El Paseo de los sueños principal
Publicado el 15 de agosto del 2016 por Capitan_Melenas en Cómic
El Paseo de los Sueños
El tomo que publica Norma editorial

El tomo que publica Norma editorial

Hoy toca hablar de historias pequeñas, del día, del chico conoce a chica de toda la vida, pero con un componente distinto, casi mágico. El Paseo de los Sueños es el afortunado encuentro entre Zidrou, voz imprescindible del cómic europeo, y la gran artista Mai Egurza, dueña de un estilo tan personal como preciosista.

El Paseo de los sueños es de esos cómics que ofrecen sensaciones diferentes a las acostumbradas, agarrados como lector al tono optimista que protagoniza cada giro de esta obra. Consigue una conexión inmediata con los personajes principales, por reconocibles e identificables en la rutina de cada uno de nosotros. Con sus peculiaridades, hay humanidad viñeta a viñeta, gracias a la presentación de la vida en su faceta más simpática, presentada con entrañable honestidad por los dos autores.

Zidrou nos cuenta la aventura nocturna de Napoleón Cavallo, un tipo de lo más normal y corriente. Lo que ya no es tan usual es el hecho de sus amaneceres en la cama de Linh You, sin que nadie sepa cómo se ha presentado allí. Abochornado y confuso por la situación, el joven intenta encontrar una causa a su extraño sonambulismo.

Esta es la base sobre la que se construye El Paseo de los Sueños, una historia basada en lo cotidiano adornado con un puntito fantástico, pero consistente y de paso firme sobre el tono amable de los desencuentros entre la joven y su visitante nocturno. La sencillez es protagonista de la propuesta, centrada en la economía de espacios, el pausado equilibrio de la narración, la convicción de cada giro hacia la resolución de la trama, que por previsible no es menos hermosa.

El realismo cotidiano se mezcla con los sueños y el mundo onírico. Los contrastes entre mundos ofrecen la posibilidad a sus autores de fantasear de forma divertida con la consciencia de sus personajes, además de construir mundos muy diferentes. Los protagonistas se adentran en la confusión de su extravagante sonambulismo, al mismo tiempo que descubren un poco de sí mismos y las personas que se cruzan en su camino. La búsqueda de una verdad escurridiza empuja a Napoleón y Linh al encuentro con un mundo pequeño y fascinante lleno de minúsculas sorpresas.

Los protagonistas de esta historia

Los protagonistas de esta historia

Hay incluso elementos de ciencia ficción en la propuesta de Zidrou, muy veladas y al servicio de la conclusión de su historia, que en sus compases finales es toda una demostración de sensibilidad e intenciones, acrecentadas gracias al mayúsculo trabajo de Egurza. Somos invitados de lujo a las intimidades de estos personajes, tan humanos que podrían ser nuestros vecinos. construidos a base de pequeños detalles, destellos de sus vidas pasadas y presentes se muestran con inteligencia en el texto del escritor belga, que nos dibuja un conjunto coherente de experiencias para estos extraños atrapados en un mundo de ensueño.

Hay un claro in crescendo en El Paseo de los Sueños, que conduce al entrañable climax. Es en ese momento cuando se nos regalan algunas escenas sobresalientes, que hacen efecto inmediato en el lector. Cuando cierres este cómic, necesitas un par de minutos para volver al mundo real, y será complicado que se borre la sonrisa de tu boca durante un buen rato. En un mundo donde prima la oscuridad y la intensidad dramática, algo como la obra de Zidrou y Egurza es un respiro maravilloso. Me ha hechizado la ligereza, la poesía cotidiana de sus viñetas, la idea de que nuestras ciudades son algo más que prisiones de rutina y vidas grises. El Paseo de los Sueños borra de un plumazo cualquier pesadilla urbana. Devuelve la vida a los barrios, la luz a las habitaciones. Nos despierta la curiosidad sobre lo que ocurre tras las persianas de nuestros vecinos, nos recuerda la vida en su faceta más manejable y rotunda. El Paseo de los Sueños nos devuelve un poco la humanidad que el día a día nos arrebata.

Si la propuesta literaria es de sensibilidad sobresaliente, el magnífico trabajo de Mai Egurza redondea la obra de manera brillante. El arte de esta dibujante dota de belleza extraordinaria a esas escenas cotidianas, donde los personajes brillan sobre lo ordinario de la realidad. Egurza convierte lo prosaico y repetitivo en un mundo brillante. Las emociones de los protagonistas ganan enteros por el perfecto manejo de la artista sobre el rostro humano. Su simpática caracterización no resta ni un ápice de intensidad a los sentimientos de sus personajes. Las sonrisas, las miradas, el dinamismo de la figura humana en movimiento sobre la viñeta, remarcan el excepcional trabajo de una artista diferente, elegante, de trazo luminoso, especialista en las distancias cortas pero que deja sin aliento cuando abre plano en las escenas finales. La luz, esencial para la comprensión de esta historia, es protagonista absoluta. Pocas veces un atardecer ha tenido tantas intenciones y matices. Me declaro fan incondicional, desde este preciso momento, del trabajo de una artista que ha conseguido sorprenderme y, lo más importante, emocionarme.

Cuando la ciudad duerme

Cuando la ciudad duerme

En esto del cómic me resulta cada día más necesaria la desconexión con los lugares comunes. El Paseo de los Sueños me ha regalado todo un oasis de placer lector y experiencia visual. Con independencia de qué género sea vuestro favorito, estoy seguro de que esta obra mínima despertará algo en vuestro interior, un momento de tranquilidad, de esos que alivian el espíritu. Disfrutad, que nos lo hemos ganado.