Age of Ultron portada
Publicado el 4 de mayo del 2015 por Capitan_Melenas en Cine
[CRÍTICAS] Los Vengadores: La era de Ultrón

El espectáculo continúa, señores y señoras. El universo de Marvel en el cine empieza una nueva fase, y tal como ocurrió con la anterior, el episodio dedicado a Los Vengadores es el punto de inflexión que marca el futuro de esta apuesta de La Casa de las Ideas.

Yo descubrí la trama Gurtel, humanos

Yo descubrí la trama Gurtel, humanos

Desde luego, la anterior entrega de las aventuras de los héroes más poderosos de la tierra nos dejó a todos un excelente sabor de boca, y nos mostraba las virtudes del concepto que la productora trabajaba desde el primer Iron Man como parte de un todo. Los fans esperábamos esta nueva película dedicada a los Vengadores como las expectativas por las nubes, así que es el momento de enfrentarnos a la realidad.

Y, me temo, tengo que decir que La Era de Ultrón es una película decepcionante.

El tono escogido para la película es una equivocación de principio a fin, que redunda en un desequilibrio brutal de intenciones. Por un lado, parece que se pretende la forzadísima madurez del grupo mientras que por otro se mantiene el simpático trasfondo de comedia de acción que tan buen resultado daba en la primera parte. El ambiente sombrío que se impone en la mayor parte de La Era de Ultrón se descompone ante el humor marca de la casa Whedon, que en esta ocasión no es tan natural y divertido como acostumbraba. Las ocasiones para el chascarrillo de turno están escogidas con muy poco acierto, e incluso es hasta sonrojante.

No, rica, el estar como una chota no es un poder mutante

No, rica, el estar como una chota no es un poder mutante

Y es que lo que prima en estos vengadores es el exceso de drama, un viaje a los infiernos interiores de los personajes que no acaba de funcionar, confuso e innecesario. En lugar de la pretendida evolución de los caracteres, la narración se estanca, e incluso en algún momento me sacó de la película. Al final, el famoso recorte de casi una hora de metraje respecto al inicial presentado por Whedon se ha notado. Encontramos momentos que avanzan a trompicones sin mucha explicación y otros que se eternizan de manera excesiva, y, con tanto cambio de ritmo, la experiencia queda deformada.

Lo cierto es que La Era de Ultrón comienza a lo grande: toda una montaña rusa a base de un plano secuencia que quita el hipo, usado a modo de presentación de estos héroes que son puro carisma. Acción a raudales de la que se espera en el regreso a la pantalla del grupo definitivo de Marvel. Whedon demuestra que todavía tiene mucho que ofrecer, y el espectador se crece ante la idea de las sorpresas escondidas en esta nueva entrega. Pero poco a poco, toda esa emoción inicial se diluye entre pasos en falso y lugares comunes.

El segundo acto roza lo soporífero, y mantiene el porte gracias a momentos puntuales que resucitan la película, pero no hacen desaparecer la sensación de falta de coherencia. La oscuridad se adueña de la pantalla, los colores se apagan y la narración adquiere una seriedad que no sienta nada bien al completo del film. Se agradece el riesgo de Whedon, pero, en este caso voy a pecar de conservador. Queríamos una historia más grande que la vida, y el director se lanza a la introspección de baratillo, que encima queda incompleta por esos tijeretazos en la mesa de edición. De nuevo, desequilibrio. Como espectador, estaba desconectado, juntando las piezas de una narración confusa, con muchas partes buenas, pero otras totalmente descompasadas.

Me puse a tunear la lavadora y mira lo que salió

Me puse a tunear la lavadora y mira lo que salió

Para más inri, Whedon es menos Whedon que nunca. Echo de menos al tipo que abría plano, y con luminosos trucos de magia nos sorprendía con pirotecnia de la buena. Aquí entra en esa desesperante moda de cierre y montaje esquizofrénico, que ríase usted de Nolan. Hasta el final, no vemos un poco de ese espectáculo, no tan convincente como en la primera parte. A veces parece un pez fuera del agua, y es significativo de un director con una forma tan clara de entender el cine.

Como decía, en el climax de la película recuperamos un poco de esa esencia, aunque eso significa el retorno a la zona de confort. La falta de sorpresa quita mérito al trepidante final. Es una fenomenal muestra de músculo por parte del estudio, eso sí, deslucida por el hecho de que Whedon no enseña ningún truco nuevo.

El centro de interés son las nuevas incorporaciones al equipo y, cómo no, el malo de la película. Wanda se transforma en uno de los puntos fuertes de la película, y promete estar tan zumbada como en su contrapartida en el cómic. Elizabeth Olsen se siente cómoda en la complicada personalidad de Bruja Escarlata, siempre en la fina línea de la locura. Maneja muy bien la intensidad de su personaje, se hace con su porción de pantalla frente a supertipos tan consolidados como Tony Stark o Thor.

Ultrón me regala sensaciones muy encontradas. Por un lado, es un enemigo grande, con unos primeros compases realmente aterradores. Me temo, que al igual de tantos otros detalles de esta película, queda en un quiero y no puedo. Mezcla momentos geniales, como su terrorífica primera aparición, con otros que desvirtúan el carácter de horror tecnológico. En general, funciona, pero está a años luz de un personaje tan redondo como Loki (que en las películas dedicadas a Thor se come con patatas al rubiales de su hermano).

Cada vez que vengo a Midgard acabo con el pelo fino

Cada vez que vengo a Midgard acabo con el pelo fino

Esperaba mucho de La Era de Ultrón. Si tenemos en cuenta la evolución de esta segunda fase del plan de Marvel o el rumbo tomado con aciertos como Guardianes de la Galaxia, el listón estaba muy alto. Que no os confunda mi crítica, La Era de Ultrón es una gran película de aventuras, muy superior a la mayoría de los blockbusters con los que los grandes estudios nos insultan varias veces al año. El problema es la eterna comparación, lo que sabemos que pueden dar los implicados en el proyecto, y a mí me resulta insuficiente. Me lo pasé bien, pero a ratos, y eso no lo puedo perdonar. Quería más. Merecíamos más.

Whedon se despide de la franquicia, no sin cierta polémica y regusto amargo. Quizá, con ese metraje perdido, la impresión global que tenemos sobre La era de Ultrón sería completamente distinta. Siendo sincero, los problemas de esta película van más allá de lo atropellado de sus soluciones.

Aún así, sigue siendo una peli de Los Vengadores. Vale, no emociona, pero entretiene, y mucho.

Al cine, chicos y chicas.