Publicado el 28 de Julio del 2015 por Germánico en Libros
Hablemos de Libros: Sangre Fría.

5/5 y todavía me quedo corto.

Me he enamorado, frikis míos. Sí, tal como os lo cuento… ya nada más verlo sentí bichos en el estómago (y no, no era ninguna parasitosis) y una vez pude acaraciar esta obra de arte y descubrir sus secretos, llegué al clímax. Curiosamente tenemos bastantes cosas en común, incluso cumplimos anios el mismo día!! También hemos tenido nuestros momentos bajos, nuestros baches: un viaje de 2000 km, la interrupción de nuestro amorío de la mano de Fausto de Goethe en versión original (mientras que en la otra llevaba un maldito diccionario, claro), ideas maliciosas y malicientas para escribir y algún cuento con muchos músicos. Pero al final no fui burro y le eché huevos como un gallo, dejamos estas discusiones de perro y gato y volvimos a lo nuestro. Y ha sido maravilloso.

Si todo está podrido, apuesta a doble o muerte.

Dejad que os la presente: Sangre Fría, la última novela de Claudio Cerdán, autor que, por cuestiones que no llego a entender, no había leído todavía, publicada por la editoral Dolmen como parte de su increíble Línea Z.

sangre-friaAntes de ir a más, dejad que os cuente un poquito de qué va: Juande, conocido por todos como Perrolobo, sale de la cárcel para volver a encontrarse con su viejo jefe que le exige una cuantiosa deuda; incluso va más allá, amenaza la vida de su hijo. Así que no le queda más remedio que aceptar y Juande reúne a su vieja banda, compuesta por: Lolo el Cani, un trillero un tanto pasado de rosca; el Matraca, un gigantón buenazo y muy bruto que tiene una obsesión inquietante con matar viejos;  Diego el Señorito,un enfermero con un pasado turbulento, cuñado de Perrolobo;  el Mosca, un gitano que habla únicamente en calé y experto en conducción temeraria; y la Chunga, una stripper buenorra con una puntería tan buena como buena es a la hora de maldecir. Pero qué casualidades tiene la vida, frikis míos, que justo el día que tienen planeado el golpe comienza el maldito Apocalipsis Zombie. Intentarán sobrevivir mientras planean hacerse con el control de un negocio de coca y un par de chalados buscan a Juande para darle caza.

Y como de costumbre, hasta aquí puedo leer. No vamos a contar más trama porque, joder, uno se carga la emoción y no es plan.

El caso es que es una jodida maravilla. Con los capítulos desordenados (sí, como lo leéis), con unos protagonistas tan peculiares (a los que al final hasta se les coje cariño) y tan fuera del prototipo de héroe, incluso de antihéroe, Cerdán construye una historia llena de acción, de sangre, muerte y desolación, con Zombies por aquí y Podridos por allá, todo aliñado con unas buenas dosis de humor negro, tan negro como el futuro de cualquier pardillo en la invasión de muertos vivientes. Incluso se atreve a hacer uso de viejos clichés a los que les da la vuelta de alguna u otra forma, al igual que al hacer homenajes a otros escritores del género como por ejemplo a Carlos Sisí y a Juan de Dios Garduñoen unas escenas maravillosamente divertidas y exquisitas (le quise explicar a mi madre por qué me reía como un imbécil pero creo que pensó que la única razón por la que me reía es porque soy así, imbécil), como el repaso que hace del género Z de la mano de un grupo de frikis emocionados porque el fin de los días está cerca. Incluso algunso secundarios (cada cual más bestia o más perturbador que el anterior) como el sargento Miñarro y Abelardo el Ronco se merecen un aplauso.

En la contraportada del libro resumen el trepidante y satírico estilo de Cerdán con la siguiente frase: Si Terry Pratchett y Chuck Palahniuk hubiesen escrito juntos una novela Z, se parecería mucho a esta.

Amén a eso, hermanos. Amén.

Así que mientras ya estáis buscando este libro para disfrutarlo, frikis míos, yo voy a encenderme un bisonte con tranquilidad, beberme una copa de whisky y, cuchillo en mano, buscaré más libros de Claudio Cerdán para leer.

Que ahora que decido suicidarme no hay huevos de morir.