia deshecha por la desgracia, en la que una madre viuda ha de construir nuevos lazos con su hijo tras la pérdida del padre.

Jennifer Kent se hace dueña del espacio, nos invita a un mundo tenebroso construido entre cuatro paredes. Con muy poco, Kent perpetra la que, quizá, sea la película de terror del año. Caída a los infiernos de la locura, en ciertos momentos parece una versión femenina de El Resplandor.

Con una factura técnica de muchos quilates, The Babadook es una de esas películas extrañas, raras, arriesgadas y sustentadas en una idea diferente del miedo, más allá del enésimo susto de feria. Esperemos que alguien se anime a traerla a nuestro país.

Dos películas que no aparecerán en las listas de nadie, me temo. Pequeñas, inteligentes, diferentes y destinadas a la discreción. Como ya he dicho, ha habido gran cine este año. Pero hablemos de ese otro cine, que nos apasiona, que nos lleva a lugares donde otras películas no pueden. Disfrutemos de las grandes historias, en el formato que sea.

Que el 2015 nos traiga mucho cine, y muchas sorpresas.

Bonus track: El plantel de Interstellar recitando el poema de Dylan Thomas que sirve de leit motiv a todo Interstellar. Crema.