Publicado el 14 de Enero del 2017 por Capitan_Melenas en Cómic
Tú antes no molabas: Villanos que se convirtieron en héroes

Ahí están, enfundados en su llamativo traje de faena, salvando al mundo de mil perrerías cósmicas o mundanas, mientras mantienen esa sonrisa de dentista caro. Alimentan los sueños de miles de lectores, ejemplo de rectitud y sacrificio por un bien mayor.

Aunque algunos soportan un peso extra. El pasado, de cuando en cuando, llama a la puerta, y nos recuerda que muchos de ellos están en pleno proceso de redención, puesto que hace años se encontraban al otro lado de la línea. Antes de la gloria y los aplausos, alguno de estos paladines se partían la cara alegremente con los que hoy son sus compañeros. Así que os proponemos un viaje por la biografía de los héroes de hoy que fueron villanos en algún momento de su carrera. Y sí, algunos serán sorprendentes.

OJO DE HALCÓN. “Era joven, y ella pelirroja”

Molando todo el rato

Molando todo el rato

Pues sí, chicos y chicas. El arquero favorito de Marvel comenzó su carrera como villano recurrente de Iron Man. Lo curioso es que, en el fondo, el bueno de Clint Burton era fan irredento del Cabeza de Lata, y soñaba con formar equipo con él. En aquellos primeros encontronazos, Ojo de Halcón era el segundo de a bordo de Viuda Negra, otra que acabaría traspasando el telón de acero y firmando como heroína. En pleno empacho de la Guerra Fría, la agente Romanoff todavía era imagen de ese espionaje a lo James Bond y trabajaba para el gobierno ruso. Burton, que siempre ha tenido como kriptonita personal los apretones de bragueta, no podía decir que no a esta pelirroja tan guerrera.

Ojo de Halcón hacía las paces con Iron Man, y en el número 16 de Avengers (1965), ingresaba en Los Vengadores apadrinado por el mismísimo alter ego de Tony Stark. Desde entonces, se ha convertido en pieza clave de la formación, incluso en su versión cinematográfica. Lo cierto es que Burton no ha sido precisamente ejemplar dentro de la banda, y sus problemas con la autoridad le han supuesto enfrentamientos bastante sonados con, no podía ser de otra forma, el Capitán América. A pesar de esa tendencia al bocachanclismo, permanece en las filas de los Héroes más poderosos de la Tierra, en cualquiera de sus encarnaciones. Incluso ha protagonizado no hace mucho una serie propia, rompedora y valiente, que ha significado un giro en Marvel. Uno de los grandes, que era un maloso. Inocentón, blandito, pero maloso.

BRUJA ESCARLATA: Hechizos, caos y hermandades mutantes

Wanda Maximoff, alias Bruja Escarlata, también apareció en la viñetas como malosa, parte de la Hermandad de Mutantes Diabólicos dirigida por Magneto. El amo del magnetismo salvó a Wanda y a su gemelo, Pietro, del ataque de una multitud enfurecida ante el poder mutante recién descubierto de los hermanos. Todavía no sabían lo más gordo de su origen: Magneto era en realidad su padre. Toma ya.

Magia y locura

Magia y locura

El caso es que cuando la Hermandad se deshizo tras la desaparición de Magneto, los gemelos decidieron pasar del tema maloso, que total, lo hacían porque pensaban que tenían una deuda de vida con el archienemigo de los X-Men, y si no hay Magneto, no hay deuda. Con el tiempo, Tony Stark, que parece una agencia de colocación, presentó a los gemelos mutantes en Los Vengadores, y pelillos a la mar. Desde entonces, la vida de la Bruja Escarlata ha estado conectada a las aventuras de este mítico grupo.

Por desgracia, Wanda siempre ha sido una mente fragmentada (que bien me ha quedado el sinónimo de loca peligrosa), y sus caídas al lado oscuro son constantes a lo largo de su presencia en la historia de Marvel. Hace unos años, entre otros grandes éxitos, casi provoca la extinción de toda una especie al lanzar tres palabras que resultaron demoledoras: No más mutantes.

En los últimos meses ha empezado el camino hacia la reconciliación con su turbulento pasado mientras investiga acerca de su naturaleza mágica en una estupenda serie escrita por James Robinson, y que hace muy poco ha sido publicada en nuestro país. Justa recompensa para una heroína que se merece algo de paz.

PÍCARA: “Jo, mami, que poco me gusta tu rollo”

La misteriosa Pícara formó parte de otra de las encarnaciones de la Hermandad de Mutantes Diabólicos, en su caso la presidida por la maquiavélica Mística. Acabó bajo la tutela de la malvada cambiaformas tras huir de su hogar, asustada por esos incómodos poderes de absorción de identidades y poderes. Convertida en madre adoptiva, Mística se aprovechó de las habilidades de la joven para hacer cosas… cosas mutantes. El problema de Pícara se acrecentó cuando absorbió los poderes de Ms. Marvel, algo que superaba con creces sus capacidades.

Todo un icono mutante

Todo un icono mutante

Asustada por sus nuevas circunstancias, abandonó los oscuros brazos de Mística y puso rumbo a la mansión de Charles Xavier en busca de ayuda. Al principio, no fue aceptada con alegría en el seno de los X-Men, e incluso Lobezno hubiese disfrutado a tope destripando a la recién llegada. Pero al final, el espíritu conciliador de la escuela para jóvenes talentos se impuso, y con el tiempo, Pícara demostraría su valor como mujer X de pleno derecho.

Eso sí, nunca perdonaremos que se enamorase de un hortera de categoría como Gambito. Que inflados que eran los ídolos de los 90, madre mía.

DEADPOOL: De profesión, zumbado

Hoy es ídolo de masas, y a todos nos mola su simpático desequilibrio mental, pero conviene recordar que el bueno de Deadpool nacía como villano en la imaginación de Rob Liefeld. El polémico pintamonas (¡EL ROB!) siempre ha tenido cierta tendencia al homenajebarraplagio, y con Deadpool rendía pleitesía al mercenario más chungo del planeta viñeta, Deathstroke (sí, de la competencia). En esos inicios, Deadpool (o Masacre, como más gustes) se dedicaba a vender sus habilidades con las sosas que cortan al mejor postor, y en especial se dedicaba a poner en apuros a los entrañables bebés X. Desde los Nuevos Mutantes pasó a incordio de la versión belicosa y noventera del mismo grupo, los X-Force, dirigidos por el viajero del tiempo con los dientes más apretados del universo, Cable.

Entre el bien y el mal

Entre el bien y el mal

En esa época de efectismo y dientes apretados, Deadpool todavía estaba muy lejos del personaje que hoy conocemos. Es más, el tío era bastante serio e incluso… callado. Las miniseries dedicadas al personaje comenzaron a cambiar la imagen del mercenario en proceso de ser bocazas, producto de la gran aceptación por parte de los lectores de la presencia de este tipejo. La aparición en la vida del mercenario de la fabulosa Syrin (hija de Banshee) encendió la chispita en el carcomido corazón de asesino psicótico, y decidió que era buen momento para enderezar su vida.

Empieza entonces un extraño y delirante viaje del héroe, que tuvo su momento álgido durante la etapa escrita por Joe Kelly. Divertida, imaginativa, libre y emocionante, sin duda hablamos de la mejor época protagonizada por el rey de la chimichanga. Hoy ya es parte incluso de una facción de Los Vengadores, aunque el particular modo de entender su papel de héroe deja para los restos un personaje ambiguo, de métodos bastante expeditivos, en las antípodas del súper tradicional.

CATWOMAN: Me gustan las cosas que brillan

Es curioso, pero me ha costado un mundo encontrar ejemplos en DC. Los de Escuadrón Suicida trabajan para el gobierno por puro interés (aparte, como si trabajar para un gobierno sea sinónimo de bondad), y tenemos espuertas de héroes que se pasaron al lado oscuro (Green Lantern, casi peta el universo el solo, por ejemplo). Será que los héroes de la editorial son bastante más antiguos que los de Marvel, producto de épocas en las que las cosas eran blancos y negros morales. Aún así, Catwoman podría entrar perfectamente en el grupo de chicas malas que acabaron haciendo el bien. Selina Kyle, chicos y chicas, tiene su corazoncito.

Gotham como patio de recreo

Gotham como patio de recreo

En el conjunto de tarados que son los enemigos de Batman, Catwoman es casi amable como contrincante. Ladrona profesional, su amor por lo ajeno es providencial, pero también su sensibilidad respecto a los problemas de la gente menos favorecida de Gotham. Eso, y que se pone muy bruta con los tipos vestidos de murciélago, han reconducido la carrera criminal de Selina hacia un punto intermedio, en el que no duda en aliarse con el alter ego de Bruce Wayne si la ocasión lo merece. Tensión sexual mediante, Catwoman se mueve en un mundo callejero en el que es muy difícil permanecer puro, y de cuando en cuando vuelve a las andadas.

Es más, los últimos acontecimientos y el secreto tras su origen, la han colocado como cabeza visible de una de las familias más poderosas de la mafia de Gotham. Esto la deja en una posición complicada. ¿Qué será, será, en la vida de esta pizpireta ladrona?

LOBEZNO: De esbirro a icono

¿Sorprendidos de ver al bueno de Logan en la lista? En honor a la verdad, en aquella primera aparición no es que fuese un villano como tal. Creado por Len Wein y Herb Trimpe (y algo de colaboración por parte de John Romita), vimos por primera vez al mutante más famoso del Canadá partiéndose los morros con Hulk en la colección del Gigante Esmeralda, allá por 1974. El gobierno canadiense no veía con buenos ojos que una fuerza destructiva como Hulk se pasease por el país, así que mandó a su canijo malhumorado favorito, con la sana intención de hacer filetitos gamma a la versión cabreada del doctor Banner.

Los comienzos siempre son duros

Los comienzos siempre son duros

Por un breve periodo de tiempo, pues, Lobezno tuvo el papel de antagonista. años después, formaría parte de la mítica segunda génesis de la Patrulla X, harto de ser la herramienta de una sección bastante siniestra del gobierno canadiense. El resto es leyenda.

Estos son algunos de los tipos chungos que decidieron poner sus talentos del lado de los buenos, tras comienzos titubeantes. No son todos, claro. Y es que la redención es un tema tan jugoso, que no nos quedaremos sin cambios de parecer en los próximos años, seguro.