Black Science portada
Publicado el 18 de marzo del 2015 por Capitan_Melenas en Cómic
Ciencia Oscura

Image no deja de sorprenderme. Lo cierto es que empiezo todas las reseñas que hago sobre esta editorial de la misma manera, pero no deja de ser verdad. Esta marca americana lleva unos años a un nivel altísimo, y se ha transformado en el refugio en el que muchos autores de renombre encuentran un edén de creatividad y riesgo real. Me dicen a mediados de los 90 que años después estaría escribiendo estas palabras, y me parto la caja del visionario de turno.

Creo que nos hemos pasado con las droguitas, chicos

Creo que nos hemos pasado con las droguitas, chicos

Image empezó como un pulso de un grupo de artistas punteros que pusieron en jaque a las draconianas Marvel y DC, que en aquella época eran corporaciones siniestras. Sí, mucho más que ahora. Las reivindicaciones de toda una generación de dibujantes, se saldaron con una de las espantadas más sonoras de la historia del medio, que resultó en la creación de una nueva editorial. Estrellas como Jim Lee, Erik Larsen o Rob Liefeld (¿El peor dibujante de la historia del cómic? Pues no voy a decir yo que no) se hicieron de oro con el control total de sus creaciones, incluidos derechos de autor y merchandising. Sus cómics no pasaban de ser un plagio lleno de posturitas exageradas, que tampoco añadían nada al ya superpoblado mundo de los super, pero vendían millonadas de ejemplares, y nos sometieron a una especie de timo de la estampita del que muchos nunca nos hemos recuperado. No todo era caca de la vaca, pero el mundo podría haber sobrevivido sin los W.I.L.D Cats.

El tiempo pasó, y la editorial ha dado muchas vueltas. La gran mayoría de los pioneros del proyecto acabó regresando a los amorosos brazos de las grandes editoriales, ahora con un tratamiento muy distinto del que recibieron en sus comienzos. Lo cierto es que, con independencia de la calidad de sus cómics, la aparición de Image cambió para siempre el estatus de los artistas implicados en la creación de cómics.

¡Sabotage! (leer esta viñeta escuchando a Beasty Boys)

¡Sabotage! (leer esta viñeta escuchando a Beasty Boys)

En estos días, poco queda de aquella primitiva idea. Image ha mutado en un complejo proyecto, que apuesta por cómics que jamás se publicarían en una editorial de las grandes. Por mucho que arriesguen casas como Marvel (que está en un momento creativo muy interesante, pero siempre sometido a sus propias reglas) o DC (Que cada día me recuerda más al Titanic), Image ha conseguido situarse a otro nivel. Hoy nos centramos en uno de sus últimos pelotazos, que ha despertado el entusiasmo de crítica y público y, por fin, llega a España gracias a Norma editorial. Ciencia Oscura, desde luego, da lo que promete.

Ciencia Oscura cuenta la historia de Grant Mckay, un científico visionario que no tiene miedo a cruzar los límites. Fundador de la Liga Anarquista de Científicos, su valentía (o inconsciencia, que todo es discutible) le ha llevado a una lucha contra los límites de la ciencia. Su último invento, el Pilar, promete ser el antes y después definitivo en la historia de la humanidad, un puente abierto al multiverso, y por lo tanto, a nuevas vías de descubrimientos.

Pero claro, en una historia como ésta, las cosas no pueden ir bien. Alguien ha boicoteado el invento de Grant, y de manera dramática es arrastrado a un sinfín de mundos, acompañado de manera accidental por sus propios hijos y compañeros de laboratorio. Ahora, atrapados en lo desconocido, empieza la búsqueda del camino al hogar.

Esta es la premisa que sirve de sustento a la historia de Rick Remender. Una mezcla apasionante de ciencia ficción, fantasía en estado puro y elementos de los cómics de superhéroes, que veo mucho de los 4 Fantásticos en esta propuesta (Grant parece una versión siniestra de Reed Richards… aunque el bueno de Mr. Fantástico ya es siniestro por si mismo). Añadimos un toque de serial al estilo Perdidos en el Espacio pero en versión bruta y tenemos un cómic de aventuras trepidantes en un entorno de imaginación desatada.

¡Intrusos! Llamad al Doctor Zaius

¡Intrusos! Llamad al Doctor Zaius

Y si solo tuviésemos estos ingredientes, estaría muy bien, pero es que Remender no es, precisamente, un tipo conformista. Recoge todas esas influencias y las descarga en forma de historia río, donde todos los personajes son fundamentales, gracias a los contrastes entre sus diferentes puntos de vista. Los claro oscuros morales son la pieza clave de la personalidad de estos viajeros dimensionales, y nadie es trigo limpio. Todos tienen sus secretos, sus rencillas o sus ambiciones ocultas, y harán casi cualquier cosa por sobrevivir. Remender enriquece un viaje de aventuras al uso con esos pequeños detalles humanos que hacen creíble el alucinante periplo de Grant y sus compañeros.

La cosa es que con un ejercicio de imaginación desbordante la cosa puede quedar en un fiasco de proporciones épicas si no hay un artista capaz en el tablero de dibujo, con la habilidad suficiente para entender el multiverso que propone Remender. Por suerte para el lector, en el apartado visual tenemos a uno de los mejores creativos de la industria actual, el italiano Matteo Scalera. Junto al colorista Dean White, han dado forma a las imposibles realidades que conforman el infinito de remender, lleno de pirámides cósmicas, tribus indias High Tech, crisoles cósmicos que ríase usted de Moss Eisley, o sociedades formadas por monos místicos. Y no, no me he inventado nada ni me he puesto creativo con infusiones de hierbas exóticas… pregunten al señor escritor , si eso.

Scalera es de esos autores que están a punto de dar la campanada de manera sonora, y CIencia Oscura es la manera más vibrante de conocer su trabajo. Ha pasado por las oficinas de DC y Marvel, pero es en esta colaboración con Remender donde ha explotado como autor sin ataduras y libertad creativa. La muestra del increíble talento que la industria americana está importando desde Italia, país con una lista bastante nutrida de autores de primera fila en el mercado USA. En serio, Ciencia Oscura es un espectáculo visual, que mezcla influencias que van desde el manga en el diseño de personajes, los clásicos de la ciencia ficción europea en el despliegue de recursos en la creación del impresionante entorno y el cómic americano en el trepidante ritmo cinematográfico que imprime el planteamiento de página. Scalera pertenece a una generación que se ha empapado bien de toda la cultura visual que la mezcla de géneros ha provocado, y es resultado es espectacular e impredecible.

Jau. Mi ser tope fan de Shirow. Yo partir tu cara

Jau. Mi ser tope fan de Shirow. Yo partir tu cara

Narrativa de primer orden al estilo Remender, que comienza in media res sin dejar respiro. Una reflexión sobre el poder y los límites de la ciencia, al mismo tiempo que es el viaje definitivo sobre el que reconstruir nuestros mitos.

Image se pone en la vanguardia del cómic mundial gracias a apuestas tan sólidas como Ciencia Oscura. Gracias a la cantidad y calidad de sus obras, esta editorial se está convirtiendo en el espejo en el que se mirarán las demás editoriales.

No so perdáis Ciencia Oscura. Lo vais a pasar en grande. Palabra de Capi.