Del-revés-portada
Publicado el 21 de julio del 2015 por Capitan_Melenas en Cine
[Críticas] Del Revés (Inside Out): Magia en tu cabeza

En Pixar las cosas deben funcionar tal que así. Un día cualquiera un creativo de la casa se presenta ante sus jefazos  y suelta algo como “me gustaría hacer una película sobre emociones, que sienten otras emociones y que aprenden a sentir emociones que desconocían. Ah, y todo eso ocurre en la cabeza de una niña de 11 años”.

Tras unos cinco segundos de meditación muy seria, el jefazo dice un “suena muy bien. Desarrolla la idea  y adelante”.

Los entrañables protagonistas

Los entrañables protagonistas

De verdad, me parece maravilloso que exista un lugar en la tierra donde la idea más delirante jamás perpetrada se convierte en una producción con millones de dólares invertidos, y que poco a poco se transforme en el fabuloso ejercicio de imaginación que es Del Revés. Sí, da la sensación de que empiezo esta crítica por el final, pero es que así resumo en un párrafo mis intenciones en esta crítica. No es otra cosa que el aplauso entusiasta ante una de las películas (de animación o no) más inteligentes que he visto en un cine en AÑOS. Además, significa la redención de Pixar como estudio, puesto que había caído en cierta repetición y falta de sorpresa. Desde Toy Story 3 no habían producido un pelotazo de verdad, y Del Revés sitúa a la productora en la vanguardia de la animación, otra vez, y espero que para quedarse.

Del Revés parte de una premisa que parece una locura, pero el despliegue de los creativos de Pixar convierte a esta película en una experiencia única a todos los niveles, repleta de momentos para el recuerdo que dan sentido de verdad a la etiqueta “para todos los públicos”. Sus responsables saben en todo momento lo que quieren contar y cómo contarlo, traducido en hora y media más o menos de auténtica magia del cine. Inteligente, consciente de que película quiere ser, evita los desequilibrios de otras obras maestras imperfectas, como Wall-E (que ya analizamos concienzudamente en esta web. Aquí lo puedes leer).

Nos cuenta la historia de Riley, una niña alegre y dicharachera que, por circunstancias, se muda con su familia a San Francisco. Fuera de su mundo conocido, la jovencita tendrá por primera vez el encontronazo con lo desconocido que la lleva a experimentar emociones no sentidas con anterioridad a ese nivel tan intenso. En ese momento de cambio, las cosas en la plácida zona de control de su cerebro se descolocan a niveles dramáticos. Alegríanesnla emoción que ha llevado la batuta durante los primeros años de vida de la niña, pero todo está a punto de cambiar con todo este torrente de sentimientos.

¡Pánico!

¡Pánico!

Alegría es una psicópata bienintencionada de mucho cuidado que está a punto de convertir a Riley en una histérica incapaz de afrontar la realidad, claro. El viaje que comienza Riley para hecerse mayor es el de Alegría, perdida junto a tristeza, un aprendizaje acerca de su papel en la vida de la niña a la que intenta proteger de un mundo mucho más complejo de lo que está dispuesta a admitir.

El órdago narrativo podía haber resultado en un desastre mayúsculo, por confuso y desquiciado, pero a nivel de guión hay tan pocas fisuras que la historia queda domesticada. La sencillez prima ante un concepto tan complejo como el que se maneja, y Del Revés prefiere enseñar antes que contar; deja que las imágenes sean protagonistas, gracias al portentoso universo creado para la ocasión. El diseño del mundo interior de Riley transforma en reino de fantasía lo que ocurre dentro de nuestras cabezas, entre el puro y duro ejercicio de imaginación y una labor didáctica de primer orden. Cada paso es una sorpresa, emocionante e inteligente. Dentro de ese despliegue el diseño de los personajes es otro punto a favor de Pixar, entrañables y muy vistosos para el público infantil. Esquemáticos y perfectamente representativos, sobrepasa los clichés de buenos y malos. Todos los implicados tienen su momento estelar y resultan parte fundamental de un todo.

Así es tu cerebro según Pixar

Así es tu cerebro según Pixar

Peter Docter, director de esta fiesta visual, maneja con precisión dos líneas narrativas maravillosamente conectadas, con intuición y equilibrio, que le permite profundizar en todo el bagaje emocional de la película sin perder su esencia de divertido espectáculo de animación para toda la familia. Mientras que el mundo exterior sirve de golpe a la línea de flotación del espectador, el entorno fantástico de las emociones se centra en la comedia y la aventura. Al final, los adultos se verán sobrecogidos por la evolución de Riley y su familia (inteligente ataque a la línea de flotación de los papás, que en ese instante tienen muchas ganas de abrazar a su nene o nena y gritar entre sollozos “no crezcas nunca, por Spock”) y los peques disfrutarán de lo lindo con la acción de golpe y porrazo. Por eso me refería al concepto total de “para todos los públicos” al principio, porque Pixar, en general, trata con un respeto bestial a todos (TODOS) sus espectadores, con independencia de la edad. Salvo honrosas excepciones (por ejemplo, Cars es un producto totalmente dirigido al público infantil, sin concesiones), las grandes obras de Pixar han transformado el cine de animación, entre otras muchas cosas, porque recuerdan que hay adultos en la sala. Eso es muy agradecido, y en Del Revés se convierte en la gran baza para que la historia funcione a todos los niveles. Podéis aplaudir, chicos y chicas.

La familia y tal...

La familia y tal…

Del revés habla de muchas cosas, y todas importantes, pero con la trascendencia justa, sin caer en dramas innecesarios. La normalidad con la que esta película trata las cosas pequeñas es lo que la convierte en enorme. Hay humanidad en cada secuencia. Hay muchas ganas de contar una buena historia, por encima de todo, muchas ganas de hacer CINE, así, en mayúsculas. C A base de vanguardia tecnológica, sin que el prodigio técnico se coma la película. Con profundidad y cariño, que es algo que las megaproducciones de los grandes estudios muestran muy poco. Podía haber caído en la pretenciosidad insoportable o en una nadería irritante de risas desdibujadas. Pero no. En Pixar saben lo que hacen: Un trabajo bestial, sin ser tan maniquea como las producciones Disney al uso. La gama de sentimientos con los que juega ofrece un retrato del día a día, con sus cosas buenas y malas, y ayuda a comprender a una generación que la felicidad no implica estar contento 24 horas al día, que somos muchos más difíciles e imprevisibles que el abc reduccionista que el cine comercial vende sin pudor. Del Revés defiende la complejidad del ser humano de manera brillante y, sobre todo, muy divertida; de narrativa ágil y emocionante, es de esas pelis en las que en ningún momento dejan de pasar cosas. Será, posiblemente, una de las experiencias más completas en una sala de cine que tengáis este año.

Pixar da un paso al frente, y se reivindica como la gran fábrica de sueños que es, con una película situada entre lo mejor de su producción. No me atrevo a decir la mejor, así en rotundo, pero, desde luego, me ha devuelto la fe en el estudio que nos dio cosas tan fantásticas como Ratatouille (si Billy Wilder hubiese hecho películas infantiles, esta peli sería algo parecido al resultado) o Up, y que ahora se conformaba con cosas menores, por ejemplo Brave (que es buena película, pero muy lejos de los grandes aciertos de la compañía). Esperemos que sea para quedarse, y llenen las pantallas de maravillas como Del Revés.