Vagabundos-Portada
Publicado el 19 de junio del 2015 por Capitan_Melenas en Cómic
Barcelona: Los vagabundos de la chatarra
El tomo de Norma

El tomo de Norma

Para el gran público, el cómic no deja de ser un entretenimiento, conectado con una infantil banalización de sus posibilidades. Se reduce a la mínima expresión, normalmente unido a universos pseudomitológicos llenos de héroes enmascarados amparados en un maniqueo concepto de justicia. Pero detrás de esa generalidad, se esconde un medio de infinitas realidades, hasta el punto de que, a estas alturas, ignorar el cómic dentro de los estudios culturales es un atentado contra el concepto de cultura popular. Como bien dice Santiago García en su imprescindible ensayo La Novela Gráfica, hablar de un simple tebeo es una de las maneras más rápidas de ser considerado simple uno mismo.

El cómic, como cualquier otro medio de expresión, puede tener muchas caras, incluida la de mero entretenimiento de evasión. Por supuesto, hay muchos más, un conglomerado de géneros, ideas, modelos, escuelas y propuestas que hacen de este formato uno de los más ricos y complejos, casi sin limitaciones, puesto que sólo hacen falta dos cosas: una idea y la habilidad técnica para plasmarla en papel.

En medio de este caos de imágenes, colores y viñetas, de cuando en cuando, se escapa una obra especial, distinta, valiente y arriesgada, que dignifica el medio y lo convierte en algo importante. incluso para aquellos que con asiduidad ignoran el cómic. Obras que pretenden remover conciencias y posicionar al lector, con sensibilidad y humanismo; a años luz de polémicas innecesarias o sensacionalismo de opereta, la novela gráfica se puede transformar en espejo de la realidad de manera tan brillante como el mejor de los artículos de investigación. Eso es lo que os ofrecen Jorge Carrión y Sagar Forniés, los autores de este paseo por la miseria oculta bajo las luces de la ciudad.

Sagar y su diseño de página

Sagar y su diseño de página

 Carrión y Sagar parten de un concepto local para hablar de algo universal. Los autores ponen cara a las historias, dan voz a los que permanecen invisibles entre los escombros de una ciudad llena de sombras. Plantean un paseo por la propia historia de la ciudad de Barcelona, un bagaje que pone en perspectiva la realidad social de la Ciudad Condal en pleno siglo XXI. Millares de sueños rotos, en lugares olvidados que en otro tiempo representaban la cumbre de la época industrial y el progreso. El submundo que existe en paralelo a la ciudad, pero que en la tesitura actual se han convertido en imagen común, es el paisaje elegido por estos dos investigadores de la pobreza más cercana. Descenso a las cenizas de nuestra sociedad, Carrión y Sagar bucean entre la basura, donde también hay héroes, perdedores, jerarquías y contradicciones. La Barcelona que no aparece en las guías turísticas es un conglomerado de óxido, nómadas y protagonistas de la precariedad. La ciudad abandonada e injusta con sus propias reglas, donde convive la solidaridad junto con la depredación más salvaje.

Los autores renuncian a la ficción, enmarcados en la disciplina del mejor periodismo. La narración se envuelve de realidad aplastante gracias a los términos propios de la novela gráfica tradicional, entremezclada con la crónica personal. Horas de paseos por esas zonas deprimidas de una ciudad referente, desde el puerto a las chatarrerías, tanto legales como ilegales. Las fábricas abandonadas y sus habitantes se presentan ante el mundo, armados de tragedias y pequeños triunfos. La cara amarga de la vida se asoma a la luz de las hogueras, donde se cuentan historias mientras sus protagonistas se calientan las manos con un café.

Tesoros entre la chatarra

Tesoros entre la chatarra

Sagar se empapa de las calles, las refleja con luces y sombras, dando una auténtica lección de sensibilidad a la hora de reflejar la cara oculta de Barcelona. Hay riesgo en su propuesta e inteligencia en el uso de recursos, dando vida a los vagabundos de la chatarra que dan nombre a la obra. Cada página es una sorpresa, equilibrio constante entre lo esquemático y la explosión de detalles, que resulta en un perturbador ejercicio de belleza, extraída de donde no hay más que tristeza y abandono. Sin duda, uno de los cómics con más poder visual que ha pasado por mis manos últimamente.

Carrión ofrece su crónica desde la objetividad, amparado pos los personajes extirpados de este submundo. Se transforma en un observador, pero con una idea muy clara; dar luz a esa zona donde nadie quiere mirar. Historias dentro de historias que dan una visión acerca de la realidad de la España de la crisis, sin azúcar ni medias verdades. Un puñetazo en la cara, una dosis bestial de realidad inevitable, que está muy lejos de las cifras, de las estadísticas y de los vendedores de humo que viven tan lejos de este drama. Aquí está lo que pasa si levantas la alfombra.

Como decíamos al principio, Los vagabundos de la chatarra no es sólo una gran crónica de la sociedad que nos ha tocado; también es una de esas obras que dan dignidad al cómic, trascendiendo los clichés que se atribuyen al medio. Una obra dura, directa, sin concesiones, pero también repleta de momentos conmovedores y humanos. En la línea de los imprescindibles relatos periodísticos de Joe Sacco (con el cual se ofrece una entrevista como extra en este volumen), Carrión y Sagar demuestran que el cómic es un arma poderosa en buenas manos.

Atrévete con este paseo por Barcelona. Quizá, vivas donde vivas, no vuelvas a mirar tu ciudad de la misma manera.