LONDON, UNITED KINGDOM - SEPTEMBER 18: Portrait of English fantasy author Sir Terry Pratchett, photographed to promote the 40th novel in his Discworld series, Raising Steam, on September 18, 2013. (Photo by Kevin Nixon/SFX Magazine via Getty Images)
Publicado el 28 de abril del 2016 por Germánico en Libros
Speak his name.

“Di su nombre” se oye comentar por las redes sociales y entre aquellos que tenemos a AnkhMorpork como segunda vivienda. “Di su nombre” claman a los cielos mientras miran con ojos vidriosos cubiertos en lágrimas (quizá no reales, pero sí lágrimas del alma) aquellos libros que nos dejó y con los que creímos vivir mil aventuras, entre los que aprendimos cocina, ciencia y la realidad de la vida. De Lancre a XXXX, de Überwald a París, de Klatch a Londres, desde el Imperio Ágata a la redacción de Frikis Reconocidos resuena (o se ilumina en los Clacks) el nombre del Hombre del Sombrero.

Hoy, 28 de Abril, Sir Terence David Pratchett habría cumplido 68 años y para conmemorar el cumpleaños del Maestro, como amantes de sus libros que somos aquí en Frikis Reconocidos (¡Hasta nuestra jefa comparte cumpleaños con él, hasta ahí llega su amor por Mundodisco!), quería hacer un artículo especial, algo distinto a lo que había hecho con anterioridad en este mi monopolio sobre Pratchett en esta nuestra web. Atrás quedan reseñas de algunos de sus libros, repaso de toda la saga (o casi toda) de Mundodisco, comentarios sobre películas, series y juegos basados en todo lo que él creó.

Hoy quería hablaros de qué significó Pratchett para mí y cuál fue ese libro al que le tengo especial cariño. Resulta difícil explicaros, frikis míos, lo que un autor puede conseguir hacerle a sus fieles lectores. En mi caso, Pratchett se convirtió  no sólo en mi escritor favorito, sino que a través de su obra se erigió como un amigo, consejero, confidente. Se convirtió en un Maestro. Consiguió fascinarme con personajes e historias deliciosas, incluso me ayudó en mis pinitos como intento de escritor. Sí, consiguió que, de alguna manera, me desinhibiera cuando me dedicaba al golpetear el teclado y casi me pidió entre susurros en mitad de mis sueños que no renunciara jamás al humor. No sólo eso, significó una constante en mi vida, algo que sabía que tenía ahí, un escritor con el que podía contara para leer algo diferente todos los años y, si me descuidáis, todos los meses.

Me resulta casi imposible elegir un sólo libro. Es muy complicado cuando tienes tantas maravillas entre las que elegir: ¿Cuál escoger? Lo único que tengo claro es que tendría que ser una novela de Mundodisco (aunque por otra parte, Buenos Presagios, escrito junto a Gaiman, me tentaba con dulces palabras…) Y dentro de ese mundo redondo y plano como un viejo vinilo... ¿Ronda de Noche? Adoro a Vimes y su historia al más puro estilo Regreso al Futuro me tuvo fascinado. Sin embargo… ¿cómo olvidarme de Húmedo von Mustachen? Siendo además, un amante del rock y del cine, cómo evitar recordar Imágenes en Acción o Soul Music. Y así podría tirarme horas… porque otra cosa a la que me niego a renunciar es a mi amada Susan Sto Helit (Ven y bésame, bandida). Sin embargo, quería elegir uno y he creído conveniente decantarme por Mort. El primer libro de la Saga de la Muerte y el 4º de Mundodisco fue para mí el primero. Fue mi “primera vez” y fue muy especial. Recuerdo la perplejidad en mi rostro de una historia ligeramente tétrica, en ocasiones triste pero todo humedecido en el humor irónico y británico del maestro.

Pero, esperad un momento. Qué tipo de homenaje sería este si sólo yo hablara del Maestro. Lo que pienso, lo que siento, los que leéis mis reseñas y artículos (o aquellos que me conocéis), lo sabéis más que de sobra… Así que dejad que piense durante unos minutos cómo continuar.

*Salgo de la habitación, voy hasta la cocina, me preparo un vaso de leche con Nesquik y vuelvo. No dejo de darle vueltas*

pratchett

Ya estoy aquí de nuevo con vosotros, frikis míos. Me he encomendado a Ío el Ciego y mientras alzaba mis plegarias una idea ha venido a mi mente (quizá una molécula de narrativium junto a inspiración divina): ¿Qué mejor para hablar de un gran escritor que otros escritores? Esa fue mi pregunta y, sinceramente, no se me ocurre nada mejor. Así que he preguntando a diversos autores nacionales sobre cuál era su libro favorito del Maestro y que me cuenten un poco por qué.

CLAUDIO-CERDAN-233x300Comencemos por Claudio Cerdán. Nacido en Yecla en 1981, Cerdán es un escritor de novela negra autor de obras como La Revolución Secreta, Sangrefría (la reseña de ésta la podéis leer aquí) o Cien años de perdón, dio una respuesta tajante sin posibilidad de réplica:

El color de la magia. Como diría Piqué, con ella empezó todo. Dicho de forma más canónica, en ella se establecieron los mimbres para todo lo que vino después, que no es poco.

rocio-vegaDel comienzo en la carrera literaria de Pratchett pasamos a la opinión inesperada (inesperada por una parte pero muy lógica por la otra) de Rocío Vega. Escritora de fantasía y ciencia ficción, a veces con un toque erótico, se encuentra últimamente promocionando su último trabajo, la serie Horizonte Rojo contestó lo siguiente a mis humildes preguntas:

Solo tu puedes salvar a la humanidad. Me encantó porque, en su momento, no había muchas novelas que hablasen de videojuegos y cuando lo leí me dejó descolocada. Además, me gustó bastante la capitana alienígena.

abel_amutxategi_retratoMi siguiente víctima fue Abel Amutxategi. Informático de profesión pero escritor por pasión, ha participado en revistas (Kerrang, Heavy Rock), portales Web (Ficticia) y en antologías de cuentos. Hace no mucho se embarcó en el proyecto de la publicación de una novela de humor para adultos al más puro estilo Pratchett titulada “Su muerte, gracias”. Siendo amante de Muerte (al menos eso me hacía pensar con el título de su libro) y del Maestro, supuse títulos posibles y me encontré con la siguiente respuesta, frikis míos:

 

Saliéndome un poco del canon más oficial, diría que mi libro favorito de Terry Pratchett es ‘El asombroso Mauricio y sus roedores sabios’.

Lo he elegido porque es un libro pensado para que pueda leerlo el público infantil… pero que, en última instancia, resulta no ser NADA infantil.

A través de esta oscura (per)versión del cuento del Falutista de Hamelín, Pratchett crea una interesantísima metáfora de nuestra sociedad. Algo a lo que aspira en la inmensa mayoría de sus novelas, pero que en este caso creo que está especialmente conseguido.  ‘El asombroso Mauricio y sus roedores sabios’ es un magnífico modo de introducir en los pequeños lectores esas ideas que hacen de la lectura algo tan peligroso.

Así que, pensándolo bien, mejor se lo escondemos, ¿verdad?

Dioni_ArroyoPor último, pero no por ello menos importante, os traigo la respuesta de Dioni Arroyo (a quien ya hemos entrevistado en esta web; la entrevista la podéis leer aquí). Escritor vallisoletano considerado uno de los máximo exponentes de la literatura fantástica de Castilla y León y presidente de la Asociación Castellanoleonesa de Fantasía, Ciencia Ficción, Terror y Novela Erótica, no dudó un sólo instante en colaborar con Frikis Reconocidos. Aquí os dejo su elaborada respuesta:

Para mí es un honor conmemorar el nacimiento de Terry Pratchett, una primavera de la dura posguerra británica. De su extensa trayectoria literaria, me ha resultado difícil quedarme con una sola de sus novelas, pero reconozco que la que recuerdo con más cariño de mis años juveniles, fue la segunda de la saga de Mundodisco: “La Luz Fantástica”, todo un alarde de desbordante imaginación publicada en 1986.

La recuerdo con verdadera veneración porque su forma divertida de parodiar el género fantástico, me resultó semejante al de Cervantes con el Quijote, ironizando sobre la ingenuidad de las novelas de caballerías. Pratchett consigue crear un mundo paralelo, todo un universo con su sello personal que logra evolucionar el género acercándolo a un público más amplio, no solo amantes de la fantasía y la ciencia ficción.

“La Luz Fantástica” continúa las desventuras iniciadas en “El Color de la Magia”, pero con un ritmo más ágil. Rincewild y Dosflores seguirán comprendiendo el poder de los hechizos, con la amenaza que se cierne sobre el mundo y la influencia de los magos. La enigmática Estrella Roja entra en escena y en la aparatosa huida, recibirán el apoyo de Cohen el Bárbaro, frente al peligro de quienes ansían los ocho hechizos. Como podréis recordar, la imaginación que encontramos en cada uno de sus párrafos, destila la mejor literatura para cualquier lector. Un libro cargado de aventuras, imprevisible y sarcástico, inteligente y locuaz, que leí en muy poquito tiempo. Su prosa amena y cuidada, la rica caracterización de sus personajes, nos atrapa en unas crónicas delirantes y asombrosas que cautivaron la imaginación de varias generaciones. En definitiva, “La Luz Fantástica” es una verdadera joya del siglo XX.

Felicidades, Maestro, estés donde estés. Hoy cenaremos una salchica con panecillo para después disfrutar de un delicioso postre de banananananana (uno sabe dónde empieza pero nunca dónde acaba) y un huevo duro.

Y por supuesto volveremos a leerte. Y reiremos. Reiremos hasta el fin de los días mientras, a los cuatro vientos, mientras A´tuin sigue moviéndose a través del multiverso, diremos tu nombre:

Sir Terence David Pratchett.