Red Rocket
Publicado el 18 de abril del 2016 por Capitan_Melenas en Cómic
Música y viñetas: top de canciones comiqueras, parte 1

Bravo por la música que nos hace mágicos, que decía el petardo de Juan Pardo (venga, todos a la Wikipedia). Aquí en friki somos todos muy melómanos, pero como nos somos una web dedicada a esos menesteres del guacanrol, no os damos mucho la vara con nuestras filias y fobias, pero si uno hila fino, enseguida encuentra la forma de conectar nuestras matracas habituales con eso del ruido.

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Reunión de cuñaos: Manowar y Bertín Osborne

Resulta que, al final, alguno de los músicos de nuestras bandas favoritas son unos frikazos de mucho cuidado, y tras la ropa guay y el peinado hortera de turno se esconde un antiguo niño gafotas que se llevaba collejas en el cole por leer a escondidas tebeos de Superman. Ahora podría mearse en la cara de todos aquellos capullos desde el escenario, claro, pero siempre queda algo de ese poso en la estrella cocainómana de hoy. Exploramos en esos turbios encuentros entre la viñeta y el rock and roll, con una colección de canciones que, de una manera u otra, están ligadas al mundo del cómic y sus personajes. Sí, ya, que no están todas las que son. Pero he obviado canciones pertenecientes a bandas sonoras de películas basadas en estos personajes y los dichosos openings de series animadas. Nos centraremos en bandas de gran recorrido que, de cuando en cuando, hacen gala de ruidoso espíritu de fan. Vamos al turrón, nenes y nenas, porque empieza nuestro…

TOP DE CANCIONES COMIQUERAS

Metal Gods, de Judas Priest

Mundos de ciencia ficción y violencia simbólica, la especialidad del Heavy Metal ochentero, amigos. Claro está, mucha de toda esta parafernalia tiene evidente inspiración en el mundo de la viñeta, donde las excesivas fantasías de coloridos mamporros, alimentaron la imaginación de varias generaciones antes de la sublimación melenuda que supuso este género musical. Incluso el satanismo descacharrante de bandas como Iron Maiden en sus primeros tiempos tenía más que ver con publicaciones de horror al estilo Creepy que con la realidad de una creencia religiosa. No fueron pocos los grupos que encontraron en las ilustraciones de Frank Frazzeta la inspiración para su propio delirio bárbaro, con los Manowar como ejemplo paradigmático de confusión entre Conan y noche loca en La Ostra Azul.

De entre todos esos himnos casi apocalípticos nos quedamos con este tema de los Judas Priest, extraído de su clásico álbum British Steel. En alguna ocasión, los miembros de la banda han admitido que se basaron en los cómics Marvel para dar forma a la letra apocalíptica de esta canción tan representativa de su estilo, así que una excusa fantástica para su inclusión en la lista.

!Dale caña, Rob!

 

Dark Saga, de Iced Earth

Benditos años 90, oiga. Nadie daba un duro por los excesos del heavy metal, tras ser casi barrido de las radios y cadenas de televisión por el cataclismo producido tras la eclosión del grunge, problemas de puntería de Kurt Cobain mediantes. El Heavy volvió al underground del que surgió años atrás, pero mantuvo el tipo con la aparición de nuevas bandas que, parecía, se convertirían en el relevo generacional de los grandes monstruos de los 70 y los 80.

La mayoría de estas nuevas formaciones se quedaron en un espejismo, que sucumbieron a los cambios de formación constantes y la incapacidad de editar tres discos medianamente audibles de seguido. Como ejemplo, esta formación americana, que parece que se comía el mundo y que acabó transformada en algo parecido a una parodia de sí misma.

El disco que significó el cambio total para Iced Earth fue Dark Saga. De ser una banda del montón pasaron a jugar con los grandes gracias a esta potente muestra de personalidad propia, mezcla de los sonidos más clásicos con las nuevas tendencias que se asentaban en el mundo del metal por entonces. El disco giraba en torno a las desventuras de Spawn, personaje creado por Todd McFarlane, dibujante de suma importancia para entender el cómic de la década de los 90 (cosa que no es necesariamente buena, digo). El engendro infernal se convirtió en icono del cómic y llenó de dólares la cuenta corriente del bueno de Todd, especialista en el efectismo más simplista. Pero la historia de romanticismo ultraviolento perpetrada por la editorial Image llegó a la patata de Jon Schaffer, líder de los de Florida, así que eligió al personaje como leit motiv de este álbum conceptual. Incluso contó con una portada del propio McFalane. En discos posteriores, sería Greg Capullo (alumno aventajado de la escuela McFalane y actual dibujante de Batman) el encargado del arte conceptual de los discos de la banda durante su época de gloria.

Vamos con una ración de penas infernales, amigos.

 

Capitán Trueno, de Asfalto

Si os cuento que en este país hubo una época en la que existió una industria nacional del cómic que poco tenía que envidiar a la de los americanos, os dará la risa floja. Pero así es, chavales; el tebeo, como se denominó en este país el medio (gracias a la popularidad de la revista infantil del mismo nombre) era el entretenimiento favorito de niños (y algún adulto que otro). Tanto es así que recibía el nombre de cine de los pobres, debido al precio tan asequible de estas publicaciones en comparación con otros divertimentos visuales. Hazañas Bélicas, Roberto Alcazar, El Guerrero del Antifaz, El Jabato, el humor Bruguera… hay todo un mundo en esa parte de nuestra historia, que, por supuesto, mostraba su cara oscura. Estos cómics tenían mucho que ver con el aparato de propaganda franquista, y eran vigilados con lupa por la censura de la época, interesados en transmitir unos valores determinados en la infancia. Esa realidad no quita ni un ápice de importancia a aquellas publicaciones, en las que auténticas leyendas del medio en nuestro país encontraron las formas para dar voz personal a sus creaciones por encima del proselitismo infantiloide y obsesivo del régimen. Es más, quizá el caso de auteocensura admitida en el mercado americano con el Comics Code en los años 50 sea incluso más ridículo que la mirada constante y castrante del franquismo. Pero eso da para mucha charla, así que sigamos con nuestro viaje.

Asfalto, una de las bandas legendarias del rock español y precedentes de lo que tiempo después se conocería como rock urbano, rescataron para una de sus canciones más reconocidas al personaje por antonomasia de aquella edad de oro del cómic español: el Capitán Trueno, un héroe inmerso en una idealizada edad media, heredera de Príncipe Valiente o Ivanhoe, protagoniza este tema cargado de ironía en su letra, y que forma parte del cancionero de este país por derecho propio.

Allá va un pedacito de historia, en forma de horripilante playback en TVE.

 

Héroe de Papel, Santa

Seguimos con aportaciones patrias, de mano de esta banda que contaba en sus filas con la voz femenina por excelencia del heavy español. Fundada por Gerónimo Ramiro (Saratoga) cuando tenía pelo, Santa, en esta tema de su álbum debut Reencarnación, nos cuenta la vida de un niño rata pre Internet. Eran los 80, amigos, y todavía no existía la posibilidad de escribir un Twitter criticando de manera dura y enérgica al Joker de Jared Leto. Sin ver la peli. Porque el auténtico Joker es Heath Ledger. Ains. Un amor la especie esta. En todo caso, el tema nos muestra la idea de que el friki (obviamente de género masculino) de escasas relaciones sociales y destinado a morir solo tras la ingesta de una dieta con los bollos de Pantera Rosa como base de la pirámide ya estaba extendida incluso en plena transición. Al final, la democratización de la cultura, ha hecho que todos estos clichés desaparezcan poco a poco, y ahora vivimos en una época en la que encuentras camisetas de He-Man en el Primark. Señor…

En fin, musiquita… aunque el tema ha envejecido fatal y es un poco truñete.

 

Los Planetas, Que no sea Kang, por favor

Los Planetas son uno de los grupos que tienen bastante culpa de la aceptación masiva de eso que hoy en día se llama Indie aquí en este terruño. En sus canciones dieron buena muestra de sus filias comiqueras, y en temas como Un buen día nos hablaban sin problemas de su gusto por la farla y Spiderman en apenas unos versos. Intelectualidad, o yo que sé.

Si tengo que elegir un tema de Los Planetas con trasfondo comiquero, me apunto esta canción de claras referencias Marvelianas, con Kang de protagonista. Este señor del tiempo ha sido un incordio para Los Vengadores en especial, propiciando recordadas sagas que todavía consiguen el aplauso de los lectores. Incluso en la actualidad tiene su presencia, y en los últimos meses está complicando la vida a los Inhumanos, a cuenta del hijo de Rayo Negro. J y sus chicos se montan una de las  agridulces historias marca de la casa, que si te pillan en un día malo te da por clausurar el Facebook, o alguna locura existencialista de esas.

Admito que, como buen melenudo que era en aquella época, durante mi adolescencia dediqué juramentos de odio a estos chicos, pero claro, uno crece, se calma, o escucha un disco de Raphsody despacito, se da cuenta de la basura sobrecargada y pretenciosa que son los italianos, y da oportunidad a según que cosas. Hoy en día tampoco es que me enchufe un disco seguido de esta gente, pero oye, que de cuando en cuando vienen bien.

Y hasta aquí la primera parte de este viaje musical, psicodélico, nostálgico y viñetero por algunas canciones donde confluyen los cómics y los acordes ruidosos. En breve, volvemos con gente como Los Ramones o Paul McCartney.

!Casi Na!